No es el tipo de regalo que a uno le gustaría que recibiera su hija. Sin embargo, hasta las muñecas diabólicas tienen su mercado. Reducido, pero a la vista de todos. Cabría pensar que las sucias, deterioradas – y suponemos también malolientes – muñecas que se anuncian en eBay como haunted doll (muñecas poseídas) procedan de vete tú a saber qué trastero abandonado en la casa del pueblo de la bisabuela. Pero tienen su encanto y sus followers.

Pocos, es cierto. Este verano los periódicos ingleses se hacían eco del extraño caso de un padre misteriosamente agredido por Samantha, una de las muñecas poseídas que su hijo colecciona. Al parecer a Samantha no le gustarían mucho los hombres casados. Entrevistado, el anterior dueño, dijo que “sintió alivio” cuando la muñeca se fue de su casa.

Anuncio de una muñeca en eBay

Anuncio de una muñeca en eBay

Hace años hubo un boom de compraventas que volvió loca a la prensa estadounidense. En 2013 una muñeca “guarra, pervertida y poseída” de Pensilvania, “solo para coleccionistas adultos”, llegó a venderse por más de 1.500 dólares. Ahora en las subastas online de compradores menguan. Las muñecas a la venta van de los artículos para coleccionistas a quincalla de dudoso poder terrorífico. Quizá influya que eBay prohíbe el comercio de objetos paranormales, por lo tanto la ausencia de un espíritu no figura entre las cláusulas de devolución.

La saga de Annabelle

Ed y Lorraine Warren

Ed y Lorraine Warren y los actores Vera Farmiga y Patrick Wilson

A lo que veníamos: Annabelle. Annabelle: La Creación es una película de terror que se estrena el 12 de octubre. Está inspirada en el “caso real” de una muñeca poseída homónima. Para los que se han perdido los capítulos anteriores, es la tercera entrega protagonizada por la malvada marioneta. Annabelle es poco menos que un telefonillo conectado con el demonio. La encontramos por primera vez en 2013 en el Expediente Warren (del director James Wan) empeñada en hacer la vida imposible a una pobre familia de granjeros de Rhode Island. Hasta que Ed y Lorraine Warren (interpretados por Patrick Wilson y Vera Farmiga), una pareja de demonólogos católicos que existieron realmente, se encargan de derrotar al espíritu maligno. La peli, una pequeña joya de terror sin excesos, tuvo un merecido éxito de crítica y de público, convirtiendo las investigaciones paranormales del matrimonio Warren en un género propio: el “universo Warren”. Sin embargo, las posteriores El caso Enfield y Annabelle levantaron más bostezos que aplausos.

Ahora Annabelle vuelve de la mano del director David F. Sandberg y promete sorprender con terror del bueno. Annabelle: La Creación retrocede en el tiempo para contar cuándo se fabricó la muñeca y cómo una presencia maligna se introdujo en ella para llegar a las almas más inocentes: los niños.

Hasta aquí la ficción, inspirada en uno de los primeros casos ‘resueltos’ por Ed y Lorraine Warren. En 1970 dos estudiantes de enfermería pidieron ayuda a los Warren espantadas por haber permitido al espíritu de la difunta Annabelle Higgins residir en la muñeca que tenían en su habitación. Sin embargo poco se parece la muñeca de la película a la simpática muñeca original, de ojos grandes y vestida de marinero.

Los Warren y la Iglesia

La muñeca original y la Annabelle de la película

La muñeca original y la Annabelle de la película Facebook/WarnerBross

Las investigaciones sobre fenómenos paranormales de los Warren nunca han gozado de ningún crédito pero sí de cierto éxito mediático, incluso antes de las películas. La ostentación que la pareja ha hecho de su fe católica – tanto en la vida real como en la película – ha obligado a la iglesia a intervenir, alabando la originalidad de la saga pero subrayando que hay mucho de invención. Desde El Exorcista (1973), como reconoce la misma Iglesia, no ha habido otra película igual de respetuosa con los rituales canónicos.

Para los fans, la verdadera muñeca Annabelle se conserva en el Museo de lo Oculto que los Warren abrieron en Monroe, Connecticut. Ahí se guardan todas las reliquias de sus investigaciones. Lorraine, con sus 90 años, ha dejado del todo su labor de entrenadora de nuevos demonólogos. Annabelle sigue encerrada en una vitrina para no dejar salir, supuestamente, al poderoso espíritu malvado que todavía la habita. Desafortunadamente no podrán aprovechar el tirón de La creación, el nuevo plan urbanístico del ayuntamiento ha obligado el Museo a trasladarse y sigue buscando una nueva sede.