Porque tienen de su parte, mucho poder las mentiras cuando parecen verdades. Ya lo dijo Calderón en pleno siglo de Oro, la mentira es un clásico. Pero… ¿Quién no ha mentido alguna vez? No hay nada más intrínseco en el ser humano que la mentira. Todos hemos engañado y a todos nos han engañado en algún momento de nuestra vida. Y el que lo niegue, también está mintiendo. En pleno siglo XXI, con la preocupación de la propagación de las fakenews, los bulos de siempre, cabe defender el valor de una mentira piadosa. Por lo menos eso es lo que se deduce de La comedia de las mentiras. Inspirada en textos de Plauto y escrita por Pep Antón Gómez y Sergi Pompermayer, la obra fue la sensación de la pasada edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida y, tras recorrer la geografía española, se instala ahora en el Teatro de la Latina de la capital hasta el próximo 6 de mayo.

La comedia de las mentiras se presenta como una obra coral protagonizada por Pepón Nieto, María Barranco, Paco Tous, Angy Fernández, Marta Guerras, José Troncoso y Raúl Jiménez. Se trata de un vodevil de la posverdad, un vodevil de ritmo trepidante, enredos y persecuciones con el que Paco Tous debutó en el pasado Festival de Mérida.

El actor sevillano interpreta a Degollus, un general macedonio que compra a la joven Gimnasia para su uso y disfrute, un general que guarda un secreto bajo la manga puesto que, como todos los personajes de esta obra, él también miente.”Degollus sufre una transformación rápida. Arranca como una bestia para terminar convertido en un buen hombre”. El actor confiesa que no hay nada de él en Degollus, puesto que no es de ese tipo de actores que interiorizan los personajes para hacerlos suyos. “Yo me limito a interpretarlos. Un personaje como Degollus se puede defender porque lo defiende la historia, yo no me he inventado la esclavitud. Actualmente no lo defendería en la vida”, matiza.

La ambientación van por el camino de aquellos tiempos que nos recuerdan a la libertad”

Pep Antón Gómez y Sergi Pompermayer han trasladado la acción de la comedia escrita por Plauto a la década de los años 60. Rezuma el montaje una estética sesentera que ubica al espectador frente a un clásico ye-yé. “Es cierto que está en ese marco. Los colores y la ambientación van por ese camino, por aquellos tiempos que nos recuerdan a la libertad”, confiesa con cierta ironía y nostalgia.

El texto busca la diversión por la diversión. Sin duda, este es el mensaje más importante, aunque aporta un punto filosófico sobre la verdad y la mentira. “No decir completamente la verdad a veces es lícito y no pasa nada. Y más aquí, en estas tablas, donde resulta un ejercicio de libertad. Una de las premisas del director al empezar a ensayar fue: El único objetivo que tiene esta obra es pasárselo bien y hacer reír”.  Y así ha sido, desde que se estrenó el el Festival de Mérida el pasado mes de julio donde hizo pleno durante 10 días consecutivos en los que sedujo a 33.000 espectadores.

Pepón Nieto y María Barranco, dos de los protagonistas de ‘La comedia de las mentiras’. EFE

Paco Tous, que no se prodiga mucho por las tablas salvo con su propia compañía, matiza que tener la única obligación de hacer pasar un rato agradable al espectador da una libertada absoluta al actor. “Te permite utilizar tu técnica y tus herramientas para lograr eso nada más. Es un privilegio. Cuando te enfrentas a una comedía tienes que tener la facilidad de soltar, sujetar y volver a coger el personaje. En la comedia hay que agarrar un poquito las riendas de los personajes porque si no corres el peligro de que el personaje se te vaya. El personaje no se te puede hacer chicle”.

Tous sostiene que Pep Antón Gómez ha escrito el texto como una partitura. “Con ritmo muy especial al que nos tenemos que sumar todos para conseguir disfrutar de la comedia”. La comedia de las mentiras no pretende enmendarle la plana a nadie, no rezuma una moraleja de la que haya que aprender, pero sí relativiza las mentiras y las verdades. “La gran tragedia de esta comedia es la mentira. La verdad para mí es el día a día, la gente que se levanta a las seis de la mañana para ir a trabajar es una verdad muy grande. ¿Alguien se atreve a decir que eso es mentira?”, concluye.