Habla al menos cuatro idiomas. Su formación académica es difícil de igualar y su trayectoria camina a un ritmo trepidante. Iba para historiadora o investigadora de las ciencias políticas hasta que un buen día la moda se cruzó en su camino. En realidad, no se instaló para diseñar ni crear sino para analizarla como un fenómeno cambiante que permite interpretar la historia. La moda como esencia de la cultura, la economía o incluso la política es algo más que telas y costuras. A sus 39 años aún le incomoda muchos que le conozcan más por su apellido que por su nombre, por ser Arzalluz más que por ser Miren. Quizá a partir de ahora eso cambie. Esta bilbaína dirigirá a partir de enero el Museo de la Moda de París y lo hará al menos durante los próximos cinco años.

Lo anunció ayer la alcaldía de la capital francesa. Miren Arzalluz, la tercera hija del histórico político nacionalista vasco, ha sido designada para sustituir a Olivier Saillard y tomar las riendas del Palais Gailliera, uno de los museos de referencia en el mundo de la moda.

Durante los próximos cinco años asumirá al dirección de uno de los museos de moda de referencia a nivel internacional

Arzalluz ha reconocido que está especialmente ilusionada con el nuevo proyecto que suma a su intensa vida laboral. Hasta ahora ocupaba la dirección del Instituto Etxepare, dedicado a “universalizar” las expresiones más significativas de la cultura vasca. Antes, había asumido el reto de ponerse al frente en calidad de comisaria del museo dedicado al modisto Cristóbal Balenciaga en Getaria (Guipuzcoa), una de sus grandes pasiones.

La moda, ‘un flechazo’

Pero la carrera de Arzalluz había comenzado en otra dirección. Se licenció en Historia por la Universidad de Deusto pero pronto comenzó a descubrir nuevas inquietudes. La política, además de por haberla vivido en primera persona en su familia, siempre le había inquietado. Viajó a Londres para cursar un máster en política comparada en la London School of Economics. Dice que lo suyo con la moda en realidad fue un “flechazo” inesperado. Se produjo mientras indagaba por los recovecos de la historia. La especialización con la que se estudia la historia en el Reino Unido le abrió la puerta a otro modo, a sumergirse en la evolución de la vida cotidiana que siempre le había interesado de otro modo. La moda era una buena expresión de ambas cosas; evolución y vida cotidiana a lo largo de los siglos.

Asegura que de alguna manera es una manifestación de la cultura, la economía y la política de cada momento de la historia, una forma de expresión de todo ello llevada a cabo con formas bellas. Un campo, el académico y el museístico, en el que además ella siempre ha tratado de avanzar y que asegura que aún queda mucho por explorar.

Es licenciada en Historia por Deusto y ha cursado un máster en Ciencia Política y otro en ‘Historia del Traje’ en Londres

Los años dedicados a Balenciaga en el Museo de Getaria fueron muestra del modo de entender y abordar la moda de esta especialista en “Historia del traje” en el The Courtauld Institutte of Art de Londres. Antes de recalar en Getaria, Miren Arzalluz pasó por el Victoria&Albert Museum y la Royal Ceremonial Dress Collection en Kensigton.

En apenas unos días se instalará en París definitivamente, a orillas del Sena. Lo hará con el agrado expresado por el primer adjunto en la alcaldía, Bruno Juillard que no ha tardado en subrayar los “12 años de experiencia en la conservación, el estudio y la exposición” de la moda como una expresión cultural más que enriquece un museo como obras de artes que son muchas de sus piezas.