Tal día como hoy, hace ya 170 años, fallecía Edgar Allan Poe, uno de los maestros universales del relato corto de terror. Su muerte, sin embargo, continúa siendo un gran misterio hoy en día, ya que se desconoce si fue un asesinato, un intento de suicidio o simplemente… una desgracia del destino.

El 3 de octubre de 1849, Joseph W. Walker, un joven periodista, encontró a Poe en una cuneta de Baltimore tirado medio inconsciente y con la ropa de otra persona. El escritor, que cinco días antes salió de Richmond camino a Philadelphia, nunca llegó a explicar cómo había acabado allí tirado, por lo que se desconoce si alguien le tendió una trampa o simplemente fue un accidente.

Tal y como explica Los Ángeles Times, existen numerosas teorías sobre su muerte. Algunos aseguran que se trató de un asesinato, otros culpan al alcohol y los hay incluso que afirman que contrajo la rabia. Aún así, pese a las múltiples suposiciones, parece que su muerte será un misterio eternamente, algo totalmente apropiado para un enamorado de las oscuras historias detectivescas como él.

Edgar Allan Poe fue un verdadero renovador de la novela gótica que ha pasado a la posteridad especialmente por sus cuentos de terror. También escribió poesía y artículos periodísticos, y muchos de ellos siguen siendo grandes referencias 166 años después de su muerte. ‘Los crímenes de la Calle Morgue’, ‘La carta robada’, ‘Eleonora’, ‘El corazón delator’ o ‘Annabel Lee’ son algunas de sus obras más conocidas.

El escritor ha sido también fuente de inspiración en el mundo cinematográfico con numerosas adaptaciones de sus obras. Entre ellas destacan títulos como El doble asesinato en la calle Morgue (1932) de Robert Florey; Historias de terror (1962) de Roger Corman; El gato negro (1941) de Albert S. Rogell; Historias extraorinarias (1968), un filme donde colaboraron los directores Federico Fellini, Roger Vadim, Louis Malle; Los ojos del diablo (1992) de los maestros del terror George A. Romero y Dario Argento; y la más reciente El enigma del cuervo (2012), un filme dirigido por James McTeigue en el que John Cusack encarnó al legendario escritor.