La muñeca encantada conocida como Annabelle forma actualmente parte de el Museo de lo Oculto de Warren en Conneticut (Estados Unidos). El pasado fin de semana, circularon por Twitter varios comentarios en los que se afirmaba que este juguete habría «escapado» del museo. En el primer tweet, una usuaria llamada Riley Jace, incluía un vídeo de nueve segundos de una página editada de Wikipedia en la que se podía leer lo siguiente: «La muñeca Annabelle se escapó el 14 de agosto de 2020 a las tres de la mañana del Museo de lo Oculto de Warren en Conneticut, en Estados Unidos».

Posteriormente, alguien compartiría un nuevo texto en el que se reiteraba que Annabelle habría escapado de su «jaula». «Esta es Annabelle. Está maldita y escapó de su jaula, por lo que todos los que vean esta foto de ella deben transmitirle una simple disculpa cuando vean la foto. Si la ignoras, es posible que algo malo te suceda a ti o que tengas mala suerte durante muchos años», decía el tweet.

Antes de descubrir qué ha sucedido con este objeto, ¿cuál es el origen de Annabelle? La historia de la muñeca se remonta a la década de los 70, cuando protagonizó uno de los sucesos investigados por dos parapsicólogos estadounidenses llamados Ed y Lorraine Warren. Una empresa especializada en juguetería infantil, Raggedy Ann, fabricó esta muñeca, junto a otros productos.

El matrimonio que investigó el caso de Annabelle, había regalado esta muñeca a su hija, Donna, estudiante de enfermería, quien indicó que empezaron a darse fenómenos de lo más «extraño» poco después. La muñeca se habría movido por voluntad propia, ya que su dueña habría descubierto que el objeto cambiaba de posición durante su ausencia. Supuestamente, también habría dejado mensajes aparentemente sin sentido, como «ayúdanos», «¿me echas de menos?» o «salva a Lou», que era, curiosamente, el nombre del novio de la hija de los Warren.

A pesar de que, en una primera instancia, creían que se trataba de una broma protagonizada por un estudiante, la hija de los Warren decidió contactar con un medium, quien le habría informado que en el interior de la muñeca se encuentra el espíritu de una niña llamada Annabelle Higgins, la cual solo quería ser aceptada como una más. Es desde ese momento cuando la dueña trata a la muñeca como a una hermana, algo que Lou no ve con buenos ojos. Una noche, Dona sueña con que Annabelle está a punto de estrangular a su novio. A la mañana siguiente, Lou presentaba, supuestamente, heridas superficiales.

Cansados de los «problemas» que estaba dando, aparentemente, la muñeca a los universitarios, los Warren deciden deshacerse de ella. Desde entonces, Annabelle está alojada en una urna de cristal del museo familiar en Connecticut. Hasta ahora.

La verdad es que Annabelle no ha escapado del museo. Poco después de que las publicaciones se hicieran virales en redes sociales, el yerno de Ed y Lorraine Warren, Tony Spera, compartió un vídeo en Youtube en el que confirmó que la muñeca seguía en las instalaciones. «Annabelle está aquí. No fue a ninguna parte. No hizo un viaje. No voló en primera clase y no salió a visitar a su novio. Agradezco vuestra dedicación, aunque estaría más preocupado si realmente se hubiera ido, porque no tiene nada con qué jugar», aseguró.

A este vídeo se suma la publicación que compartió en Facebook Chris McKinnell, nieto del matrimonio Warren y actual director de la Fundación Warren Legacy para la Investigación Paranormal: «Hay rumores por todo Internet que señalan que Annabelle se ha escapado del museo y que está ahí fuera. Te prometo que esto no es cierto. Sabemos cómo cuidar a Annabelle. Se pone ocasionalmente en una caja de exhibición viajera para eventos especiales. No se ha movido ni ha hecho daño a nadie desde 1975, por lo que no tienes de qué preocuparte».