Hace más de 35 mil años cerca del pueblo de Santillana de Mar los primeros grupos humanos habitaron en el interior de la cueva de Altamira dejando su rastro en forma de signos, el origen del arte rupestre. Miles de años después, en noviembre de 1879, una niña de ocho años, María Sanz de Sautuola y Escalante, fue la primera persona en ver las pinturas de las cuevas de Altamira y su padre, Marcelino Sanz de Sautuola, el primero en comprenderlas.

Las representaciones de una treintena de bisontes –cada uno en una actitud distinta– en las paredes de Altamira, el color rojo del cuerpo y el trazo negro que los delimita, fueron estudiados por Sautuola quien acuñaría el término “paleolítico” para hablar de la remota antigüedad del descubrimiento y lo califica de “arte”. A partir de este momento, el descubrimiento de las pinturas salió en todos los periódicos, todo el mundo quiso ir a verlas, incluso el rey Alfonso XII. A nadie dejó indiferente.

Las pinturas se parecían tanto al trabajo de los pintores impresionistas que algunos escépticos las calificaron de falsas. Sin embargo, parecía retorcido pensar en una falsificación con tan alto nivel de dificultad al que tuvieron que someterse los autores de estas representaciones, algunas veces arrodillados o incluso de espaldas, para poder entrar entre los 40 centímetros que separaban el techo del suelo. Veinte años después el reconocimiento público de Altamira como “el cimiento de los grandes sistemas para explicar el arte de las cavernas” redimió el descubrimiento de Sautuola.

Es la historia de lo que algunos críticos denominan la Capilla Sixtina del arte rupestre, un lugar para la expresión del pensamiento y para la creación simbólica por excelencia donde se reúnen obras de todo el tiempo paleolítico. Y por lo que podemos entender que las inquietudes de aquellas personas no eran tan distintas a las nuestras.

Documental

El nuevo documental sobre el descubrimiento de las pinturas de Altamira, Altamira, el origen del arte, estrenado el pasado 22 de noviembre en el cine Los Ángeles de Santander, se proyectará desde este lunes 26 de noviembre hasta el 13 de diciembre en 33 salas de cine de toda España, según ha informado la productora.

Dirigido por José Luis López-Linares, el documental aborda la “apasionante” historia de este descubrimiento tras 139 años de su hallazgo. Cuenta quiénes eran y cómo vivieron los seres humanos que habitaron Cantabria hace 14.000 años, y se pregunta, además, por el misterio de la creación artística.  ¿Cómo es posible que Pablo Picasso tras ver los bisontes de Altamira, dijera: “Después de Altamira, todo es decadencia”?.

La cinta de 76 minutos de duración y producida por Morena Films, relata los “prejuicios e incomprensiones” que tuvo que enfrentar Marcelino Sanz de Sautuola para que su deducción sobre el origen paleolítico del autor de las pinturas fuera aceptada. Un descubrimiento singular por la calidad, la magnífica conservación y la frescura de sus pigmentos.

La cinta cuenta con la colaboración de Emma Suarez en la narración, así como un reparto con nombres como Patrick Dunne, en el papel de Marcelino Sanz de Sautuola, y Lucy Sky Dunne como María (niña). Música del Arturo Cardelús y fotografía de Teo Delgado. La distribución del documental en cines está a cargo de Versión Digital.