El escritor Rafael Sánchez Ferlosio, miembro de la generación del 50 y considerado uno de los mejores prosistas en castellano del último siglo, ha fallecido este lunes en Madrid a los 91 añosl. Conocido, sobre todo, por su obra El Jarama, Ferlosio es hijo de Rafael Sánchez Mazas, escritor y fundador de la Falange cuyo frustrado fusilamiento durante la Guerra Civil fue novelado por Javier Cercas en Soldados de Salamina. 

Nació en Roma, un 4 de diciembre de 1927. Era el tercer hijo del matrimonio del escritor con Lucia Ferlosio. Su padre era corresponsal en esta ciudad para el diario español ABC y allí, en la capital italiana, pasó Ferlosio sus primeros años. Aunque comenzó a estudiar Arquitectura, al poco tiempo abandono esta carrera para dedicarse a la filología semiótica, materia que cursó en la Universidad Complutense de Madrid, donde también se doctoró en Filosofía y Letras

Pronto entabló amistad con otros escritores. De Ignacio Aldecoa a Jesús Fernández Santos o Carmen Martín Gaite, juntos formaron lo que se conoce como la generación del 50 o la generación de los niños de la guerra. Con Martín Gaite se uniría en matrimonio en 1954, con la que estuvo casado 17 años y tuvo dos hijos.

Ferlosio había comenzado a publicar algunos artículos en revistas durante los años 40 y había formado, junto a otros miembros de su generación, la Revista Española, de la que fue director. Y en 1951 consigue cierto renombre gracias al relato Industrias y andanzas de Alfanhuí. Sería a mediados de esta década cuando publicó El Jarama, su obra más conocida y la empujó al éxito.

Ferlosio: «‘El Jarama’ no tiene ni pies ni cabeza»

Se trata de una novela de corte neorralista en la que narra la conversación de un grupo de jóvenes durante 16 horas y que le llevó a ganar el Premio Nadal en 1955 y el de la Crítica en 1956. Aunque fue el libro que le llevó al éxito literario y que le abrió puertas, Ferlosio nunca estuvo contento con el resultado. En una entrevista que le realizaron en el diario El País, aseguró que aunque estaba «cuidada y bien escrita», «no tenía ni pies ni cabeza» y que de todas sus obras solo salvaría Alfanhuí, la primera.

Continúo escribiendo y en los 60 publicó los relatos Y el corazón caliente y Dientes, pólvora, febrero. En 1994 publicó Vendrán más años malos y nos harán más ciegos, por el que recibe el Premio Nacional de Ensayo. En el año 2004 ganó el Premio Cervantes, el más importante de las letras españolas, por «su espíritu libre y su trabajo como narrador y ensayista».

En 2009 recibió el premio Nacional de las Letras Españolas y en 2015 la medalla de oro al mérito en las Bellas Artes. Y en 2017, coincidiendo con su 90 cumpleaños, publicó Páginas escogidas, un recopilatorio de cuentos, ensayos y poemas.