Este 2017 que se nos escurre entre los dedos será recordado como el año en el que Despacito se instaló en nuestras vidas para no marcharse jamás. Porque justamente eso es lo que sucede cuando una canción deja ser una canción para mutar en fenómeno social. Tal ha sido su dominio planetario que se mantuvo 16 semanas como número 1 de la lista de singles más importante del mundo, el Billboard Hot 100. Si llega a permanecer ahí siete días más, habría pasado a ser la canción más exitosa de la historia, pero tiene que conformarse con empatar con One sweet day de Mariah Carey y Boyz II Men, que también aguantó 16 semanas consecutivas en 1995 y 1996.

No aguantó porque llegó Taylor Swift arrasando con Look what you made me do, primer single de su sexto disco, Reputation, sin duda uno de los álbumes más esperados de este 2017 en el que ha habido de todo.  Hubo pop comercial, con especial importancia de las chicas -aunque el dominio de Ed Sheeran es incontestable-; rock de toda la vida, de la mano de Foo Fighters, el regreso de clásicos como U2 y Depeche Mode, así como cantidades ingentes de hip hop con Kendrick Lamar, Jay-Z y Drake.

En España fueron especialmente celebrados los regresos de artistas icónicos de largo recorrido como Joaquín Sabina o Enrique Bunbury, a los que se sumó el siempre fiable Pablo Alborán. Y aún quedó espacio para mucho más, de manera que nos dejamos de rodeos y pasamos repasar una veintena de álbumes que han marcado 2017. Y que encontraron su hueco a pesar de la persistente ubicuidad de Despacito, el single que estuvo cerca de silenciar todo lo demás… pero no.

U2: SONGS OF EXPERIENCE

Aunque se anunció como inminente continuación de Songs of Innocence (2014), la banda irlandesa ha jugado de más con la paciencia de sus seguidores para dar forma a su nuevo disco, el decimocuarto en 41 años de andadura musical. Songs of Experience, el último gran lanzamiento del año, entró directamente al número 1 en las listas de iTunes de más de medio centenar de países gracias a singles pegadizos como You’re the best thing about me, piezas de épica creciente como Get out of your own way y cortes de rock potente como American soul. Este nuevo álbum, que también se espera llegue a lo más alto del Billboard 200, será la excusa para otra gira mundial durante 2018, con más que probable visita a España.

ED SHEERAN: DIVIDE

Desde que Edward Christopher Sheeran (Hebden Bridge, Inglaterra, 1991) lanzara en marzo su tercer disco, Divide, no ha cesado de batir todo tipo de récords. Por eso no extraña que termine este año como el artista más escuchado en todo el mundo en Spotify, con 47 millones de oyentes mensuales. Además, su álbum es el más escuchado en la plataforma de streaming con 3.100 millones de reproducciones, mientras que el single Shape of You es, a su vez, el más escuchado: 1.400 millones de veces.

PABLO ALBORÁN: PROMETO

Sin alcanzar las estratosféricas cifras de Ed Sheeran, Pablo Alborán (Málaga, 1989) acaba el año en lo más alto de la lista de ventas española con su cuarta obra, Prometo, lanzada en noviembre y que es, de manera fulminante, Disco de Platino con más de 40.000 copias despachadas. Su pop emocional se ve en esta ocasión refrescado por ritmos electrónicos que han convencido a un público que, aparte de pasar por caja para adquirir el álbum, está ya agotando las entradas para la veintena de fechas de su correspondiente presentación en vivo durante 2018.

FOO FIGHTERS: CONCRETE AND GOLD

Los de Dave Grohl (Ohio, EEUU, 1969) pasan por ser la última gran banda de rock con mayúsculas y por eso cada una de sus entregas es recibida como lluvia en el desierto por los amantes del género. Tanto es así que su noveno álbum, Concrete and gold, llegó a lo más alto de la lista estadounidense Billboard 200, la más importante del mundo, en su primera semana a la venta a principios de otoño. Todo un logro en un ranking de tendencias en el que el rock es cada vez menos frecuente… tal es el tirón popular de la banda norteamericana, que este año ha triunfado con singles tan ruidosos como Run y The sky is a neighborhood.

BUNBURY: EXPECTATIVAS

Otro número 1 con Expectativas para Enrique Bunbury (Zaragoza, 1967), su noveno disco en solitario en veinte años con el que está de gira en España durante este mes de diciembre. En canciones como En bandeja de plata, Parecemos tontos o Cuna de Caín, el maño plasma sus expectativas ante el actual momento sociopolítico, que para él tiene un tono desencantado y casi postapocalíptico. Precisamente por eso, se refugia en canciones de amor clásico como La constante, que aportan variedad a un álbum de rock robusto marca de la casa.

