La novela gótica de Emily Brontë, publicada en 1847, ha vuelto a las salas de cine con una versión que, más que adaptación, se presenta como una reinterpretación personal de la historia. La directora Emerald Fennell, conocida por su estilo provocador y estéticamente cuidado firma esta versión de "Cumbres Borrascosas" que ha generado tanto fascinación como debate.
El estreno, protagonizado por Margot Robbie y Jacob Elordi, no solo ha despertado debate entre críticos y lectores del clásico. También se ha convertido en un fenómeno de taquilla. La película ha recaudado más de 64 millones de euros en su primer fin de semana, consolidándose como uno de los estrenos más importantes de 2026. Sin embargo, más allá de las cifras, la obra ha polarizado a la audiencia por la forma en que modifica personajes, trama y tono de la novela.
El estreno de "Cumbres Borrascosas" entre éxito y controversia
La nueva película ha logrado posicionarse entre los estrenos internacionales más destacados, y buena parte de su repercusión se debe a su propuesta visual. La fotografía de Linus Sandgren, ganador del Oscar por La La Land, crea paisajes sombríos y páramos impresionantes que reflejan el carácter turbulento de los protagonistas. Además, la banda sonora de Charli XCX -que también contaba con gran expectación- aporta un aire contemporáneo que contrasta con la ambientación de la historia.
Emerald Fennell ha llevado a la pantalla su característico equilibrio entre lo trágico, lo provocador y lo estético, como ha hecho ya en películas como Saltburn y Una joven prometedora. En la reinterpretación de la novela ha conseguido un resultado visualmente impactante que ha despertado tanto admiración como debate entre críticos y espectadores. La directora y guionista propone una experiencia intensa. Explora la pasión y la obsesión de los personajes de forma mucho más explícita que la novela.
Por ello, el título -escrito entre comillas- no es un simple recurso estético. Fennell ha querido dejar claro que su versión no es una adaptación literal de la novela, sino una reinterpretación personal. Esto implica que los eventos, los personajes y los conflictos no siempre coinciden con el libro. Lo que se ofrece en pantalla es su mirada contemporánea sobre una historia clásica.
Esta decisión de entrecomillar el título sirve como advertencia para el espectador. No se trata de la historia exacta que escribió Brontë, sino de la experiencia emocional y visual que la directora quiso explorar. La narrativa de la película enfatiza la intensidad, la obsesión y la tensión entre los protagonistas, más que la fidelidad histórica o literaria.
Promoción de la película
La promoción de "Cumbres Borrascosas" ha captado tanta atención como la película misma. Margot Robbie ha destacado en alfombras rojas con vestidos inspirados en la estética gótica y romántica de la cinta, haciendo guiños a la elegancia dramática que mostró en la promoción de Barbie.
Sus estilismos, combinados con joyas llamativas -como el emblemático collar Cartier que perteneció a Elizabeth Taylor- y detalles simbólicos han reforzado la conexión visual con los temas de la película y su tono oscuro y apasionado. Dentro de esos detalles destaca la réplica de un brazalete victoriano confeccionado con pelo de las hermanas Brontë que la actriz lució en el preestreno de Londres. Una pieza inspirada en la historia real de la familia de la autora, que muchos definieron como gesto simbólico hacia la herencia literaria de la obra y homenaje.
Rumores sobre la relación entre Margot Robbie y Jacob Elordi
Junto a Robbie, Jacob Elordi ha sido foco de atención no solo por su papel como Heathcliff, sino también por la química mediática entre ambos protagonistas durante la promoción. Su relación ha generado comentarios y rumores desde antes de que se iniciara la promoción del estreno. En diferentes entrevistas han resaltado la implicación emocional y profesional que ambos compartieron durante el rodaje. Han hablado de una intensa conexión creativa, mencionando "codependencia" y "obsesión mutua". Su presencia conjunta en eventos ha generado tanto comentarios sobre su relación como expectación por su dinámica en la película. Ambos actores mantienen que su vínculo se limita a una amistad que ha surgido de su relación profesional.
