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Explosión de sabores en Sasha Boom

Que los aperitivos lleguen sobre una cama de hielo, que te sirvan un cóctel en un huevo de dinosaurio o que puedas elegir entre un ceviche criollo o thai resume qué vas a encontrar en Sasha Boom.

En la cocina de este moderno restaurante, que lleva menos de un año abierto en el entorno de la calle Ponzano de Madrid, se mezclan las especias asiáticas con los chiles mexicanos y el bienmesabe con aliños peruanos. Bajo el lema same same, but different, se reinterpretan platos del mundo con un permanente guiño al origen del proyecto, que planta sus raíces en Asia y en Perú.

En Asia fue donde, gracias a sus negocios en el continente, se conocieron el empresario Francois Poplawsky y el chef Jaime Renedo, que junto a un tercer socio capitalista han puesto en marcha distintos proyectos culinarios en la capital madrileña.

Mejillones Nam Jim.

Sasha Boom es, hasta el momento, su última apertura y es para ellos la evolución de las anteriores (Asiana, Asiana Next Door – ya cerrados – y Pink Monkey). “Nosotros no vendemos una carta, creamos un concepto culinario. Sasha Boom conserva nuestro ADN de la fusión del sureste asiático con la peruana pero camina hacia a una cocina más global, con las pizzetas libanesas o el tataki de cordero marroquí”.

Esta bomba de sabores que propone Renedo provoca máximas explosiones a través de su ceviche de corvina con pesto de cilantro (solo apto para amantes de esta hierba, que adquiere gran fuerza en el plato), o el dumpling de carabineros, que conquista paladares con la mezcla de la esencia del marisco y el curri rojo como complemento ideal para estos famosos bocaditos chinos.

Dos bartenders, Igor Lameiras y Alexis Cárdenas, son los artífices de la atrevida carta de cócteles con la que los camareros te invitan a maridar la comida, “aunque en España no hay mucha costumbre”, lamenta Poplawsky. Sin embargo, la experiencia resulta gratamente sorprendente si uno se deja llevar por sus recomendaciones y disfruta, por ejemplo, del Jurassic (vodka de maíz, sandía, pepino, jengibre, agua de coco y espuma de fruta de la pasión). Eso sí, mejor acompañarlo con un poco de agua, sobre todo si eres un ejecutivo en una comida de trabajo – uno de sus clientes más comunes al estar cerca de Nuevos Ministerios.

A este público ejecutivo y a una media de edad a partir de los 35 años va dirigido Sasha Boom, según Poplawsky, que afirma que buscaban un público más masculino que en Pink Monkey. “Allí hemos llegado a contar 80 mujeres de 86 cubiertos, es un público muy femenino y aquí queríamos atraer también un público algo más masculino”.

En los fines de semana el local cuenta con la animación de sesiones de DJ

Detrás de la estética urbana, moderna y algo industrial de Sasha Boom está el interiorista Juanjo Taboada, que ha buscado dar a la noche un toque algo más señorial con sus persianas venecianas y la iluminación algo más tenue. En los fines de semana, al igual que Pink Monkey, el local cuenta con la animación de sesiones de DJ.

Poplawsky y Renedo ya están pensando en su próxima apertura, prevista para septiembre, de la que prefiere no dar detalles: «A Pink Monkey le salieron muchas novias, en la hostelería de Madrid se copia mucho así que prefiero no decir nada». Lo único que al final se le escapa al francés es que su país estará presente en el nuevo restaurante: «Habrá algún guiño a Francia, aunque no será el único».

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