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La nostalgia de los melómanos: del casete al vinilo

Establecimientos para los amantes de la música “de siempre”. Fábricas exclusivas en nuestro país que se niegan a desprenderse de estos formatos que tan buenos recuerdos, en forma de canciones, traen a la gente. Descubrimos la historia de La Cassetería y Mad Vinyl.

La nostalgia de los melómanos: del casete al vinilo. ©La Cassettería

Se tiende a asociar el escuchar música con algo intangible y lo cierto es que no es así. El hecho de que se consuma ahora mucha más música en directo demuestra lo contrario. Nos acompaña en buena parte de nuestro día a día, y muchas veces de fondo y de un modo muy desapercibido, pero cuando queremos disfrutar de ella buscamos algo tangible. Esta es la clave del retorno de estos formatos; las personas buscan aquellas rutinas, las de sentarse a escuchar un disco con el casete o el vinilo en la mano.

Y es que con el paso del tiempo, y viendo los números que los estudios ofrecen, queda demostrado que lo retro, o ahora llamado vintage, gusta, vende y niega a quedarse obsoleto. Aunque atrás queda el darle la vuelta a la cinta o el vinilo para acabar de escuchar las canciones de tu grupo favorito, estos formatos que tuvieron sus décadas doradas entre los 70 y los 90 están de vuelta con el objetivo de apreciar la verdadera calidad del sonido de una canción y el poder disfrutar de su aspecto.

Ventas en continuo ascenso

En los últimos años las ventas y producción de ambos formatos se han visto incrementadas. Los nostálgicos, amantes de la música, se niegan a la supuesta desaparición de los mismos. En 2017, la venta de casetes tuvo su mejor temporada de la última década y, para sorpresa de muchos, el incremento de ventas el año pasado fue del 103 por ciento. En cuanto al vinilo, en 2020, las ventas superaron por primera vez a las del CD; unos números globales que alcanzaron los 1.000 millones de euros. En nuestro país la facturación se vio aumentada en un 24% llegando a la venta de 1,2 millones de vinilos. «Aunque en España siempre se ha tenido una gran tradición musical, creo que aún estamos lejos de las ventas que hay en EE.UU. o Inglaterra, pero aun con todo es cierto que siguen creciendo. En los 80 y 90 se vendían muchos vinilos pero siempre hubo una distancia con estos países. Muchos de los proyectos que realizamos son para grupos jóvenes y dirigidos a ese público, lo cual anima a pensar que no es un formato solo para nostálgicos», afirma Eugenio López, responsable de Mad Vinyl Music.

El producto físico recala más en el fan que siente que posee algo de la banda que está escuchando»

Luis gonzález, responsable de la cassettería

Parte de culpa de este auge en ventas las tienen, por supuesto, los artistas de renombre que optan por utilizar estas plataformas en sus campañas de marketing. Las grabaciones físicas son un porcentaje del negocio de la música pero también te ayudan a ver cuánto de fiel es tu fan. Artistas de la talla de Taylor Swift o Dani Martín ofrecen sus discos en estos formatos. «Siempre he discrepado en decir que hay un auge de lo retro, creo que llevamos una vida demasiado rápida, con un consumismo vertiginoso que inconscientemente se está volviendo a más tranquilo y responsable y esto llevado al mundo de la música se traduce en que las nuevas plataformas vienen muy bien para dar a conocer a nuevos artistas, pero realmente el que escucha música le gusta ponerse un álbum, va a algo más concreto. El producto físico recala más en el fan que siente que posee algo de la banda que está escuchando», remarca Luis González, responsable de La Cassettería. Un dato revelador es que la empresa Sony volvió a abrir su fábrica en 2017 tras tres décadas cerrada. Síntoma de que la vuelta de los formatos antiguos es una realidad.

Fábrica de vinilos. ©MadVinyl

La razón de ser formatos especiales

Sonidos puros, vírgenes, sin añadir ningún plug-in. Así son las características que definen a estos formatos. Métodos de registro donde no hay misterios. Una manera única de escuchar música; y es que estos formatos nunca han desaparecido de las tiendas especializadas, lo que ahora comercios generalistas se interesan por estas reliquias que quitaron de la venta a principios de la década de los 90.

El audio siempre ha tenido mejor rango dinámico que el CD por lo que su sonido resulta más agradable que uno tan comprimido y saturado como el digital»

Eugenio López, responsable de MAD VINYL MUSIC

En el caso de los vinilos, los formatos de carpeta grande con sus créditos y letras, además de las míticas portadas, hacen de ellos pequeñas obras de arte. «Son muchas las diferencias respecto a los CDs, lo primero es que estos son menos atractivos. El audio siempre ha tenido mejor rango dinámico que el CD por lo que su sonido resulta más agradable que uno tan comprimido y saturado como lo digital», señala López.

Por su parte los casetes han sido más juzgados, sobre todo en cuanto al sonido que ofrecen. Audios diferentes a lo que solemos escuchar, un sonido totalmente analógico. «El casete te da un sonido puro que recoge lo que está en la cinta; en ningún momento es interpretativo», destaca Luis desde La Cassettería.

Luis González utilizando una de las maquinas disponibles en La Cassettería. ©LaCassettería

Formatos clásicos, sinónimo de mundos para perderte

Elegir la etiqueta, longitud de la cinta, vinilos de 180 gramos en variedad de colores, portadas satinadas, material magnético y un sinfín de características para elaborar tu casete, tu vinilo. Mad Vinyl y La Cassettería ofrecen un amplio catálogo de servicios y productos en relación con estos formatos de almacenamiento de audio. «Podemos suministrar un amplio rango de portadas, cajas de alta calidad y diseños para ediciones especiales; solo tienes que contarnos tu idea», destacan desde Mad Vinyl. Porque estos objetos son exclusivos y desde ambas empresas así quieren que los sientas. Enseres hechos a medida.

La revolución digital ha propiciado que los hábitos de consumo de la industria musical se hayan visto transformados. La gente busca cada vez más un formato físico dónde la calidad del sonido sea real. La Cassetería y Mad Viny, no paran de recibir encargos; lo retro gusta y queda demostrado que la pasión por ello nunca se había perdido.

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