Cuando a Eduardo Serra le llamaron desde el programa de TVE «Las claves del siglo XX» para hablar de la crisis del PP, él dejó claro que: «No soy del PP. No le he sido nunca». Es cierto que había ocupado el puesto de Ministro de Defensa con Aznar, pero nunca tuvo carnet del partido. Además, también había sido Secretario de Estado de Defensa bajo el socialista Narcís Serra, con lo que queda claro que su nombramiento como ministro había sido por cuestiones estrictamente de currículum, conocimiento técnico y mérito.

El programa acabó con Eduardo Serra levantándose de la silla y marchándose porque consideraba que el debate entorno a la crisis del PP se estaba convirtiendo «en un linchamiento».

— ¿Cómo fue esa primera llamada? — le pregunto a Eduardo Serra por teléfono.

— Desde el programa me aseguraron que entendían mi postura. Después de esa primera llamada hubo otra en donde me pidieron que hablara en el programa también de Ucrania. Yo les dije que me sentía más cómodo hablando de Ucrania que del PP. Ellos me dijeron que hablaría de ambos temas. Cuando llegué a plató le volví a insistir al presentador que no soy ni he sido del PP.

— ¿Había visto el programa? ¿Sabía cómo era?

— Nunca lo había visto.

— ¿Por qué lo llaman a usted?

— Yo conocía al presentador [Javier Ruiz]. Una vez se prestó muy amablemente y desinteresadamente a presentar un proyecto que hicimos desde mi fundación, la Fundación Transforma España. Fue un acto en la Fundación del Pino. Él hizo de moderador. Nuestra relación a partir de así siempre fue muy correcta, por eso cuando me fui del programa dije que lo hacía «con la mayor amistad del mundo».

— ¿Y qué pasó luego?

— Llegué al plató y empecé a ver que, de los que estábamos allí, tan sólo García Margallo seguía siendo del PP. En el debate me pareció que se estaba produciendo un ataque desproporcionado al PP: había fechas que no coincidían, temas para sembrar dudas… Hoy en día hay corrupción en muchos partidos, pero sólo se hablaba del PP como único partido corrupto. No me gustó nada y lo dije claramente. Yo no quiero linchamientos.

— ¿Alguien del programa le ha llamado?

— No me han llamado del programa, pero sí hubo una persona que lo hizo a título personal.

— ¿Qué le pareció el programa?

— No puedo juzgar puesto que no lo había visto antes. Lo que vi cuando fui fue un debate que intentaba ser muy sectario. Sólo iba a favor de unos.

— ¿Volvería a ir al programa?

— No, no volvería a ir.

— Ya que le tengo al teléfono. ¿Cómo ve la situación en Ucrania?

— Lo dije en el programa: Putin es un verdadero matón y hay que pararle los pies. Pero el tema de las sanciones económicas no va a funcionar. Había otras medidas sobre la mesa. Quitarle el sitio en el Consejo de Seguridad de la ONU hubiera sido extraordinariamente eficaz. Él lo que quiere es rememorar la URSS como gran bloque mundial de prestigio. Lo intentó económicamente y no le salió, y ahora lo está intentando militarmente. Es algo que ya viene de lejos: Georgia, Ucrania en el 2013, la Trasnistria… No se le ha puesto freno durante demasiados años. En el programa cité una frase de Churchill: «aceptasteis el deshonor para evitar la guerra y ahora tenéis la guerra y el deshonor». Eso es lo que pienso.