Coincidiendo con el 120 aniversario del hallazgo de la Dama de Elche, que se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional (Madrid), Compromís ha vuelto a reclamar al Gobierno el «retorno» de la pieza a la ciudad donde se descubrió. El portavoz y senador territorial de Compromís, Carles Mulet, ha exigido el retorno de la Dama de Elche a la «tierra donde fue encontrada», una «aspiración de la sociedad y que es inherente a los bienes culturales que han sido apartados de su contexto originario», dice en una nota.

La pieza, hallada en las inmediaciones de Elche (Alicante) hace 120 años, permanece actualmente en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, lo que supone, según la coalición, una «visión centralista del patrimonio». Compromís reclamó ya en 2016 que el Gobierno hiciera «efectiva y definitiva» la cesión de la escultura íbera, y Mulet exigió entonces «vertebrar en lo cultural el Estado y que no todas las ayudas a museos, teatros, pinacotecas y bienes culturales vayan de una forma tan descompensada a Madrid».

No contempla en la actualidad la posibilidad de ceder de manera temporal o permanente la Dama de Elche»

El Gobierno respondió el pasado enero que «no contempla en la actualidad la posibilidad de ceder de manera temporal o permanente la Dama de Elche«, apoyándose en «razones de índole histórica, titularidad y función cultural». La coalición «insistirá» de nuevo en los Presupuestos Generales de 2018 para tratar de obtener una partida para crear una réplica para Madrid y trasladar a Elche a su Dama.

De piedra caliza y considerada una obra maestra del arte ibérico, que los expertos datan en torno al V a.C., la Dama de Elche fue encontrada el 4 de agosto de 1897 en el yacimiento arqueológico de La Alcudia por un muchacho de 14 años que colaboraba en unos trabajos agrícolas, Manuel Campello Esclapez. Se vendió entonces a un arqueólogo francés, que la llevó al museo del Louvre antes de que, en 1939 al estallar la II Guerra Mundial, fuera trasladada al castillo de Muntadau, cercano a Toulouse.

En 1941, una negociación entre España y el Gobierno de Vichy permitió que fuera trasladada al Museo del Prado, donde permaneció hasta la década de 1970, cuando pasó al Arqueológico Nacional.