No es una historia romántica: la verdadera sinopsis
Aunque la historia gira en torno a la relación de Catherine (Margot Robbie) y Heathcliff (Jacob Elordi), la película deja claro desde sus primeros minutos que no se trata de una historia de amor normal. La trama comienza cuando Heathcliff, un niño de origen humilde, es adoptado por el señor Earnshaw, padre de Catherine, y por tanto empieza a vivir en la finca Cumbres Borrascosas, donde recibirá malos tratos. Desde entonces, entre ellos surge un vínculo intenso y complejo, marcado por la cercanía de la infancia, la protección, las diferencias sociales y las heridas familiares. Esta relación, que se desarrolla en un entorno donde el poder y el dinero condicionan, se transforma en obsesión y define sus vidas.
Al llegar a la adultez, Catherine debe decidir entre su amor por Heathcliff o la estabilidad económica y social que representa Edgar Linton (Shazad Latif), el nuevo y adinerado vecino, dueño de la Granja de los Tordos. Intentando ser coherente y por el bien de su futuro, elige casarse con Edgar. Esto provoca -entre otras cosas- que Heathcliff se marche de la casa familiar, a la que volverá años después como hombre rico y más seguro de sí mismo que comprará la finca de los Earnshaw.
Pasión, obsesión y toxicidad
La película parece presentar un amor romántico tradicional, pero enfatiza que la relación de Catherine y Heathcliff es destructiva y obsesiva. Está marcada por celos, resentimiento y un deseo profundo de pertenencia. Esta visión rompe con esa idea de que "Cumbres Borrascosas" sea un relato romántico convencional. Más bien explora cómo la pasión y la frustración pueden llevar a la autodestrucción y al sufrimiento mutuo. Un detalle del que se ha hablado es que el nombre Heathcliff -elegido por Catherine cuando es pequeña- refleja su propia naturaleza y sirve como contexto de cómo va a ser el personaje. Derivado del inglés antiguo -heath ("brezal") y cliff ("acantilado" o "tierra alta")- el nombre evoca tanto los páramos de Yorkshire donde crece como su personalidad áspera, aislada y salvaje, integrada de manera natural en la narrativa visual de la película.
Diferencias con la novela de Emily Brontë
La versión de Emerald Fennell introduce modificaciones profundas que afectan personajes, estructura y tono de la historia. Los cambios, como se podía esperar, han generado debate entre lectores fieles de Brontë y nuevos espectadores.
Personajes que se transforman o eliminan
Varios personajes esenciales de la novela desaparecen o se fusionan:
- Lockwood, narrador externo que ofrece perspectiva en la obra, no aparece en la película, eliminando la voz que permitía al lector observar los hechos de manera crítica.
- Hindley -hermano de Catherine-, antagonista central que maltrata a Heathcliff en la novela, desaparece.
- En su lugar, parte de su función se asigna al Mr. Earnshaw, el padre de Catherine, quien en la película adquiere un carácter violento, alcohólico y destructivo, lo que altera la dinámica familiar.
- Nelly, que en la novela es confidente y cuidadora de Cathy y Heathcliff, se reinterpreta como una compañera más distante, incluso manipuladora, que contribuye a separar a los protagonistas.
- Joseph, un hombre mayor severo, se convierte en un personaje joven con matices humorísticos y una relación sexual inventada con una sirvienta.
- Por último, Isabella, que en la novela es hermana de Edgar, pasa a ser su pupila adulta. Acepta casarse con Heathcliff pese a los malos tratos por su parte, alterando la dinámica familiar.
Protagonistas distintos
Heathcliff, en la novela un hombre cruel, vengativo y obsesivo, se suaviza en la película. Su necesidad de venganza y la violencia con la que responde a los agravios desaparece en gran medida, y su carácter se centra en la obsesión romántica y el tormento emocional. Esta decisión ha generado debate, ya que elimina la complejidad moral y la oscuridad de su figura literaria, lo que se ha tachado como "blanqueamiento" del protagonista. Además, las críticas por el aspecto físico del personaje. Jacob Elordi no encaja con la descripción que en el libro se hace de su personaje, presentado como "hombre de piel oscura".
Catherine, por su parte, tampoco cumple exactamente con la descripción, ya que en la novela es morena, a diferencia del pelo rubio de Margot Robbie. Además, en cuanto a su personalidad, es retratada de manera más explícita sexualmente. Muestra su despertar sexual y escenas de intimidad con Heathcliff, algo inexistente en la obra. La relación entre ambos, ahora "erotizada", refuerza la visión de Fennell de que la historia trata sobre obsesión y deseo.
