Tendencias

Lo que queda de Sijena en Cataluña

Pinturas murales de la sala capitular del monasterio en el MNAC.

Pinturas murales de la sala Capitular del Monasterio de Sijena en el MNAC.

La justicia se ha cumplido y las obras del monasterio de Sijena que estaban en Lleida ya están en Aragón. Pero no se cierra el conflicto entre las dos comunidades. Las obras del Museo de Lleida siguen el curso del litigio en el juzgado número 1 de Huesca y las obras que permanecen en el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) siguen el curso judicial del juzgado número 2.

Con las 43 piezas de Lleida y las 53 que el pasado mes de julio devolvió el Museo Nacional de Arte de Cataluña, sólo restan las pinturas murales de la sala Capitular del Monasterio de Sijena que siguen en Barcelona. Son las más valiosas del monasterio que tenía el museo de Barcelona y que, según los informes presentados por el museo, las más delicadas.

Aferrándose a la extrema delicadeza de la pintura de las piezas el MNAC retrasa su entrega por motivos de conservación de la piezas. El Juzgado de Primera Instancia nº 2 de Huesca reactivó la semana pasada el proceso de ejecución provisional de la sentencia que condena a la Generalitat y al MNAC a reintegrar a su ubicación original las pinturas murales de la Sala Capitular del Monasterio de Sijena.

El museo pedía la celebración de una vista oral para presentar nuevos argumentos de sus peritos, pero el juzgado ha desestimado esta posibilidad.

Pinturas de la sala capitular

Según explica el MNAC tras el incendio del monasterio durante la Guerra Civil «se perdió el extraordinario artesonado mudéjar de la sala capitular, mientras que las pinturas de los muros fueron desapareciendo o quedaron dañadas de manera irreversible. La perceptible alteración de los tonos originales, brillantes y con predominio de azules, es consecuencia directa de la acción del fuego. Solo se ha preservado ligeramente el color del último de los cuatro arcos laterales de comunicación con el claustro, que fue salvado de las llamas porque estaba tapiado». Las pinturas que se conservan representan escenas del Antiguo y Nuevo Testamento.

 

Comentar ()