Ricardo Sanz, creador del concepto de cocina «japo-cañí» de fusión nipona y mediterránea hace dos décadas, deja de ser el chef ejecutivo del Grupo Kabuki para centrarse en el restaurante que luce una estrella Michelin en el hotel Wellington de Madrid, mientras que la empresa anuncia su crecimiento fuera de España.

«Ricardo Sanz, que sigue vinculado al concepto como socio, dejará sus funciones en la gestión operativa y empresarial del grupo con el objetivo de desarrollar un proyecto personal cuyo buque insignia será el actual Kabuki Wellington», ha informado este viernes el Grupo Kabuki en un comunicado.

Mientras que el cocinero se ha remitido a una futura nota de prensa, José Antonio Aparicio, que pasa a liderar el grupo empresarial, ha explicado a Efe que tras 21 años juntos y, aunque siguen siendo socios, sus aspiraciones profesionales les han llevado por caminos distintos.

«Proyecto personal»

«Él tiene un proyecto personal con el Wellington y yo la idea de crecer dentro y fuera de España, así que cada uno hará lo que le gusta», indica.

En su caso, inaugurar «en breve» Kabuki Lisboa en el hotel Four Seasons Hotel Ritz Lisbon, con capacidad para 100 comensales, y en 2022 un nuevo Kabuki en Madrid «con un servicio muy cuidado y exclusivo» y otros restaurantes del grupo en París y Miami, que se suman al concepto Nihao de cocina urbana asiática recientemente abierto en Gran Canaria.

«Nuestra cocina es muy internacional y en Abama Kabuki -con una estrella Michelin en Guía de Isora (Tenerife)- y Kabuki Raw en Casares (Málaga) el 80 % del cliente es extranjero y le encanta», comenta el nuevo presidente.

Reconoce que «perder a Ricardo Sanz es importante» aunque no cree que «vaya a afectar mucho» a los distintos restaurantes porque «cada uno de ellos tiene una carta distinta, desarrollada en parte por la libertad de creación de los cocineros que tienen al frente y por un trabajo de equipo».

El equipo de sala y sumillería estará liderado por Víctor Riego y se ha aprovechado esta reestructuración en el accionariado para renovar además la imagen corporativa.

Para Aparicio, Kabuki necesitaba «una renovación para no quedarse atrás tras 20 años como referencia en el sector de la restauración en cocina y sala» por lo que quienes comenzaron el concepto dan «un paso atrás» para dejar camino al joven equipo que se ha ido formando con ellos.

El nuevo CEO, Pedro Pastor, ha asegurado por su parte que los cambios «darán mejores servicios» a sus clientes habituales y confía en que atraigan a nuevos.

Con cerca de 300 trabajadores, Grupo Kabuki compensó pérdidas por los cierres de los restaurantes durante la pandemia con la puesta en marcha de un servicio de comida a domicilio y la parte industrial del negocio, dedicada a ventas en grandes superficies