DEPECHE MODE: SPIRIT

Decimocuarto disco de estudio de la banda británica Depeche Mode, nombre esencial de la música electrónica de los últimos 37 años. Dave Gahan, Martin Gore y Andrew Fletcher ofrecen en esta ocasión una docena de canciones con un sonido perfectamente reconocible en singles que reflexionan sobre esta época que nos ha tocado vivir como Where’s the revolution (Dónde está la revolución), cuyo videoclip está inspirado por la estética y la puesta en escena de los discursos del líder comunista soviético Vladimir Lenin. Su Global Spirit Tour llega este sábado 16 de diciembre a Madrid, ciudad a la que regresará en julio de 2018 dentro del cartel del Mad Cool Festival.

JOAQUÍN SABINA: LO NIEGO TODO

Teniendo en cuenta que durante los últimos cuarenta años Joaquín Sabina (Úbeda, Jaén, 1949) ha escrito, al menos, una decena de canciones esenciales de la historia de la música española, no extraña que hubiera llegado a un punto de cierta sequía creativa. Para seguir adelante, ocho años después de su última obra en solitario y cinco después de su unión con Joan Manuel Serrat, el jienense encontró en Leiva la pareja perfecta para rejuvenecer su sonido y sentir de nuevo el placer de escribir. El resultado, recibido con algarabía por sus fieles, suma como poco otro gran clásico a su repertorio, Lo niego todo, el tema que da título al notable conjunto, que durante todo 2017 ha sido presentado en directo tanto en España como en América.

LORDE: MELODRAMA

El gran éxito de su debut, Pure heroine (2013), ha llevado a Lorde (Auckland, Nueva Zelanda, 1996) a tomarse su tiempo para presentar una segunda entrega que, sin duda, iba a ser analizada con lupa. Melodrama, que llegó en junio, nos presenta a una artista que ha madurado a toda prisa de la mano del productor Jack Antonoff y que explora las emociones humanas en canciones pop de corte clásico pero que se adelantan a las tendencias. Lorde terminó vendiendo 107.000 copias de su regreso solo en Estados Unidos en su primera semana, colocándose con solvencia al frente del Billboard 200. Singles tan aclamados como Green light son los responsables de que el idilio de la neozelandesa de 21 años con público y crítica se mantenga con todo su romanticismo.

LANA DEL REY: LUST FOR LIFE

Elizabeth Woolridge Grant (Nueva York, 1985) es otra de las grandes divas del pop del siglo XXI. Con un ritmo creativo ciertamente elevado, por cierto, pues desde su prometedor debut de 2010 hasta hoy ha lanzado ya cinco discos de estudio. El último de ellos, Lust for Life, vio la luz en julio y entró directamente al número 1 del Billboard 200. Sofisticado, elegante y evocador, mantiene el punto retro al que nos tiene acostumbrados Lana del Rey, estrella como procedente de otra época y rebosante de enigmático glamour, en esta ocasión con colaboraciones tan ilustres y variopintas como las de The Weeknd, Sean Ono Lennon, Stevie Nicks y ASAP Rocky.

TAYLOR SWIFT: REPUTATION

Aparte de Lorde y Lana del Rey, este 2017 también han lanzado discos Katy Perry, Halsey, Kesha, Pink, Demi Lovato e incluso Shania Twain (después de quince años). Un gran año para las chicas, rematado por Taylor Swift (Reading, Pennsylvania, 1989), la más exitosa de todas ellas, actualmente en el número 1 de Estados Unidos -aunque se espera que sea desbancada por U2- por tercera semana consecutiva con Reputation, su flamante sexto disco y el más vendido del año en aquel país. Pop absolutamente contemporáneo para todos los públicos, con ayuda de productores como Jack Antonoff (quien también ha trabajado con Lorde en un gran año para él) y Shellback, y colaboraciones tan flamantes como Ed Sheeran y Future. El próximo año lo presentará en vivo en Norteamérica y Europa en grandes estadios que ya se han quedado pequeños.

SHAKIRA: EL DORADO

Anticipado por el descomunal éxito de dos sencillos tan diferentes como La bicicleta (con Carlos Vives) y Chantaje (con Maluma), Shakira lanzaba en mayo El dorado, en el que también cuenta con colaboraciones de Nicky Jam, el rey de la bachata Prince Royce, Black M, Magic! y de nuevo Maluma (en este caso en Trap). Este noveno álbum de la colombiana de cuarenta años es el más variado de su trayectoria, con mezcla de pop latino y reggaetón, con influencias de bachata, vallenato y pop electrónico. Aparte de los ya mencionados, exitazos como Me enamoré, inspirado en su pareja el futbolista Gerard Piqué, la convirtieron en una de las más escuchadas del verano de 2017, un año bastante positivo para ella hasta que tuvo que cancelar este otoño su nueva gira mundial por culpa de una hemorragia en las cuerdas vocales. Si todo va según lo previsto, su regreso se espera para 2018.

