Del Edificio Metrópolis al Paseo de la Castellana pasando por la Plaza Mayor y una desolada Puerta del Sol. Vogue recorre Madrid en pleno confinamiento para ilustrar su número de agosto. Y es que, según la revista, la capital española «ilustra el potencial regenerador para el futuro». 

La modelo madrileña Miriam Sánchez fue retratada por Miguel Reveriego en los diferentes lugares emblemáticos de Madrid cuando la ciudad todavía se encontraba inmersa en estado de alarma. Concretamente, el 10 de mayo de este mismo año solicitaron los permisos pertinentes y salieron a las calles en busca de la foto perfecta. Cuando tan solo algunas personas podían desplazarse a sus puestos de trabajo, el ocio había desaparecido y sus calles se encontraban enmudecidas, Vogue sí pisó sus aceras.

¿Su objetivo principal? Plasmar en sus páginas “la generación de un nuevo mundo”, o lo que es lo mismo, la imagen de un verano raro y diferente frente a una juventud repleta de ganas, fuerza y propósitos en mitad del caos. Para ello, han reclutado esa energía juvenil a través de testimonios y trabajos de jóvenes diseñadores como Carlota Barrera, Paolina Russo, Harris Reed, Quique Vidal, Arturo Obegero, Ernesto Naranjo, cantantes como Lianne La Havas, Nia Correia, Billie Eilish, artistas como Claudia Riera, Carmen Arrufat, emprendedores como Maitane Alonso, Gala Freixa,  y activistas como Amal Hussein o Jedet.

Asimismo, y precisamente para recalcar que la juventud no se presenta en forma de números, en esta publicación han querido dar a conocer la historia de varias mujeres que, con más de 50 años, han logrado convertirse en protagonistas de la industria de la belleza. “La idea de ser jóvenes no trata tanto de anhelar que el tiempo se detenga… como de que algunas de las sensaciones, experiencias y emociones de esos años de formación nos acompañen el resto de nuestra vida”, resume la directora de Vogue Eugenia de la Torriente. 

Por ello, el número de agosto está dedicado a una ciudad que encuentra en el optimismo de la moda una de sus claves de futuro en este momento único de la historia, y así lo ha querido dejar inmortalizado Reveriego: