Buscando a Nemo; Toy Story y El Rey León son, según Filmaffinity, las películas preferidas de los niños menores de 12 años. Le siguen Monstruos S.A; Cars y Ice Age, pero no Dersu Uzala ni ninguna de Kurosawa, el director preferido de la Princesa Leonor según la revista Tiempo. Según esta publicación, a la pequeña, de 11 años, le gusta «leer a Stevenson y Carroll y ver las películas de Kurosawa», unos títulos que, a pesar de proporcionar buenos valores, han suscitado cierta polémica por no ser los más habituales entre niños de su edad. Pero, ¿qué deber ver y leer los menores?

Estos gustos de la hija del Rey no sorprenden a los expertos consultados, ya que los contenidos a esta edad deben, principalmente, ser «acordes con sus intereses y con su nivel madurativo», según la pedagoga Amparo Ibáñez, que matiza: «Cada niño puede seguir un ritmo madurativo diferente». Los padres, en este sentido, tienen una gran influencia «por su función afectiva y educativa», por lo que los hijos pueden heredar sus gustos y aficiones. «Además, son los que mejor les conocen, por lo tanto ellos sabrán modular el grado de complejidad de los contenidos que les ofrecen», señala.

Los libros y películas deben ser, sobre todo «divertidos y que sus valores estén en consonancia con los de la familia»

Los contenidos que consuman los menores a esta edad tienen especial relevancia en su desarrollo ya que, entre los once y doce años se encuentran «en una fase de desarrollo cognitivo en la que comienzan a tener una visión más real del mundo que les rodea, empiezan a discernir entre lo que es correcto y lo que no, además ya son capaces de argumentar y de razonar sus pensamientos, de justificar los hechos y de comprender las consecuencias de sus acciones».

Por este motivo, Ibáñez recomienda leer La isla del Tesoro; Alicia en el País de las Maravillas; El señor de los anillos o ver El viaje de Chihiro, éste último entre las habituales de la princesa, según la citada revista. «Además de lograr trasladar a los niños a un mundo de fantasía, de forma encubierta les están transmitiendo enseñanzas relacionadas con la lealtad, la amistad, el respeto o el valor, contribuyendo de esta forma a construir y reforzar valores muy importantes que poco a poco irán conformado su personalidad y calidad humana», argumenta.

En este sentido, a la hora de elegir las ficciones o las lecturas que más convienen a los menores, los especialistas recomiendan que los preadolescentes sigan sus propias preferencias, pero teniendo en cuenta algunos criterios: Los libros y películas deben ser, sobre todo «divertidos y que sus valores estén en consonancia con los de la familia», apunta la psicóloga Silvia Álava, autora de los libros Queremos hijos felices y queremos que crezcan felices. Lo ideal, añade, es que tengan también una parte educativa, «pero no todo va a ser de ese tipo», algo que comparte Ibáñez: «No se debe ser demasiado estrictos, pero a la vez hay que facilitarles contenidos con una carga importante en valores, que favorezcan sus aprendizajes y que en definitiva contribuyan a formarlos como personas».

Los padres, si bien no deben imponer a sus hijos los libros o películas que deben ver, sí que pueden guiarles. Ibáñez, de hecho, es partidaria de llevarles a la biblioteca para «rebuscar entre los libros y que escojan uno». En cuanto a las ficciones, es importante, según Álava, que los progenitores vean junto a los menores las películas por primera vez y sepan qué contenidos consumen. “Igual que nos preocupamos por el colegio, también debemos hacerlo por los dibujos o las películas que ven nuestros hijos».

Otros títulos recomendados

Además de los ya mencionados, Amparo Ibáñez recoge una serie de títulos que pueden aportar buenos valores. Matilda; Charlie y la fábrica de chocolate; Un balón por una bala o Rebelión en la granja son algunos de los libros que propone. En cuanto al cine: La vida es bella; Billy Elliot; Los chicos del coro; El club de los poetas muertos o Profesor Lazhar, entre otros.