ROSALÍA: LOS ÁNGELES

La mismísima Shakira fue la encargada de anunciar a finales de septiembre los nominados para los Grammy Latinos en la Categoría de Mejor Nuevo Artista, con Rosalía (Sant Esteve Sesrovires, Barcelona, 1993) como única española aspirante gracias a la gran aceptación de su primer disco, Los Ángeles, para el que ha contado con la inestimable ayuda de Raúl Fernández ‘Refree’. La cantaora barcelonesa no ganó, pero ahí queda el detalle de una industria que ya reconoce su talento y la mira expectante para el futuro a corto plazo. No en vano, está consiguiendo reavivar la llama del flamenco en toda una nueva generación que, a través de ella, se acerca sin complejos a fandanguillos, seguidillas, tarantas, malagueñas, tangos con y sin tientos, alegrías o saetas. La tradición del folclore más puro en pleno siglo XXI con la sencillez de un talento que, de tan natural, resulta magnéticamente indómito.

VETUSTA MORLA: MISMO SITIO, DISTINTO LUGAR

Este año marcó también el regreso de los puntales del indie patrio, convertidos -muy a su pesar, pues rehúyen este tipo de calificativos rimbombantes- en líderes de toda una generación de músicos y en los preferidos de un público que llegó a llenar hasta en tres ocasiones el Palacio de los Deportes de Madrid en 2015. Un logro sin duda abrumador para un grupo radicalmente independiente y autogestionado, que tuvo que picar piedra durante diez largos años antes de llegar a publicar en 2008 su primer álbum y conseguir un reconocimiento que no ha cesado de crecer desde entonces. Su más reciente entrega, editada en noviembre, da una vuelta de tuerca a su sonido pero sin renegar del pasado, al tiempo que el grupo de Tres Cantos (Madrid) se une a Sony Music para potenciar su distribución internacional, en lo que muchos ven como una nueva etapa para el indie que hemos conocido en los últimos años. Su próxima gira, que recorrerá América y España, es de las más esperadas de 2018.

EL BARRIO: LAS COSTURAS DEL ALMA

Otro número 1 para José Luis Figuereo Franco (Cádiz, 1970), quien con su más reciente entrega, Las costuras del alma, lideró tras su lanzamiento en octubre la lista de ventas española y también las de reproducciones en streaming. Enésimo triunfo para este gaditano que mezcla flamenco con pop y rock andaluz, bebiendo de fuentes tan dispares como Triana, Medina Azahara o Manolo Caracol. Para este su duodécimo trabajo, se ha metido en la piel de un viejo sastre de corazones para contar historias de emociones cotidianas a través de unas canciones que mantienen, como es costumbre en El Barrio, una indudable capacidad comunicativa con los suyos. No en vano, es el artista que más veces ha llenado el Palacio de los Deportes de Madrid: hasta ahora van 17 pero en enero habrá que sumar otras dos.

https://youtu.be/LOjxW_DjqIM

JAY-Z: 4:44

Damos un nuevo giro estilístico para fijarnos ahora en el hip hop de primerísima división, ese en el que Jay-Z es muchísimo más que un músico. Porque el rapero Shawn Corey Carter (Brooklyn, Nueva York, EEUU, 1969) es toda una institución en el plano artístico, aparte de un millonario magnate de los negocios y una celebridad casada con Beyoncé (quien colabora en su disco en el tema Family Feud). No hay flanco que se le escape a Jay-Z, quien además de liderar el Billboard 200 durante dos semanas el pasado verano con su decimotercer álbum, 4:44, es también el más nominado para la edición 2018 de los Grammy Awards, estando presente en ocho categorías, incluyendo las categorías más importantes: Álbum del Año (por 4:44), Grabación del Año (por The Story of O.J.) y Canción del Año (4:44). El rap del siglo XXI le pertenece, definitivamente.

KENDRICK LAMAR: DAMN.

