Actor cómico, compositor, productor, director y escritor británico, Charles Chaplin ha pasado a la historia como símbolo absoluto del humor y uno de los mayores representantes del cine mudo. Recibió en 1928 y en 1972 el Oscar Honorífico y fue candidato al Premio Nobel de la Paz en 1948. Chaplin cuenta con una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood y fue distinguido con la Orden del Imperio Británico en 1975. Ahora su cine es el protagonista del primer espectáculo que presenta el Teatro Real en 2018. Varias películas protagonizadas por su mayor creación, el inmortal Charlot, se presentarán en la sala Gayarre del coliseo en un espectáculo titulado Cine antiguo con músicas nuevas, acompañadas por los comentarios del narrador Guy Cohen y la música del pianista Jean Jadin.

La cita será los días 20, 21 y 27 de enero, en sesiones dobles a las 12.00 y a las 17.00 horas. “Se trata de una ocasión de reencuentro y de descubrimiento de un personaje que ha hecho reír a varias generaciones y de una forma distinta de entender el cine”, asegura Rita Consentino, responsable del Real Junior.

Cine antiguo con músicas nuevas es un viaje en el tiempo que arranca con una explicación del cine mudo

La primera aparición de Charlot, el personaje que inmortalizó Charles Chaplin, fue en la película Ganándose el pan en 1914. El actor interpretó a un falso aristócrata inglés que, convertido en reportero, roba la autoría de una noticia a un compañero y éste se dedica a perseguirlo en una secuencia cómica y caótica que termina con la pareja en el quita piedras de un tranvía.

Entre toda una filmografía incombustible, resultan inolvidables películas como  Tiempos modernos (1935), Luces de la ciudad (1931) y la que quizá pueda ser bautizada como su mayor obra El gran dictador (1940).

Cine antiguo con músicas nuevas surge como un viaje en el tiempo que arranca con una presentación del cine mudo (algo así como una introducción a las historias, la gestualidad de los actores, el vestuario, las escenas y las persecuciones) y de la importancia de la música en vivo durante las proyecciones, se trata de un nuevo lenguaje, transmisor de las emociones y cómplice de las imágenes.

Una escena de ‘The Kid’.

Hablar de cine es hablar de música. Ya que el piano está íntimamente ligado al nacimiento del cine. Las primeras salas tenían su propio pianista, un músico cuya labor era acompañar la narración.  Pero no lo hacía encorsetado por una partitura, la mayoría de las veces improvisaba porque no habían tenido la oportunidad de ver antes la película. Así, los pianistas empezaron a asociar los graves para los momentos misteriosos de las historias, los ritmos rápidos para las persecuciones y, lógicamente, las melodías románticas para las escenas de amor. Emulando a aquellos artistas Jean Jadin ha concebido este espectáculo, en el que también interpreta las melodías al piano.

La sesión ofrece una selección de fragmentos de conocidas películas y cortometrajes de la primera época de Charles Chaplin como El vagabundo, El emigrante o El prestamista. A través del visionado de las imágenes el improvisador, Jean Jadin, junto al presentador, Guy Cohen, irán desvelando las peculiaridades del cine mudo.

La página web del Teatro Real dispone de una guía pedagógica con información sobre el espectáculo, el cine y la música para descargar antes del espectáculo para los más pequeños.