Supresión de tramas y segunda generación
La película omite por completo la segunda parte de la novela. No aparecen los hijos de Catherine y Edgar ni los de Heathcliff e Isabella. Eliminan así la continuidad familiar y la exploración de la venganza generacional, que en la obra original era central para comprender la psicología de Heathcliff. Asimismo, se prescinde de los elementos fantasmales y sobrenaturales, presentes en la novela como reflejo del tormento y la obsesión de los protagonistas.
Cambios de tono y narrativa
El inicio de la película es radicalmente distinto al libro: abre con un ahorcamiento público, estableciendo un tono más gráfico y violento que la obra literaria. La película transforma la violencia psicológica y social en un drama estilizado visualmente. Mientras, la historia se adapta a un enfoque contemporáneo y provocador, manteniendo la intensidad emocional pero alterando la estructura original y muchos matices de los personajes.
Final explicado: la obsesión que lleva a la tragedia
El desenlace confirma que la película se distancia de la narrativa literaria. Catherine muere a causa de un aborto complicado y sepsis tras la tristeza profunda que le provoca no estar con Heathcliff, y su hijo no sobrevive, cerrando la historia de manera trágica y definitiva. Heathcliff, devastado, se acuesta junto a su cadáver, recordando su infancia con ella y suplicándole que no lo deje solo. Le ruega que se convierta en un fantasma, tal y como ocurre en el libro: "Quédate siempre conmigo, adopta cualquier forma, vuélveme loco. Pero no me dejes en este abismo donde no soy capaz de encontrarte".
Al eliminar la segunda parte de la novela, desaparecen la venganza de Heathcliff, la reconciliación de las familias y la continuidad generacional que completaba el ciclo de la historia en la obra original. Los flashbacks permiten al espectador entender que su vínculo comenzó en la niñez, reforzando la obsesión que define su relación. Se centra así en la tragedia personal y la intensidad emocional más que en la estructura compleja y las consecuencias intergeneracionales que Brontë desarrolló. Esto provoca que algunos espectadores opinen que falta algo más para cerrar la historia. No se sabe cómo vive tras esto Heathcliff, ni qué pasa con el resto de personajes que han vivido tan de cerca una relación tan inestable, agitada y apasionada como la de la pareja protagonista.
El resultado es un relato oscuro y visualmente estilizado. En él se enfatiza la pasión y la obsesión por encima de la fidelidad narrativa, ofreciendo una experiencia intensa y moderna de un clásico del romanticismo gótico.
Otras adaptaciones del libro: ¿cuál es la más fiel a la obra original?
A lo largo de los años, la novela Cumbres Borrascosas ha sido adaptada y reinterpretada en la pantalla en múltiples ocasiones tanto para cine como para televisión. Cada versión ha reflejado la visión de su director y la época en que se realizó. Entre las más recordadas está la película de 1939, dirigida por William Wyler y protagonizada por Laurence Olivier y Merle Oberon, que se convirtió en un clásico del cine estadounidense, aunque tomó varias libertades con la trama original.
En 1992, la adaptación con Ralph Fiennes y Juliette Binoche destacó por su intento de reconstruir de manera más completa la historia. Incluyó gran parte de la compleja relación de los personajes y los conflictos familiares que marcan la segunda generación, lo que la convierte para muchos en una versión más fiel al espíritu del libro.
La propuesta de Andrea Arnold en 2011 ofreció una lectura más cruda y sensorial. Estaba enfocada en la intensidad emocional y la brutalidad de los páramos. Contaba con un estilo moderno que dividió a la crítica pero fue valorado por capturar la atmósfera oscura y obsesiva de la novela. La miniserie británica de 2009, con Tom Hardy y Charlotte Riley, permitió explorar con mayor detalle los matices de los personajes, acercándose también a la fidelidad narrativa que exige el texto original.
La nueva versión de Emerald Fennell se suma a este legado de adaptaciones ofreciendo una interpretación audaz que, aunque controvertida, demuestra que la obra de Brontë sigue viva y capaz de generar debate, pasión y nuevas lecturas incluso más de 175 años después de su publicación.
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