‘Barcelona fantasma’ (Vegueta Ediciones), presentado por su autor Ramón de España, es un «autorretrato, descaradamente subjetivo y militantemente personal», señala Javier Cercas, autor del prólogo.

Se trata de un recopilatorio de 100 episodios sobre sus artículos publicados por Ramón de España en Letra Global, el suplemento cultural de Crónica Global, recuerda sus memorias de «lugares y personas que ya no existen» de una Barcelona que aspiraba a convertirse en una referencia mundial.

El autor estuvo acompañado por los periodistas Xavier Sardà y Jordi Basté en una sala a rebosar. A través de la moderación de Eva Moll de Alba, directora de Vegueta Ediciones, los asistentes han disfrutado de una charla sobre sus recuerdos en la Barcelona que vivió con gran libertad los últimos años del franquismo y los primeros de la democracia. Todo ello, con una gran dosis de humor, sarcasmo, pero sin nostalgia.

Según ha informado Servimedia, se recordaron pasajes del libro repleto de momentos divertidos e inesperados con una mirada a la Barcelona de los años 70 y 80 que quiere reivindicar el vigor y la creatividad de la ciudad preolímpica que fue un referente para un país deprimido en el ocaso de la dictadura franquista.

Eva Moll de Alba, la directora de Vegueta Ediciones, incidió en que “el libro se convierte en una fotografía de una Barcelona rebelde, underground, que continuamente nos descubre lugares, locales y personajes”.

Xavier Sardà expresó la sensación apasionante que sintió durante la lectura del libro “porque son épocas que he vivido yo y todo me resulta terriblemente cerca”. Jordi Basté, hizo hincapié en que “en el libro se puede ver una Barcelona canalla, incluso un poco cretina, pero muy, muy divertida”.

En la conversación, llena de anécdotas, se colaron personajes tan icónicos y eclécticos de aquella Barcelona como Gato Pérez, Carmen de Mairena, el cura reconvertido Carles Flavià, Bigas Luna, Marsé o Rosa M. Sardà.

‘Barcelona Fantasma’ es una mirada retrospectiva a los recuerdos de la ciudad que vivió y experimentó Ramón de España en sus años de juventud, así como los sueños e ilusiones que tenía la capital catalana de convertirse en un referente mundial de libertad y progreso.