Luis Mason (Tours 1925- finales del siglo XIX) tenía en 1858 un estudio de fotografía en Sevilla en el que ofrecía retratos, vistas, monumentos y reproducciones de pinturas. Las aplicaciones que entonces tenía la fotografía. Este desconocido de la fotografía dejó un legado documental de gran valor del que se puede ver una muestra en el Museo Lázaro Galdiano hasta el 26 de agosto.

La exposición Descubriendo a Luis Masson, que forma parte de PHotoESPAÑA, recupera el trabajo de este autor desconocido a través de 88 copias originales del francés. Las piezas expuestas son el fruto de un laborioso trabajo documental de los comisarios Juan Antonio Fernández Rivero y Teresa García Ballesteros, quienes han explorado en instituciones como como el J. Paul Getty Museum, la British Library, el Victoria & Albert Museum, la Bibliothèque Nationale de France, la Société Française de Photographie, la Biblioteca Nacional de España, el Museo de la Universidad de Navarra y varios coleccionistas privados, hasta recabar más de 500 fotografías de Luis Masson.

Las imágenes expuestas en el Lázaro Galdiano son un “trabajo profesional dirigido más bien a un público europeo interesado en la monumentalidad y la historia de un país tan desconocido como
el nuestro que destaca por su calidad, equilibrio y singularidad equiparable a sus más insignes contemporáneos como Laurent o Clifford”, señala García Ballesteros. Es por esta razón que su fotografía era documental y en su mayoría de las veces se centra en los monumentos de ciudades españolas, en particular destacan lugares y edificios emblemáticos de ciudades como Málaga, Córdoba y Sevilla. De hecho la muestra se divide en dos partes, una dedicada a Andalucía y otra al resto de ciudades del país.

Masson manejaba con maestría la fotografía estereoscópica, dos imágenes unidas tomadas desde distinto ángulo que reproducen la visión binocular. El de Tours fue uno de los primeros en hacer reproducciones del pintor Murillo una de ellas Visión de San Antonio de Padua y Santa Catalina, es una obra desaparecida y sólo queda el testimonio gráfico de Masson.