El Teatro de la Comedia estrena temporada con El perro del hortelano de Lope de Vega, pero en versión «Billy Wilder», según ha explicado el autor de la adaptación del texto, Álvaro Tato.

«Esto es pura contemporaneidad, un camino para descubrir al ser humano desde un lugar muy moderno. Yo digo que es Wilder puro porque incluso tenemos un final similar al de ‘bueno, nadie es perfecto'», explica Tato recordando el desenlace de Con faldas y a lo loco.

Bajo la dirección de Helena Pimenta y con Rafa Castejón (Teodoro), Marta Poveda (Diana) y Joaquín Notario (Tristán) en los papeles principales, la obra en verso de Lope de Vega permanecerá en el Teatro de la Comedia de Madrid hasta el 22 de diciembre. Posteriormente, iniciará gira en A Coruña, para llegar a Almagro el próximo mes de julio.

Helena Pimenta traslada la escena al siglo XVIII con el afán de «conseguir un aroma estético»

Pimenta confiesa que el motivo de elegir esta pieza para la apertura de temporada en Madrid se debe a varios motivos, si bien uno de los principales es «que ya había ganas de Lope» y, en especial, de este título que la compañía no representaba desde hace cinco años.

Una de las principales novedades es el traslado de la escena al siglo XVIII. Pimenta defiende que se debe a un afán de conseguir «un aroma estético» más que a cualquier otro motivo. «También es verdad que, aunque se dice que este texto es producto de su época, para mi Diana es una mujer del siglo siguiente».

La mirada femenina

Precisamente El perro del hortelano contará en esta ocasión con un «punto de vista femenino» desde la dirección, algo que para el Joaquín Notario, supone «encontrarse con un relato totalmente distinto» al habitual. «Contar esta vivencia desde el punto de vista de una mujer resulta enriquecedor», asegura.

Pimenta ha rechazado el retrato que en otras versiones se ha hecho de Diana y que, en ocasiones, parece «haber sido asumido» por parte del público. «A veces se la ha presentado como una mujer histérica, con un papel impuesto por la sociedad patriarcal de antaño. Pero esto es un dilema entre el amor que impone la sociedad o el que uno quiere», recalca.

Es más, para la directora de la Compañía Nacional de Teatro Clásico (CNTC), la actitud de Diana estaría justificada porque «manipuladores en el amor somos todos». «En definitiva, es una reflexión actual sobre lo que significa ser una mujer si se aspira a la igualdad. ¿A cuánto hay que renunciar? ¿Cuántas ofensas hay que resistir?», se pregunta.

‘El perro del hortelano’ de Miró

Veinte años después, la sombra de la película de Pilar Miró (1996) todavía es alargada. «Ella hizo un homenaje y un gran favor a nuestro teatro clásico, aunque paradójicamente a partir de su éxito en cine representarla en teatro ha sido mucho más complicado».

En el elenco de esta obra repite como Conde Ludovico el actor Fernando Conde, que ya lo interpretó en la versión cinematográfica protagonizada por Emma Suárez y Carmelo Gómez. Conde es consciente de que «el cine es recuerda con emoción la llegada a los cines de la película «el cine es cine y el teatro teatro».

La película de Pilar Miró estuvo dos años en un cajón porque nadie daba un duro por ella»

«Era una película que estuvo dos años en un cajón después de rodarla, porque nadie daba un duro por ella ni se creía que el verso fuera a funcionar». Sin embargo, el estreno en la sección fuera de concurso del Festival de San Sebastián relanzó un largometraje que finalmente ganó siete Goyas.

Miró no llegó a acabar su obra completamente, tal y como ha desvelado Conde, puesto que su intención era la de haber rodado una trilogía con textos de Lope de Vega: además de esta comedia, también quería una tragedia (con El castigo sin venganza) y un drama rural (con El caballero de Olmedo).