Estoy segura de que podría leer a Baudelaire en un cabaret y aplaudirían” (Edith Piaf)

No todo es ópera en la vida y Joan Matabosh lo tiene claro, por eso ha decidido abrir el Salón de Baile del Teatro Real para sus particular after. Patricia Racette estrenará los próximos 3 y 4 de junio las veladas musicales del Teatro Real con su espectáculo Diva on detour.

Racette es la protagonista de Street Scene, de Kurt Weill, una obra fronteriza entre la ópera y el musical que se estrenó el pasado mes de febrero y que regresa al Teatro Real los días 29 y 30 de mayo y 1 de junio. La soprano estadounidense dio sus primeros pasos profesionales en el cabaret, antes de cantar en templos de ópera como el Metropolitan Opera de Nueva York, la Royal Opera House de Londres o el Liceu de Barcelona. “La verdadera historia es que mi amor por la música empezó en el cabaret y el pop. Hasta que no llegué a la Universidad no me topé con la ópera. Allí descubrí mi afinidad. Esto es algo muy valioso cuando te enfrentas a una ópera que está a caballo entre los dos mundos ya las cualidades vocales que se emplean en uno y otro estilo son completamente diferentes”.

Las canciones que he elegido son algo especial para mí, el reflejo de mis experiencias vitales»

Para Patricia Racette, Diva on detour no es más que una vuelta a casa. «Quien venga a ver ópera se sentirá decepcionado porque esto es un espectáculo de cabaret», destaca la cantante que promete interpretar temas de Stephen Sondheim, Cole Porter, George Gershwin o Edith Piaf. “El recital sigue de algún modo la historia de mi vida. Las canciones que he elegido son algo especial para mí, el reflejo de mis experiencias vitales”. Tanto es así que la soprano entrelaza las canciones con relatos que sirven de hilo conductor para unir unos temas con otros.

Patricia Racette, que estará acompañada al piano por Graig Terry, le dedica su Diva on detour a su madre. “Fue una persona muy especial. Ella odiaba la ópera y cuando yo estudiaba me pedía que bajara la voz. Lo que de verdad adoraba era el cabaret. Este espectáculo se convierte en un homenaje para ella», confiesa emocionada.

Racette lleva toda la vida nadando entre dos géneros muy diferentes, antagonistas si cabe. Consciente de que tiene que cuidar su instrumento confiesa que a la hora de cantar “recurre a la misma técnica”, pero que utiliza «cavidades diferentes, ya que mientras que en la ópera no se usa micrófono, en el cabaret es algo intrínseco».

Sostiene Patricia Racette que la diferencia entre interpretar un aria de ópera o un tema de cabaret es la historia en sí. “Lo que me gusta del cabaret es la inmediatez, la intimidad. En una canción se recoge toda la narración mientras que en la ópera cada cantante es una pieza de un todo”.

El Salón de Baile del Real

El Salón de Baile, donde se celebrarán estas veladas musicales, fue el primer espacio construido del Teatro Real. Se completó en 1835, quince años antes de la inauguración del coliseo, e inmediatamente se utilizó para bailes de máscaras, bailes que normalmente empezaban a medianoche y se apagaban con el alba.

En 1841 se habilitó como sede oficial de las Cortes y en 1851 se convirtió en el teatro del Conservatorio de Música al Real. El único incendio que ha sufrido el coliseo madrileño, en 1867, provocó su cierre. Un siglo más tarde, en 1966, al convertirse el Real en sala de conciertos, el Salón de Baile dividió en dos su altura y se transformó en salón de actos hasta que en 1997 recuperó su condición de Salón de Baile.