Conmigo no tienes que fingir. No tienes que decir nada. Si me necesitas, silba. ¿Sabes silbar, no? Juntas los labios y soplas”. Lauren Bacall tenía 19 años cuando protagonizó Tener o no tener. Fue su primera película y la que, inevitablemente, marcó su carrera. Dicen que en el rodaje estaba tan nerviosa que agachaba la cabeza y temblaba como una hoja. Su penetrante mirada, esa que la inmortalizó y con la que sedujo a Humphrey Bogart (un cuarentón, borracho y atormentado que en ese momento vivía en la cima de su carrera) fue resultado de una timidez extrema. ¡Quién lo diría! Sobre todo tras este magnífico diálogo en el que le propina a Bogart una bofetada cariñosa.

Lauren Bacall nunca se sintió querida por Hollywood. “Creo que en la industria muchos no me consideraban actriz, solo me veían como la esposa de Humphrey Bogart y punto. Seguían rodándose buenos filmes, pero no me querían en ellos”. Así arranca el documental Lauren Bacall, luces y sombras, que esta noche se estrena en TCM a las 22.00 horas.

Lauren Bacall nació el 16 de septiembre de 1924 en el Bronx (Nueva York) como Betty Joan Perske, por sus venas corría sangre judía polaca y rumana. Seducida por el periodismo, terminó enfocando su carrera hacia el mundo de la interpretación.

Cuando Howard Hawks le enseñó su trabajo como modelo a los hermanos Warner lo tuvieron claro. Su cautivador físico, su mirada felina y aquella voz grave que surgía de su garganta como si hubiese nacido con un cigarrillo y un whisky en la mano les pareció una mina de oro y la encasillaron como mujer fatal. La idea de cambiarle el nombre fue de Howard Hawks que le propuso que se llamara Lauren. Ella adoptó el apellido de su madre que la había criado sola.

Tras un sensacional debut protagonizó tres películas más: El sueño eterno, con guión de Raymond Chandler; La senda tenebrosa, de Delmer Daves, y Cayo Largo, de John Houston. Lo que vino después casi podría pasar sin pena ni gloria por la historia del cine, salvo honrosas excepciones. “Mi ascenso fue tan rápido como mi caída. Me pasé el resto de mi carrera buscando un término medio”, recuerda la actriz, que falleció el 12 de agosto de 2014.

Su penetrante mirada fue resultado de una timidez extrema.

Mientras el tándem Bogart-Bacall se comprometía contra la caza de brujas del senador McCarthy, Hollywood se preguntaba: ¿existe Bacall sin Bogart? Lauren Bacall no se sintió nunca querida por el mundo de Hollywood. “Creo que en la industria muchos no me consideraban actriz, solo me veían como la esposa de Humphrey Bogart y punto. Seguían rodándose buenos filmes, pero no me querían en ellos”, confiesa en el documental producido por TCM Francia y Arte.

De la mano de Marilyn Monroe protagonizó Cómo casarse con un millonario, una comedia simple y locuaz que la condujo a la emancipación artística mientras Bogart caía enfermo y la dejaba viuda con solo 32 años.

Bacall mantuvo una relación turbulenta con Frank Sinatra, el hombre del que dijo que le gustaría “que se callara y cantara”. Cuatro años después de la muerte de Bogart, y a pesar de que llegó a anunciar boda con el intérprete de My way, fue Jason Robards Jr., otro alcohólico como Bogart, el que se convirtió en su segundo marido.

En Lauren Bacall, luces y sombras, Pierre-Henry Salfati recupera la vida y la carrera de la actriz que durante 50 años fuera la viuda de Hollywood. Una actriz que se sintió ninguneada por los estudios de Hollywood, abandonó Los Ángeles y se trasladó a vivir a Nueva York. “Cuando tu vida privada se hunde, tu carrera y todo lo demás también. Nunca volví a estar en la cima. No hay más. Y a nadie le importaba, excepto a mí”, confiesa.

En la década de los años 70, Bacall triunfó en Broadway con Aplauso, una versión musical de la película Eva al desnudo. Bette Davis elogió su actuación y confesó que era la única actriz apropiada para el personaje que ella había interpretado en el cine. Ganó dos premios Tony pero el reconocimiento de la industria sólo llegó en forma de Oscar Honorífico en 2009. Antes había estado nominada como Mejor Actriz Secundaria en 1996 por su trabajo en El amor tiene dos caras, de Barbra Streisand. “Por fin, un hombre”, exclamó al recoger el Oscar.

  • Lauren Bacall, luces y sombras se estrena hoy en TCM a las 22.00 horas, después, a las 22.55 horas, se emitirá El sueño eterno (1946).