El equipo de Alberto Zerain da por muerto al montañero vasco, que llevaba sin dar señales de vida desde hace una semana cuando se encontraba a más de 6.100 metros de altitud en su intento de coronar el Nanga Parbat (8.125 metros), conocida como la ‘montaña asesina’. Zerain y el argentino Mariano Galván, compañero de cordada, habrían sido víctimas de una avalancha.

El montañero vitoriano trataba de hacer cumbre por la peligrosa arista Mazeno, como ya intentó sin éxito en 2011 junto a Txingu Arrieta cuando nadie entonces había conseguido todavía hollar esta cima tras escalar esta arista. La última vez que se comunicaron con su equipo fue el viernes 23, si bien por el servicio de geolocalización Racetraker se tiene constancia de que a las 22.20 horas del día 24 se encontraban a 6.112 metros metros. Ésta fue la última posición registrada.

Última posición marcada por el Racetracker: 6.112 metros a las 22.20 horas del 24 de junio.

Última posición marcada por el Racetracker: 6.112 metros a las 22.20 horas del 24 de junio.

Según informe su equipo en la web del proyecto 2X14X8000, un helicóptero del Ejército paquistaní ha vuelto a sobrevolar a primera hora de este sábado la zona en la que se encontraban los montañeros cuando se perdió el contacto. «Ha recorrido toda la arista en varias ocasiones, llegando a volar hasta los 7.400 metros de altitud para fijar su foco, en el segundo vuelo, en la penúltima y ultima posición conocida de Alberto y Mariano, sin éxito. En esa última posición que señalaba el dispositivo de Racetracker que portaba Alberto Zerain es donde se han encontrado una placa de nieve desprendida que terminaba formando un alud. Situación que, tristemente, lleva a descartar la posibilidad de supervivientes», informan.

Los montañeros querían llegar a la cumbre del Nanga Parbat por la ruta más difícil y peligrosa. La orografía de la arista Mazeno obliga a escalar con mucho material y a pasar mucho tiempo en altura. «En la Mazeno, un descenso de emergencia está descartado; para bajarse hay que escalar, literalmente, en sentido contrario», explicaba su equipo cuando presentó el proyecto. Zerain afrontaba el reto con otro experimentado montañero, el argentino Mariano Galván, con quien coronó el Manaslu (8.163 metros) el pasado año y con quien ya coincidió en el ataque a la cumbre del Dhaulagiri (8.167) también en 2016.

El vitoriano había hecho cumbre un mes antes en el Annapurna y tenía previsto ir al Shisha Pangma en septiembre

Zerain (Vitoria, 1961) intentaba alcanzar su undécimo ochomil, una carrera iniciada en 1993 cuando pisó la cima del techo del mundo: el Everest (8.848 metros). El vasco afrontaba la ascensión al Nanga Parbat un mes después de haber coronado el Annapurna (8.091 metros) junto al también montañero vasco Jonatan García. El vitoriano quería aprovechar la aclimatación para firmar su segundo ochomil este año, teniendo previsto afrontar el Shisha Pangma el próximo mes de septiembre. En su historial figuran -entre otros- el Makalu (8.481 metros), el Lhotse (8.516), el Gasherbrun I (8.080), el Gasherbrun II (8.035 m) y el K2, que pisó en solitario en 2008.

Intentado por primera vez por una expedición francesa, los primeros que coronaron el Nanga Parbat tras escalar la arista Mazeno fueron los montañeros británicos Rick Allen y Sandu Allan. La gesta tuvo lugar a las 18.12 horas del 15 de julio de 2012, alcanzándose uno de los grandes retos pendientes en el Himalaya/Karakórum.