Los que somos ‘casi millennials’ encontramos entre nuestros recuerdos más antiguos a Miriam Díaz-Aroca con una cinta en el pelo para controlar su larga melena de rizos, ropa deportiva, en patines y sentada en un Cajón Desastre.

Aunque esta madrileña (1962) crecida en Santander ya había pasado por otros programas de TVE (antes de terminar la carrera ya participó en «La juventud baila», del programa Aplauso, y en Por la Mañana de Jesús Hermida), fue este programa infantil que se emitió entre 1988 y 1991 el que la dio realmente a conocer.

Cajón Desastre tuvo el difícil reto de sustituir a la Bola de cristal, pero consiguió ser líder de la programación infantil durante los tres años que se emitió y obtuvo dos TP de Oro. El programa, que inicialmente se emitía los sábados pero que pasó a salir de lunes a jueves tras su éxito inicial, combinaba concursos con la presencia de personajes tan clásicos como el mago Juan Tamariz y la emisión de series como Alf, que comenzó a emitirse en España dentro de este espacio.

En los años noventa Díaz-Aroca vivió una de sus épocas más doradas pues se hizo un hueco en los hogares españoles a través de algunos de los programas y series de más audiencia en aquellos años, como Un, dos, tres, No te rías que es peor o La casa de los líos. El cine también le sonrió en aquella época y Díaz-Aroca triunfó en la gran pantalla en Tacones lejanos, la oscarizada Belle-Epoque y Carreteras secundarias. Junto al reparto de la película de Fernando Trueba fue en 1994 burbuja de Freixenet.

El cambio de milenio no le trajo a Miriam Díaz-Aroca éxitos como los que había tenido hasta entonces. No obstante, la actriz y presentadora ha continuado en las pantallas en series como Mis adorables vecinos, la película Isi-Disi o el concurso Mira quién baila. También tras el año 2000 Díaz-Aroca se ha embarcado en musicales como La Cenincienta, 101 dálmatas y obras de teatro clásico como Lisístrata, aunque no de forma tan asidua en los últimos años.

Casada y separada dos veces, la actriz ha ido centrándose en sus dos hijos, nacidos de sus matrimonios con el productor Pedro Luís Llorente y Wichi Washington, hermano de la también presentadora Belinda Washington.

Sus hijos comparten ahora protagonismo en la vida de su madre, de 56 años, con una nueva y reciente faceta que Díaz-Aroca ha lanzado hace un año. Elígete es un proyecto teatral en el que la artista busca concienciar a la sociedad contra la violencia de género. El espectáculo, estrenado en junio de 2016, mezcla una lectura dramatizada de la artista con el testimonio en vivo de una víctima de violencia machista. El público también se ve implicado en la representación, a través de preguntas y conversación. El espectáculo lo cierra Díaz-Aroca con un montaje musical.

Aunque sea más alejada de las pantallas, Miriam Díaz-Aroca sigue mostrando una gran energía. Lo contaba recientemente en una entrevista en La observadora en RNE: «La vida es un lienzo, píntalo como te apetezca». Su lienzo está lleno de dibujos diferentes.