No les han dejado ni tiempo para respirar. Cuando todavía colean las candilejas de OT17, la televisión pública parece que no quiere perder el tirón de la segunda etapa del concurso/programa/reality musical y ha estrenado de golpe y porrazo OT18. Con la lección aprendida eso sí, puesto que si algo se puede destacar de la gala cero de esta nueva edición es que el sonido fue impecable y la puesta en escena también. Todo estuvo ensayado y medido al milímetro. Nada que ver con el desastre de la gala cero de OT17 que para ni en sus mejores sueños presagiaba el bombazo en el que se iba a convertir el programa.

Ni Antena 3 ni Telecinco tienen, de momento, definida la noche de los miércoles

Operación Triunfo regresó a La 1 como el programa más visto del día, con más de 2,3 millones de espectadores y un 20,5% de cuota de pantalla. Unos datos que son una verdad a medias puesto que son el resultado de pequeñas trampas con la parrilla. TVE, para que el programa no compitiera en audiencia con El hormiguero o GHVIP: última hora, decidió bautizar la primera media hora del programa como OT previo. Así, esa media hora se contabilizaría como un programa más, de manera que los datos de audiencia comenzarían a contar una vez finalizadas las grandes ofertas de la competencia. Si medimos la audiencia del reality sumando esa media hora, OT18 puede ser calificado como el peor estreno de las 10 ediciones del concurso, puesto que realmente obtuvo un 18,9% de cuota de pantalla y una media de 2.258.000 espectadores. Un resultado más que aceptable, pero no tan fascinante como le hubiera gustado a la corporación pública. A pesar de las prisas, TVE ya se encargó de calentar motores y de adelantarse a las propuestas de las cadenas generalistas. Ni Antena 3 ni Telecinco tienen, de momento, definida la noche de los miércoles. Los programadores deben estar dándole vueltas a ver cómo reaccionan ante el apresurado envite de La 1.

Pero vayamos a la esencia del programa. OT ha cambiado frescura, inocencia y candor por profesionalidad, técnica y competencia. Si en OT17 ya era evidente que los nuevos triunfitos no tenían nada que ver con los bisbales, bustamantes y rosas que sedujeron al país recién estrenado el siglo XXI, lo de ayer fue la ratificación de todas las sospechas.

Anoche, de los 18 aspirantes a triunfitos no había ni uno que no tuviera conocimientos musicales, ni uno que no fuera capaz de tocar medianamente un instrumento o que no tuviera claro dónde se metía. A vuela pluma, Marta toca la guitarra y canta en un coro, Natalia toca la guitarra, el violín y un poco de piano, Julia toca la guitarra, un poco el piano y trabaja como cantante en un hotel y África ha cantando en el coro de la Comunidad de Madrid, ha protagonizado varias óperas en el Teatro Real y ha recibido clases de solfeo y violín.  Así hasta los 18 finalistas aspirantes a triunfitos.

Hay tanta diferencia entre las chicas y los chicos que para empezar, anoche los expulsados fuero Rodrigo y Luis

En esta edición de OT18, todos y cada uno de ellos están formados para el triunfo; todos y cada uno de ellos han crecido con la primera versión del concurso; todos y cada uno de ellos tenían muy preparado su discurso de presentación y, cómo no, todos y cada uno de ellos pueden presumir de imagen ante las cámaras.

Ahora bien, entre tanta profesionalidad musical inevitablemente surgen las desigualdades, en esta ocasión las diferencias son claramente de género. Hay tanta diferencia entre las chicas y los chicos que para empezar, anoche los expulsados fuero Rodrigo y Luis. Hay tanta divergencia que una vez digerida la gala cero, el espectador es capaz de recordar el nombre de varias chicas que con algo más de un minuto fueron capaces de emocionar al público con su interpretación. No sucede lo mismo con ellos. OT18 es claramente cosa de chicas.

Dave interpretó Sea de Jorge Drexler en la gala cero de ‘OT18’.

La profesionalidad de los aspirantes a triunfitos también rezuma desde los temas que los cantantes escogieron para darse a conocer. “En lugar de trap cantas a Serrat”. La frase de la noche se la dijo Joe Pérez-Orive, el rey de las casacas, a Dave, que a sus 20 añitos apostó por Sea de Jorge Drexler y cuando el miembro del jurado le preguntó por qué, el gaditano confesó que admira a Serrat, a Silvio Rodríguez y a Chavela Vargas. Ahí es nada.

Ellos eligieron sus temas y por el mejorado escenario de OT no sonaron ritmos de pachanga, apostaron por temas de calidad, tanto clásicos como Piel canela y Let’s stay together, que sorprendieron a los miembros del jurado, como temas de Adriana Grande, Justin Bieber o Rozalen.

OT18 ha cautivado a la audiencia más joven y gracias a ella se ha convertido en un éxito rotundo en las redes

OT18 se ha estrenado con la lección aprendida. Para empezar, ha cautivado a la audiencia más joven, la misma que le había dado la espalda a la televisión pública y gracias a ella se ha convertido en un éxito rotundo en las redes. Fue trending topic mundial durante más de dos horas y media y la etiqueta #OT18Gala0 a las dos y media de la madrugada marcaba 415.000 tuits.