Margot Robbie es doble protagonista de la cartelera este fin de semana, como la heroína de DC Cómics Harley Quinn y al frente del reparto de El escándalo, un filme sobre el caso de acoso que tumbó al magnate de Fox News Roger Ailes.

El mundo de Hollywood sigue siendo de los hombres. Muy poco a poco las mujeres se están abriendo paso y están defendiendo sus posición en la industria, pero todavía tienen que cambiar muchas cosas. Margot Robbie no solo es una actriz de éxito nominada a un Oscar, sino que además es productora a través de LuckyChap Entertainment. Pero, como bien le ha contado a la revista Glamour UK, todavía es muy difícil que la tomen en serio en lo que a los temas importantes de la producción se refiere.

«Hacen preguntas y yo tengo la respuestas, pero se dirigen a mis compañeros productores y les preguntan a ellos: ‘Como es un tema de financiación, le preguntaré a él’. Y ellos contestan: ‘En realidad, ella es la que tiene la respuesta, deberías preguntárselo a ella'», continúa explicando Robbie. «Es la construcción social que conocemos. Creo que lo interesante es que ahora todo el mundo es consciente de ello y normalmente se da cuenta. Creo que la gente quiere abrazar la igualdad. Y también creo que les sorprende no haberlo hecho antes, no tener conciencia de ello y no estar en ese momento vital», añade.

No creo que haya un momento en el que haya pensado ‘lo has clavado’

Además, Margot ha hablado de uno de los momentos más difíciles de su carrera, que sigue padeciendo a día de hoy: el síndrome de la impostora, una serie de pensamientos que te hacen creer insuficiente para ocupar el puesto que tienes en la sociedad: «Soy muy, muy autocrítica y soy muy crítica con mi trabajo. Establezco un estándar muy alto para mí, siempre quiero estar mejor y siempre creo que puedo estar mejor», dice la actriz. Un claro ejemplo de ello fue la pasión y dedicación con la que Margot recibió clases de patinaje durante cuatro meses para poder protagonizar la película Yo, Tonya.

Fundada en 2017, su compañía de producción LuckyChap Entertainment comenzó a funcionar de manera importante. Aunque Aves de presa será su lanzamiento de más alto perfil, LuckyChap ya ha vendido una serie de media hora llamada Dollface to Hulu, producción finalizada en el thriller independiente Dreamland, y se está preparando para Barbie, protagonizada por Robbie como la muñeca titular. Ser parte de la producción es el sueño de muchos actores, pero la pasión, la dedicación y la tenacidad pura que se necesita la disuaden más. Las redes sociales de LuckyChap revelan una lista cada vez mayor de proyectos, casi todos centrados en mujeres. Como Robbie ha cautivado al público durante años con su perspicacia interpretativa, es probable que también florezca detrás de la cámara.

Es lo que sucede cuando tienes una productora, directora y escritora

«No creo que haya un momento en el que haya pensado ‘lo has clavado’. Siempre pienso: ‘Hiciste lo que te propusiste hacer, pero perdiste la marca aquí y la próxima vez lo harás de manera diferente’. Tengo esa voz interior que lucha constantemente por algo mejor», comenta, hablando después de lo que le gustaría decirle a su yo adolescente: «Me gustaría decirle: ‘Eres realmente buena’. Lo más duro para mí fue el síndrome de la impostora. A veces, sigo teniéndolo y creo que todo el mundo se dará cuenta: ‘¿Cómo has llegado aquí? ¿Crees que eres lo suficientemente buena para esto? ¿Quién te ha dejado entrar?'». Pese a eso, es esa inseguridad la que hace que Margot lo de todo de sí misma y se supere día tras días.

Como una estrella que saltó a la fama en medio de #MeToo, Robbie ha entrado en el punto de mira de Hollywood. Pero estas discusiones no la intimidan, de hecho, Robbie ha plantado su bandera firmemente como una feroz defensora de las mujeres en el cine. En una entrevista con Vogue, ella reveló cuánto odia ser considerada una cara bonita. «Lo odio, mucho», admitió. «Me siento como un mocoso que dice eso porque hay cosas peores, pero no soy una bomba».

A lo largo de su carrera se ha esforzado por empoderar a tantas mujeres como sea posible. Erin Benach, diseñadora de vestuario en Aves de presa de Robbie , señaló que el vestuario de la película – en palabras de Robbie – «es lo que sucede cuando tienes una productora, directora y escritora». Mientras el mundo se prepara para ver su mazo de dibujos animados de Harley por segunda vez, Robbie dejó una cosa muy clara: no retrocederá en sus principios próximamente.