Durante los años 20 y 30, periodo de entreguerras, Estados Unidos se convirtió en una gran potencia mundial y su influencia se extendió por todo el planeta. Las corrientes artísticas y de diseño no iban a escapar a este influjo y el Streamline Moderne (o estilo aerodinámico) triunfaba en todo el mundo. En el terreno automovilístico el Chrysler Airflow de 1934 era su representante más genuino.

Los constructores europeos estaban por entonces deseosos de seguir el ejemplo de los americanos, y Peugeot aplicó esas líneas curvas fluidas en su modelo 402. A pesar de tener una similitud muy acentuada con esos modelos de las marcas americanas que triunfaban por entonces –perfil redondeado, aletas curvilíneas, carrocería muy larga con seis ventanas y un parabrisas en dos partes- trajo una peculiaridad que adelantaría el futuro diseño de los vehículos producidos a partir de ese momento: faros integrados en la calandra, tanto delante como detrás. Esta peculiaridad confería a los modelos de Peugeot un aspecto afilado, que fue bautizado como Fuseau Sochaux.

La concepción de ese nuevo coche, el 402, respondió a dos necesidades. La primera fue reemplazar modelos antiguos como el Peugeot 401 y el Peugeot 601. La segunda, enfrentarse a la competencia creciente de Citroën y Renault.

Los ingenieros de Peugeot construyeron un automóvil técnicamente clásico. Un bastidor muy rígido, cuatro frenos de tambor accionados por cables, amortiguadores de doble efecto con suspensión independiente y dirección carenada. La caja de cambios era de tres marchas, y el motor era un cuatro cilindros de 1991 cc. y 55CV, que llegó hasta 2.142 cc. y 60 CV en la evolución 402B.

El elegante descapotable

Una de las versiones más recordadas del Peugeot 402 es la descapotable, el 402 Eclipse. Peugeot fue el primer constructor en producir un techo de chapa de acero descapotable y escamoteable en el maletero posterior de un automóvil. Un adelanto tecnológico que utilizaba un sistema eléctrico para la recogida y que, en un primer momento, no tuvo el éxito esperado, ya que los expertos de la época preferían aún el sistema manual al considerar que era «más fiable y ahorraba energía».

Estuvo disponible con dos bastidores, uno de 3,15 m de batalla, que permitía transportar dos personas, y otro más largo, de 3,30 m, con capacidad para cuatro personas.

El Peugeot 402 Eclipse, con su techo rígido escamoteable.

El Peugeot 402 Eclipse, con su techo rígido escamoteable.

Darl’Mat, la versión deportiva

Además, el Peugeot 402 también fue muy famoso por su versión de carreras: el 402 Darl’Mat. Su nombre lo hereda de Émile Darl’Mat, un empresario amante de la marca del león que poseía una de los concesionarios más importantes de París y que fue el precursor no sólo de esta versión deportiva, sino también de la descapotable Eclipse.

Es un modelo mítico para los amantes del motor, ya que participó en la última edición de las 24 Horas de Le Mans antes de la II Guerra Mundial. Su participación no fue muy destacada –tres fueron los inscritos que terminaron en 7º, 8º y 10º lugar- ya que la versión deportiva de su motor apenas llegaba a los 70CV, pero demostraron gran fiabilidad y resistencia.

Peugeot 402 Darl'Mat, la versión deportiva.

Peugeot 402 Darl’Mat, la versión deportiva.

Este año 2017 se cumple el 75 aniversario desde que se dejó de fabricar en 1942. El fin de su producción no vino por un descenso de ventas o porque no gustase estéticamente -todo lo contrario, ya que fue un éxito de la nueva producción en masa industrial- sino porque los gastos militares de la II Guerra Mundial acabaron con la versión civil de este modelo único.