Si hay alguien capaz de hacer sombra a Jay-Z, ese es Kendrick Lamar (Los Ángeles, 1987), líder de una nueva generación de raperos con un profundo calado en la chavalería y también innegable ascendencia en público de mayor edad gracias a unos textos reivindicativos que supuran furiosa verdad. Con su cuarta obra, DAMN., Kendrick consiguió ser número 1 en Estados Unidos, en Reino Unido y en Canadá, aparte de posicionarse en primeras posiciones en listas de otros muchos mercados. Indudable revitalizador del género, en esta entrega cuenta con colaboraciones tan antagónicas como Rihanna en LOYALTY. y de U2 en XXX.. Laureado por la crítica, con este disco el rapero angelino ha conseguido siete nominaciones a los próximos Grammy, incluyendo Álbum del Año y Grabación del Año por el tema HUMBLE.. Además, es el cuarto artista más escuchado del año en todo el planeta según datos de Spotify.

DRAKE: MORE LIFE

Aunque el propio Drake (Toronto, 1986) describió este lanzamiento como una ‘mixtape’ creada para llenar el hueco entre otros lanzamientos más importantes, More life se encaramó con pasmosa facilidad hasta lo más alto de la lista estadounidense en marzo. El primer anticipo, Fake love, también lideró la lista de singles con autoridad tras su lanzamiento. Entre la nómina de productores destacan Kanye West, T-Minus y Frank Dukes, mientras que encontramos como vocalistas invitados a Young Thug, Giggs, Skepta, Quavo, Travis Scott, 2 Chainz, Kanye West, Jorja Smith, Sampha, PartyNextDoor y de nuevo Kanye West. Entre todos levantan un reflejo sonoro de esta época combinando hip hop, R&B, dance hall, trap, grime, abrobeat y pop. Eso sí, este lanzamiento no permitió a Drake ser el artista más escuchado del mundo en Spotify, como ya fuera en 2015 y 2016, siendo batido en esta ocasión por el omnipresente Ed Sheeran. Pero teniendo en cuenta que para el rapero canadiense este no es un álbum propiamente dicho, no está en absoluto nada mal mantenerse segundo.

HARRY STYLES: HARRY STYLES

Cuando se acabó Wham!, George Michael reconfirmó su potencial y se consolidó como solista. Cuando se acabó (la primera etapa original) de Take That, Robbie Williams adelantó por la derecha a todos sus compañeros. Y en 2016, cuando One Direction llegó a su hiato indefinido, Harry Styles (Holmes Chapel, Cheshire, 1994) parece ser el nuevo ídolo juvenil británico con todas las papeletas para desarrollar una consistente andadura en solitario. En mayo llegó su debut homónimo y sin apenas despeinarse coronó las listas de los principales mercados musicales, como Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, México, Australia y también España. Tras la desbandada en la boyband en la que pasó seis años de éxito incontrolable, a él le toca el papel de chico clásico con canciones que recuerdan al pop rock de los setenta en plan Elton John, a lo que hay que añadir comparaciones físicas con Mick Jagger y Michael Hutchance de INXS. Nombres muy rutilantes todos ellos.

LCD SOUNDSYSTEM: AMERICAN DREAM

James Murphy (Princeton Junction, New Jersey, 1970) y sus compinches dieron su concierto de despedida el 2 de abril de 2011 en el Madison Square Garden de Nueva York. Pero cinco años después LCD Soundsystem se convertían en el enésimo grupo que volvía tras haber dicho oficialmente adiós para pasar por algunos importantes festivales. El inevitable siguiente paso era lanzar un álbum con material nuevo y eso terminó ocurriendo el 1 de octubre de 2017 con American Dream. La jugada del ‘great come back’ les salió a la perfección y consiguieron el número 1 del Billboard 200 aupados por sencillos tan bien recibidos como Call the police, aunque el conjunto es de lo más variado e incluye synth pop, dance punk, new wave y art rock. Más allá de etiquetas, al escuchar las nuevas canciones los fans les perdonaron la mentirijilla.

ARCADE FIRE: EVERYTHING NOW

Inclasificable quinta entrega de los canadienses Arcade Fire, uno de los nombres más destacados del pop rock independiente de lo que llevamos de siglo. Tras la grandilocuencia clásica de sus tres primeros discos, el giro iniciado en Reflektor (2013) va más allá en este Everything now (2017) que sigue en la línea art rock pero también incluye ritmos bailables y pasajes pop en los que casi todos los oídos detectaron influencias de ABBA. Definitivamente al margen de modas y haciendo lo que les da la gana, los de Win Butler y Régine Chassagne han cumplido de sobra las expectativas comerciales que supuestamente no tienen al encabezar las principales listas de ventas el pasado verano. Y ahora que el año se acaba y llega el momento de recapitular, aparecen en no pocas recopilaciones de lo mejor del año.