La televisión era su zona de confort, pero decidieron embarcarse en una aventura solitaria que para muchos suponía una vía de escape y desahogo del personaje que habían creado frente a las cámaras. Los comunicadores acostumbran a alternar la objetividad, la realidad y el rigor de la actualidad y los sucesos con el ansia de una ficción que muchos de ellos terminan plasmando en historias con nombres y apellidos inventadas que en algún momento navegaron por su mente.

Sea como fuere, la mayor parte de los periodistas dedicados a la televisión que en algún momento han decidido lanzarse al mundo de la escritura y publicar su propio libro, han contado con un escaparate envidiado por muchos que les ha impulsado en las ventas y ayudado a incrementar su número de seguidores.

En el caso de estos cinco profesionales seleccionados, la literatura parece haber llegado para quedarse, y lejos de conformarse con un solo título, las páginas de todas sus obras terminan casi por superar las horas dedicadas a la pequeña pantalla que vio crecer su fama. Y es que, más allá del informador, del personaje o del famoso, los lectores han descubierto autores entregados a las letras, que en sus diferentes campos de ‘batalla’ han sabido conectar con la audiencia.