Double Bind, la monumental obra cumbre del escultor madrileño Juan Muñoz, se podrá ver por primera vez en España en PLANTA, el centro dedicado a la creación artística contemporánea que la Fundació Sorigué abrió en Balaguer (Lleida), en un espacio de más de 2.200 metros cuadrados. Juan Muñoz (Madrid, 1953-2001) creó esta instalación escultórica de grandes dimensiones para ocupar la Sala de Turbinas de la Tate Modern y en ella establecía un diálogo entre sus inquietantes figuras humanas y el espacio arquitectónico, a través de la perspectiva, la verticalidad, la ilusión, lo visible y lo invisible.

Muñoz falleció en Ibiza en 2001, a consecuencia de un paro cardíaco, a los dos meses de haberse inaugurado la exposición en la Tate Modern de Londres, por lo que Double Bind (Doble vínculo), su obra más importante, es también considerada como su testamento artístico. Esta obra, que se abrirá al público a partir del 30 de octubre, se ha emplazado en una gran nave de origen industrial transformada específicamente para albergar la instalación y estará apoyada por un centro de documentación que aportará conocimiento sobre su génesis a través de dibujos, vídeos documentales, piezas sonoras y anotaciones del propio Juan Muñoz.

En este espacio dominado por los claroscuros, Juan Muñoz, adentra al espectador en dos mundos llenos de simetrías. James Lingwood, el mismo comisario de Double Bind cuando se expuso en 2001 en la Tate Modern, ha mostrado hoy su satisfacción al presentar una obra que ve como un viaje «en el que encuentras tu cambio, un cambio a través de la oscuridad y en el que caminas hacia la luz».

Y así es, pues después de entrar en una oscura planta baja dividida por columnas y aireada por unas ventanas que muestran una veintena de figuras humanas que invitan a mirar hacia la parte superior, Double Bind empuja al espectador a reflexionar sobre dos mundos. Lingwood ha definido esta sensación como «la búsqueda para encontrar la reconciliación con alguien o con algo».

Una vez que la inercia de la obra lleva al espectador hasta la parte superior de la instalación, se descubre un universo lleno de luz que, al mirar de nuevo hacia abajo, vuelve a transportarlo hacia un mundo inferior, del cual proviene la parte más íntima de Muñoz.  Dos ascensores vacíos que viajan incesantemente entre los dos espacios muestran el inevitable vínculo entre las dos áreas de la obra, las dos dimensiones, los dos mundos.

La artista Cristina Iglesias, viuda del escultor, se ha mostrado satisfecha por el despertar de una obra que «llevaba 16 años dormida» y, en este sentido, ha manifestado su deseo de que Double Bind se convierta en un futuro en una obra permanente. No obstante, ha dicho desconocer aún «el lugar perfecto» para que «estos dos mundos se conviertan en eternos».

Un espacio innovador

PLANTA es un proyecto de la empresa leridana Sorigué que articula su forma de entender el entorno en su confluencia con el arte, la ciencia, la arquitectura, el paisaje, el conocimiento y la empresa. La gran nave habilitada para la exposición de la obra de Muñoz acogía anteriormente la fabricación de dovelas de hormigón.  Un espacio muy adecuado por Juan Muñoz destaca por sus particulares y sorprendentes obras escultóricas, en las que sitúa la figura humana dentro de ambientes arquitectónicos elaborados o complejos, escenarios alienantes y mundos ficticios.