James Cameron tiene la reputación de estar obsesionado por escribir acerca de personajes femeninos fuertes. No tiene la mejor de las reputaciones cuando se trabaja con él, algo que él mismo ha reconocido. Durante el rodaje de The Abyss, miembros del equipo llevaban una camiseta que ponía: “No me puedes asustar, he trabajado con James Cameron”. Con los años ha ido dulcificando esos arrebatos y ahora asegura que es más afable. A lo mejor su matrimonio con Suzy Amis que daba vida a la nieta de Kate Winslett en Titanic, le ha hecho relajarse. Llevan 18 años juntos, de momento su matrimonio más longevo del director.

Nos ha deleitado a todos con films como Terminator, The Abbyss, Avatar o Titanic. Ahora reconoce que para él crear un ambiente cordial entre el equipo es lo más importante. Quizás todas esas expediciones al fondo del mar le hayan hecho cambiar su orden de prioridades. Ahora estrena Alita: Battle Angle, producida por él y dirigida por Robert Rodríguez.

Pregunta.- ¿Cómo comenzó el proyecto?

Respuesta.- Mi amigo Guillermo del Toro que es como ya sabes, muy fan de las novelas gráficas me comentó que tenía que echarle un vistazo, y así lo hice. Me enamoré de la protagonista y le dije que quería hacer el proyecto. Le pregunté si él estaba interesado en hacerlo y me contestó: «No Jaimito (me llama así), hazlo tú». Así que en ese mismo momento tomé la decisión. Compré los derechos al artista Yukito Kishiro y empezamos con el desarrollo del proyecto. Hubo varios borradores del guión, al principio con un amigo guionista, luego le di yo una vuelta en el 2004 y escribí un guión excesivamente largo, pero tenía la esencia que quería.

Fue en aquel entonces cuando empecé con Avatar y lo dejé aparcado sin intención de retomarlo por un largo periodo de tiempo. Un día Robert Rodríguez, al que conozco desde hace años me preguntó que si estaba haciendo algo con Alita. Le pasé el guión y se enamoró de él. Me dijo que quería hacerlo y le contesté que perfecto. Al leer el guión me comentó que era muy largo, me preguntó si podía acortarlo y estuvo dos meses trabajando en él. Redujo cincuenta páginas, cuando leí me preocupaba que hubiera quitado todo lo que a mi me gustaba (risas), pero no fue así, me encantó. En ese momento me di cuenta que era la persona perfecta para dirigir la cinta.

P.- ¿Qué es lo que te fascinó de la historia de ALITA?

R.- Me gusto mucho la relación que tiene con su padre, creo que Robert la ha sabido plasmar muy bien porque el es padre también. Creo que la relación padre hija es casi más importante que la historia de amor. En un principio nos decantamos más por la idea de una historia más tipo Romeo y Julieta, ella es un cyborg y él es humano. Él se dedica a destruir cyborgs y ella no lo sabe, pero de repente la figura del padre y la relación con su hija me llamó mucho la atención.

Creo que las mujeres en esta sociedad, especialmente las más jovencitas necesitan ejemplos de chicas fuertes y Alita lo es

P.- ¿Consideras que Alita es un buen ejemplo a seguir?

R.- Creo que las mujeres en esta sociedad, especialmente las más jovencitas necesitan ejemplos de chicas fuertes y Alita lo es. Es una líder y creo que es un ejemplo del empoderamiento femenino. Es un personaje fuerte y con confianza en sí misma. Aunque no es así en un principio…

P.- ¿Es la película una metáfora del poder y la confianza en uno mismo?

R.- Si, es una metáfora del poder, la confianza, el propósito en la vida y los valores morales. Alita tiene unos principios morales muy arraigados en un mundo donde la moralidad ha pasado a mejor vida. Es una luchadora contra el mal.

Ripley y Sarah Connor son sin duda dos mujeres de armas tomar.

P.- En general los personajes de tus películas son mujeres muy fuertes.

R.- Ripley y Sarah Connor son sin duda dos mujeres de armas tomar. En el caso de esta película es un poco más un proceso hacerse adulta. Hay un libro titulado Riving Ophelia, que trata precisamente este tema sobre las mujeres haciéndose adultas y cómo la confianza que tienen de niñas se ve erosionada por los roles que la sociedad le impone, el tener que casarse o en el colegio no aparentar que te gustan mucho las matemáticas porque por tradición eso es más de chicos. Creo que en ese sentido este film tiene más que ver con la historia de Titanic pero en un contexto totalmente diferente.

P.- ¿Cómo es Robert Rodríguez en un rodaje?

R.- Es bastante más tranquilo que yo. Aunque tengo que decir que no fui al rodaje. Hemos trabajado muy de cerca en preproducción y luego comentaba los “dailies” con él y mandaba notas.

P.- ¿Por qué no fuiste al rodaje?

R.- Porque quería que tanto los actores como el equipo técnico supieran que el director era él y ésta es su película.