Fernando Alonso durante el último Rally de Marruecos

Fernando Alonso durante el último Rally de Marruecos Europa Press

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Alonso se pone el turbante

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Alonso se pone el turbante

El español será el primer campeón del mundo de Fórmula 1 que corra el Rally Dakar

Fernando Alonso va a pasar de contar milésimas a pensar en minutos, incluso horas. Porque en el último reto que se ha propuesto el piloto español no se corre contra el cronómetro, sino contra dunas, averías, fosos y la propia paciencia.

El Rally Dakar espera al doble campeón del mundo de Fórmula 1, que afrontará lo que ha calificado como «el mayor reto» de su carrera entre el 5 y el 17 de enero de 2020 en Arabia Saudí . Y que nadie espere que el asturiano va a ir de paseo a hacerse una foto.

Espero que al menos podamos ser competitivos en alguna etapa y disfrutemos de la experiencia»

«Seguro que Alonso está pensando en ganar el Dakar», dijo el jueves, medio en broma, medio en serio, Carlos Sainz, doble ganador de la famosa prueba. Aunque Alonso, su amigo y próximo rival, afronta el desafío con más modestia. «Sería muy osado pensar en una victoria», señaló el asturiano esta semana a TVE durante la presentación del equipo Toyota.

«Incluso Sebastien Loeb, el mejor pilotos de rally de la historia, no ha ganado el Dakar. Imagínate yo que vengo del asfalto. Espero que al menos podamos ser competitivos en alguna etapa y disfrutemos de la experiencia», añadió un Alonso que el 29 de julio cumplió 38 años. Una edad a la que muchos deportistas llegan ya agotados física y mentalmente. El español, en cambio, parece estar fresco tras dejar en 2018 la Fórmula 1 tras años de frustraciones.

Las 24 horas de Le Mans y los nuevos horizontes

Alonso ganó sus dos títulos mundiales de Fórmula 1 en 2005 y 2006 y después quedó tres veces subcampeón. Especialmente doloroso fue perder el mundial de 2010: lo tenía en el bolsillo y lo perdió en la última carrera con un séptimo puesto. Abandonó Ferrari a finales de 2014 y ahí empezó el declive en la categoría reina. La última de sus 32 victorias fue en 2013.

Harto de las averías del McLaren, un querer y no poder constante, en 2017 empezó a coquetear con otros volantes. En aquel año participó en las 500 millas de Indianápolis. Al año siguiente anunció que compaginaría la Fórmula 1 con otras pruebas y ahí fue cuando algo hizo clic dentro de Alonso. Ganó las 24 horas de Le Mans, la prueba de resistencia más prestigiosa que hay y sentó las bases para conquistar en 2019 el campeonato del mundo de resistencia.

 «Después de la Fórmula 1, poder empezar una etapa nueva en una de las carreras más carismáticas del planeta como Le Mans abrió mi mente a otras oportunidades», explicó esta semana. El desafío ahora es mucho mayor: al fin y al cabo todo lo que ha probado hasta el momento Alonso son carreras en circuitos cerrados, con asfalto y un garaje lleno de ingenieros y mecánicos pendientes de cada tuerca.

Un copiloto cinco veces ganador del Dakar

En el Dakar, sin embargo, no hay trazado: hay que atravesar el desierto. Y las averías se las arregla uno mismo con la única ayuda del copiloto. Y ahí ha elegido uno con sobrada experiencia en los desiertos del Dakar: su compañero de aventuras será Marc Coma, cinco veces ganador en motos.

«El bagaje que tiene Marc de todos estos años le hace el perfecto copiloto», afirmó Alonso. «Es, sin duda, el reto más difícil de mi carrera, pero tengo al equipo y al copiloto adecuados. Tengo que aprender todo desde cero, pero creo que estoy en el ambiente y el equipo adecuado para hacerlo».

No hay ningún campeón del mundo de Fórmula 1 que haya ganado también el Dakar. Los únicos precedentes parecidos son Jean Louis Schlesser, que compitió en Fórmula 1 y fue campeón del rally en 1999 y 2000, y Jack Ickx, subcampeón sobre el asfalto por partida doble y vencedor en el desierto en 1983.

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