Muchos lo habían intentado antes, pero solo lo han conseguido Chema Veiga y Juan Moya. Ellos son los directores de Mi vida entre las hormigas, un documental que recorre la historia de Ilegales con el foco puesto en Jorge Martínez el carismático líder de la banda.

“Nos habían hecho propuestas pero no nos habían parecido dignas de tomarlas en consideración, pero a esta gente les vi dispuestos a contar toda la historia del rock que no se había contado nunca, dispuestos a hacerlo desde el primer gin tonic hasta el último whisky. Yo no esperaba que iban hacer algo tan bueno, no es un publireportaje y lo dijeron desde el principio, que no iba a serlo que si queríamos un publireportaje que lo hicieran otros. Me ha parecido sorprendente y eso que desde el primer momento ya empiezan poniéndome a parir y salen cosas no muy edificantes sobre mi persona”, cuenta Jorge Martínez a El Independiente.

“Tenemos mucho cariño por Jorge pero tampoco queríamos traicionar al espíritu de Ilegales, por eso no queríamos hacer una geografía complaciente del personaje porque Jorge es un tipo muy carismático que tiene sus luces y sus sombras, así que hemos entrevistado a mucha gente que ha tenido que ver con la vida de la formación”, explica Juan Moya, uno de los directores.

El documental llega a los cines Yelmo este fin de semana coincidiendo con el lanzamiento de un pack de Virgin en el que se incluyen los temas de la banda sonora del documental, una versión en DVD de éste y un libro autobiográfico de Jorge Martínez. La música del pack incorpora 11 temas clásicos del grupo y un tema inédito. También se podrá ver desde el 17 de julio en Movistar Estrenos.

Jorge Martínez

Jorge Martínez

Un espejo para Martínez

“No es mi visión de Ilegales, ni de mi vida, es la visión de otras personas pero es bastante realista, he tenido la ocasión de oír opiniones de gente que, de otra manera, no hubiese aparecido nunca. La gente aprecia su vida y su careto”, asegura Martínez.

Impulsivo y arrollador cerca de Los Ilegales podían llover leches con facilidad. En el documental se recuerdan varios episodios como un concierto que compartieron con la, también, banda asturiana, Stukas. Son varias las hazañas bélicas de Jorge.

“Aunque el documental es duro en algunos momentos yo creo que la historia real es bastante más dura, yo he conseguido sobrevivir a todos los locos que he sido y eso está muy bien. Echas la vista atrás y dices ¡buf!, vaya suerte que he tenido, cómo puedo estar aquí todavía”, reconoce el cantante. Martínez es una cigarra con suerte que ha conseguido sobrevivir.

Martínez hace balance y mantiene que, pese a haber estado en situaciones muy adversas, el producto final “en canciones y en el intento de transgredir y mantener los límites de la libertad lo más amplios posible, que es a lo que deben aspirar todos los artistas y no ser tan políticamente correctos, yo creo que se ha cumplido”.

Según Moya a Jorge Martínez el documental le ha servido “para mirarse en el espejo, en el que ha descubierto cosas”. Y el cantante lo confirma: “he cometido tremendos errores y no digo que los volvería a cometer, si pudiera cambiaría muchísimas cosas, pero ya no se pueden cambiar así que ahí está el documental y así está mi vida, corren bastantes paralelos; han conseguido que sea bastante verdad, incluso, a veces, dolorosa verdad”.

Vivir nos va a costar la vida, es necesaria cierta inmediatez, hacer las cosas sin demora

Para Martínez lanzarse a las profundidades del yo “siempre ha sido un ejercicio peligroso, pero es un sitio donde también se pueden encontrar canciones. Ese viaje introspectivo es muy peligroso pero es donde están las canciones más auténticas y más bellas. Al ver el documental he sentido muchas cosas, durante la grabación del documental han pasado dos años y han pasado muchas cosas y te das cuenta de que vivir nos va a costar la vida, es necesaria cierta inmediatez, hacer las cosas sin demora”. Alejandro Espina, el bajista de la formación falleció durante el periodo de grabación.

Una banda fundamental

Ilegales es una formación imprescindible en la historia del rock de los últimos cuarenta años y en el documental muchos de sus contemporáneos como Miguel Ríos, Víctor Manuel, Gabinete Caligari junto con críticos y productores dan buena cuenta de ello. Y el juicio de todos es unánime, Los ilegales a diferencia de muchos grupos de la época tocaban bien.

Para Martínez esto no es casual, “nos preparamos mucho para tocar, a finales de los años 70 vi que había un resquicio para poder dedicarme a la música, dejar la facultad derecho y buscarme músicos con los que echamos ocho horas diarias a estudiar. Desde música psicodélica a aprender cosas como hacer acordes, ajustar las guitarras, saber cómo se ecualiza una batería y todo ese tipo de cosas, así que cuando empezamos éramos diferentes de muchos otros compañeros de generación”, recuerda.

Los Ilegales hoy

La música hoy

Durante el documental el líder de la banda asegura que hay canciones de las que cantaban ellos que hoy estarían censuradas. “La libertad ha disminuido por culpa nuestra, por no haber transgredido todo lo que es necesario y todo lo que es obligatorio para los artistas. Los artistas tienen que transgredir un poquito o un mucho, deben ampliar las fronteras de la libertad porque han nacido para eso”. En ese sentido Martínez reflexiona: “parece que no hemos hecho bien los deberes, muchos de mis compañeros buscan un éxito que es más fácil cuando eres políticamente correcto, pero esto pasa no sólo en la música sino también en la moda o la pintura. Parecen haberse encogido”.

Los grupos de ahora se parecen mucho unos a otros, sobre todo esos que se parecen a aquellos que en los años 80 descartamos por plastas

Sobre cómo está la música hoy Martínez considera que hoy, a diferencia de hace cuarenta años, “hay gente que toca mejor, los instrumentos son mucho más asequibles y son más accesibles, hay instrumentos de baja gama que son muy buenos y funcionan muy bien.. Y en fin, luego está el tema de la originalidad, que está un poco mal”. “El sonido que se ha puesto de moda ahora.. -piensa-  muchos grupos se parecen mucho los unos a los otros, sobre todo esos grupos que se parecen a aquellos que en los años 80 descartamos por plastas. Se ha producido como un proceso de igualación, son miméticos unos de otros, algunos llegan a parecerse a cantautor con un grupo de pop blandengue. Y luego están aquellos que cometen el error de cantar en inglés que es una lengua ajena que nos ha secuestrado culturalmente hace mucho tiempo”. Unas pocas hostias más de Jorge Martínez.