El moho negro se ha convertido en uno de los principales problemas en el hogar y es especialmente habitual en las casas con tendencia a la humedad, mala ventilación o poca exposición solar. En los últimos meses, ha ganado gran popularidad y prestigio una mezcla casera muy fácil de realizar que garantiza la limpieza de las paredes afectadas y evita que vuelvan a aparecer estas manchas. En contraposición a remedios de toda la vida, como el bicarbonato, esta solución destaca por sus bajos costos, por su aplicación rápida y fácil, y por unos resultados bien visibles en muy pocas horas, por lo que se ha convertido en una solución en muchos hogares.

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El origen del moho en las paredes

La presencia de un elevado nivel de humedad es la condición habitual para que se produzca el moho. Son los baños, las cocinas, los dormitorios interiores y las paredes exteriores, los lugares en los que este fenómeno se concentra. La falta de un correcto cambio de aire genera el entorno propicio para la acumulación de esporas que oscurecen la pintura y deterioran las capas de revestimiento de las paredes.

Consecuencias de no eliminarlo a tiempo

Si no se actúa con velocidad, el moho se propaga fácilmente y deteriora, en cierto modo, el estado de las superficies. Más allá de la estética, conlleva olores fuertes y hace que las condiciones del yeso, de la pintura, etc. empeoren mucho. Con el paso del tiempo esta situación puede desencadenar reparaciones más costosas y complejas.

La mezcla que elimina el moho

El vinagre blanco brilla por su acidez natural y su propiedad para aplicar un efecto de limpieza contra las bacterias y los hongos. En comparación con el bicarbonato, actúa sobre la base de los hongos, ayudando a descomponer las manchas. La acción directa que ejerce sobre el moho explica también el porqué de la efectividad de este producto como una alternativa más eficaz a la hora de limpiar la casa.

Tipos de vinagre y su uso en limpieza

El vinagre de limpieza se pueden encontrar con facilidad en cualquier supermercado, con una concentración de ácido acético más elevada, destinado para su uso exclusivamente doméstico. No obstante, también se puede hacer uso del vinagre blanco de uso alimentario. Su concentración es algo menor, pero permite tratar las paredes de manera segura, económica y continua, sin la necesidad de recurrir a las sustancias químicas agresivas.

Aplicar la mezcla para que el moho reaparezca

Para preparar la mezcla se debe utilizar agua y vinagre a partes iguales, y una vez hecha, se introduce en un pulverizador y se rocía sobre la mancha, así como la proximidad a la mancha. Hay que dejarlo actuar aproximadamente durante una media hora y retirarlo con un paño limpio o con una esponja. En superficies muy dañadas repetir el proceso contribuye notablemente a obtener un mejor resultado final.

Hábitos que previenen la aparición de moho

Del mismo modo, eliminar el moho no será suficiente, si no atajamos la causa principal del problema. Airear las habitaciones diariamente, permitir que llegue la luz a los espacios y controlar la humedad del ambiente, es clave para que las marcas no reaparezcan. En los baños y las cocinas, se recomienda secar las superficies después de su uso y mantener una limpieza de manera regular si deseamos que las paredes se conserven en buen estado durante más tiempo.

Cada vez más hogares se están sumando esta mezcla para la limpieza de la humedad y las manchas que provocan moho, de modo que han conseguido poner fin a estas manchas sin complicaciones ni gastos excesivos. Esta mezcla lleva la limpieza a otro nivel, y convierte a este remedio como una práctica habitual contra uno de los problemas más difíciles de eliminar en el hogar.

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