En la mayoría de casas se repite la misma escena después de un aperitivo, el plato o el cuenco de los huesos de aceitunas se vacía, van al cubo de la basura de un modo instintivo y natural. Esto podría esconder un error común, ya que estos huesos tienen un valor práctico desconocido en la mayoría de los hogares. Lejos de ser un simple residuo, son un modo eficiente de aprovechar un recurso, un formato sostenible y simple que puede ser reutilizado en el día a día.

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Guardar los huesos de aceituna no exige esfuerzo ni hay que tener conocimientos realmente específicos para poder usarlos. Basta con tener claro por qué son tan interesantes y cómo utilizarlos de forma sencilla en casa, evitando residuos innecesarios y ofreciendo una segunda vida a un producto natural muy robusto.

Propiedades de los huesos de aceitunas

Los huesos de aceituna son peculiares por su resistencia y por su compacta morfología. Una vez secos, presentan una humedad que se puede calificar como baja, lo que los convierte en un material estable y difícil de degradar. Estas particularidades explican el uso habitual de estos huesos en sectores como el de la biomasa, o hace mucho tiempo en la propia agricultura, donde realmente se confiere valor a su resistencia y a su larga vida, aunque puedan perder propiedades con el paso del tiempo.

Capacidad térmica y versatilidad

Otro de los puntos fuertes de los huesos de aceituna es su capacidad para absorber calor y liberarlo de una forma progresiva. No se deforman y mantienen su forma incluso después de muchos ciclos de uso. De ahí su uso como elemento de relleno natural en productos térmicos, función que puede ser trasladada, sin dificultad, al propio hogar.

Como usar los huesos de aceitunas

Uno de los usos más comúnmente extendidos de los huesos de aceituna en el uso doméstico, es como relleno para los saquitos térmicos. Tras su limpieza y secado a fondo, se pueden incorporar en una funda de tela de algodón para crear un cojín reutilizable. Este tipo de almohadilla térmica posee la capacidad de generar calor seco en determinadas zonas del cuerpo, como en el cuello, la espalda o las lumbares, manteniendo el calor durante más tiempo que otros rellenos vegetales.

Jardinería y decoración

En el ámbito de la jardinería doméstica, los huesos de las aceitunas son un elemento ideal como capa de drenaje de macetas, y si se colocan en el fondo favorecen el drenaje del exceso de agua y ayudan a la protección de las raíces. En el ámbito de la decoración, debidamente preparados, estos pueden aportar una decoración singular a jarrones, a centros de mesa o a objetos artesanales, y encajan particularmente bien en el estilo rústico o mediterráneo.

Cómo preparar los huesos de aceitunas

De cara a utilizar los huesos de aceituna para nuevas utilidades, hay que proceder a una minuciosa limpieza en la que hay que dejar al margen cualquier resto de la oliva. Para proceder a ello, lo mejor es dejarlos en remojo, durante unas horas, y posteriormente, cambiar el agua hasta que queden completamente limpios. Esta operación final garantiza un resultado limpio y sin olores.

Secado y conservación

Cuando estén completamente limpios y sin residuos, los huesos deben secarse por completo. Puede realizase su secado al aire libre, al sol o bien cerca de una fuente de calor suave. Dejar secar completamente permitirá una buena conservación en el tiempo sin miedo a que aparezcan signos de humedad. Cuando estén perfectamente secos se pueden guardar en un envase y ser utilizados según las necesidades que surjan en el hogar.

Guardar los huesos de aceituna puede suponer un gesto útil, sostenible que permite diferentes usos beneficiosos para el hogar.

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