La remodelación forma parte de la red Andén Cero, que es el nombre que reciben los museos suburbanos que se han creado en las líneas de metro de Madrid. «Es el nombre que hemos utilizado desde Metro de Madrid para englobar todos estos espacios remodelados. Estamos trabajando y cambiaremos el nombre por Museos de Metro para agrupar los diferentes espacios museísticos visitables dentro de la red y también otros detalles que hay en diferentes estaciones de restos de otras épocas desde los inicios de Metro de Madrid», explica Amaia Espina, responsable de Patrimonio histórico del Metro de Madrid, en conversación con El Independiente . Remodelaciones que trasportan a los primeros años del siglo XX cuando la capital veía como un medio de transporte tan innovador y pionero por aquel entonces, cambiaba la forma de desplazarse en la ciudad. Una transformación radical que influyó en estructuras no solamente culturales sino también sociales y económicas.

A lo largo de estos más de 100 años de historia, las estaciones han sufrido cambios en todos los sentidos. En los inicios la construcción de las mismas se hacían con menos profundidad para que los viajeros no sintieran pavor por adentrarse en zonas subterráneas; actualmente hay estaciones que tienen de profundidad de más de 60 metros. La decoración también se ha visto modificada con el paso de los años. «El famoso ‘azulejo metro’ ha dado paso a materiales mucho más duraderos que también ayudan a su limpieza. Las estaciones son más grandes y se ha trabajado en la accesibilidad: escaleras mecánicas, ascensores, etc. Destacar también que la utilización de la madera se ha dejado a un lado. Antiguamente se usaba en todas las estaciones, tanto en taquillas y torniquetes como incluso en parte de los trenes», destaca Espina.

Imagen de la papelera de billetes que se utilizaba en el vestíbulo. A.P.

La red Andén Cero cuenta con tres espacios históricos remodelados: el vestíbulo de Pacífico, la estación de Chamberí y la Nave de Motores; además de las infografías en estaciones como Carpetana y Ópera. «Queremos mostrar y explicar a los visitantes como era y funcionaba un vestíbulo de los años 70. Además, la intención es incorporar un vídeo donde se explique toda la evolución de la Línea 2 y lugares de la zona, acompañado de vinilos e infografías para explicar la historia completa».

En los años 70 se cierra porque al remodelar la estación se consideró que el vestíbulo no era necesario»

amaia espina, responsable de Patrimonio histórico del Metro de Madrid

La historia de este vestíbulo se remonta hasta el 16 de junio de 1924. La línea 2, con el tramo de Sol a Ventas, se inauguraba para dar cobertura a la zona este de la capital. Con el paso de los años, varias han sido las remodelaciones que ha sufrido la estación dejando rincones ocultos olvidados hasta el día de hoy. «Este vestíbulo era uno de los tres que había en esta estación. Había uno más principal que era de entrada de viajeros desde la calle, este era solamente de salida y por último otro que solo se utilizaba cuando había corridas de toros arriba en la plaza. En los años 60 sufre una reforma, adaptándolo a la decoración de esos años. Y sobre los años 70 se cierra porque toda la estación se remodela completamente, se crean nuevos vestíbulos y este se consideró que no era necesario por lo que se clausuró».

Al entrar en él se observa que todavía conserva toda su esencia: los techos abovedados característicos de la época, cartelería publicitaria y diferentes objetos utilizados por aquel entonces. «La intención es incorporar un vídeo donde se explique toda la evolución de la Línea 2 y lugares de la zona, acompañado de vinilos e infografías para explicar la historia completa». La estación situada bajo el coso taurino, se remodelará para albergar un nuevo museo que cuente su historia y que exponga al viajero toda su esencia.