La 40ª edición de los Premios Goya, que se celebrará este 28 de febrero de 2026 en Barcelona, ofrece una imagen singular de la trayectoria de Miguel Rellán: su primera y su última candidatura a los galardones se separan por casi cuatro décadas, una distancia inusual en una carrera activa durante más de medio siglo con una filmografía que supera el centenar de títulos.

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A sus 82 años, Miguel Rellán se ha convertido en un referente del cine, la televisión y el teatro español. El actor regresa al foco mediático con su nominación a Mejor Actor de Reparto por El Cautivo, la película de Alejandro Amenábar sobre los años de cautiverio de Miguel de Cervantes.

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Su historia con los Premios Goya tiene algo de simetría. En 1987, en la primera edición de los galardones de la Academia, recogió el premio a Mejor Actor de Reparto por Tata mía, de José Luis Borau. Ahora, cuando los Goya cumplen 40 años de vida, vuelve a figurar entre los nominados en la misma categoría por este reciente trabajo que combina experiencia, contención y matices narrativos.

Trayectoria de medio siglo

Miguel Ángel Rellán García nació en Tetuán en 1943, hijo de un médico. Sus primeros pasos apuntaban a seguir la profesión de su padre, estudiando Medicina en Sevilla, pero pronto el teatro se convirtió en su verdadera pasión. Su infancia, marcada por la timidez, le llevó a refugiarse en la lectura, la imaginación y el cine. Ingresó en el Teatro Español Universitario y participó en la creación del grupo independiente Esperpento en los años 60, en un contexto cultural y político especialmente activo. La formación teatral marcó su carácter y sentó las bases de una carrera longeva y versátil.

Su curiosidad lo ha acompañado siempre: alterna rodajes, teatro, cortometrajes y actividades culturales, mientras sigue aprendiendo y rodeándose de jóvenes artistas. Tras mudarse a Madrid en 1974, Rellán comenzó a compaginar teatro, cine y televisión.

Debutó en la gran pantalla con El perro (1977) y trabajó con directores como José Luis Garci (El crack, 1981), José Luis Cuerda (Amanece, que no es poco; El bosque animado), Pilar Miró (El perro del hortelano) o Carlos Saura (¡Ay, Carmela!). Sin asumir necesariamente el protagonismo, fue construyendo un perfil reconocible: personajes secundarios con peso dramático, dotados de matices y, a menudo, de una ironía contenida. Su filmografía supera los 100 títulos, incluyendo producciones recientes como La buena suerte, La huella del mal y, ahora, El cautivo.

Popularidad televisiva y vocación teatral

La televisión amplió su popularidad. Series como Compañeros lo convirtieron en un rostro familiar para varias generaciones de espectadores. También ha participado en producciones como La Regenta, La que se avecina, Vergüenza, El Ministerio del Tiempo o Sentimos las molestias. Se adapta así a los distintos formatos y épocas de la ficción española.

Miguel Rellán junto al elenco de 'Compañeros',
Miguel Rellán junto al elenco de 'Compañeros', | Atresmedia

Sin embargo, el teatro ha sido una constante en su trayectoria. Ha interpretado a autores clásicos -Calderón, Lope de Vega o Valle-Inclán- y contemporáneos como Bertolt Brecht o Mihura. Además, dirige la sección de Teatro del Ateneo de Madrid y participa activamente en cortometrajes, monólogos y locuciones.

A lo largo de los años ha recibido diversos reconocimientos -entre ellos el Premio José Isbert o el Premio Retina Especial a su trayectoria- que dibujan un mapa de respeto profesional sostenido en el tiempo, aunque no necesariamente mediático.

La nominación al Goya por su papel en 'El cautivo'

El Cautivo se estrenó en 2025 y está dirigida por Alejandro Amenábar. Reconstruye el periodo en el que Miguel de Cervantes fue retenido en Argel tras ser capturado por corsarios en 1575. La película cuenta con Julio Peña en el papel de Cervantes y un elenco que combina figuras consagradas y nuevas promesas del cine español. La historia mezcla hechos históricos con elementos dramatizados, mostrando los años de cautiverio desde distintas perspectivas y poniendo énfasis en la resistencia, la creatividad y la relación de Cervantes con sus compañeros de prisión.

Rellán da vida a Antonio de Sosa, un narrador que aporta perspectiva a la experiencia del escritor y funciona como hilo conductor de la trama. Su colaboración con Amenábar permitió desarrollar al personaje con naturalidad, integrando detalles de época y matices interpretativos que dan profundidad a la historia. El actor ha calificado la experiencia de trabajo como un "gozo".

La película ha sido una de las más destacadas de la temporada cinematográfica española. La nominación de Rellán subraya su capacidad para mantenerse vigente y relevante después de más de cinco décadas de carrera. El Cautivo acumula en total siete nominaciones en los Goya:

  • Mejor Actor de Reparto (Miguel Rellán)
  • Mejor Actor Revelación (Julio Peña)
  • Mejor Dirección de Producción (Sergio Díaz Bermejo)
  • Mejor Dirección de Arte (Juan Pedro de Gaspar)
  • Mejor Maquillaje y Peluquería (Ana López-Puigcerver, Belén López-Puigcerver, Nacho Díaz)
  • Mejor Diseño de Vestuario (Nicoletta Taranta)
  • Mejor Sonido (Aitor Berenguer, Gabriel Gutiérrez, Candela Palencia)

El legado que sigue

El regreso de Rellán a los Goya tiene además un componente simbólico. Su primera victoria coincidió con el nacimiento de unos premios que buscaban consolidar la industria cinematográfica española. Cuatro décadas después, cuando el mundo audiovisual ha cambiado por completo -coproducciones internacionales, plataformas, nuevas formas de exhibición-, su nombre vuelve a aparecer entre los nominados.

Mientras otros actores de su generación han reducido su actividad, Rellán continúa alternando rodajes, teatro y colaboraciones diversas. Esa continuidad explica que su nominación no se perciba como un gesto nostálgico, sino como la consecuencia lógica de una carrera todavía en marcha.

Su trayectoria refleja constancia, adaptabilidad y pasión por el arte. Desde la primera edición de los Goya hasta la última, ha sabido reinventarse sin perder autenticidad. Su historia combina talento, trabajo, curiosidad y humor, convirtiéndolo en un actor que no solo cuenta historias, sino que las vive y las transmite con la riqueza de toda una vida dedicada a la interpretación.

Con El Cautivo, Rellán demuestra que su presencia en el cine español sigue siendo imprescindible, uniendo generaciones y recordándonos que la experiencia y la dedicación siguen siendo esenciales en la cultura y en la gran pantalla.