Lejos de la mitificación de los personajes y de la espectacularización del ‘narco’ en la industria audiovisual, Pájaros de Verano se acerca al origen de esta anomalía latinoamericana desde una perspectiva antropológica. Cristina Gallego y Ciro Guerra usan como excusa para la metáfora a una familia tradicional wayuu en el desierto de la Guajira colombiana.

Muchas son las películas sobre el crimen y el narcotráfico en Colombia que se han hecho en los últimos años, sólo a modo de ejemplo: Sumas y Restas, Perro come perro, El cartel de los sapos, Sin tetas no hay paraíso, El Rey, Rosario Tijeras o El arriero. Sin embargo, ninguna, hasta ahora, se había centrado en contar desde una mirada femenina las historias de los agricultores, los códigos de comportamiento guajiros y la «bonanza marimbera», ese lucrativo negocio de la venta de marihuana a Estados Unidos. Un presagio de lo que marcaría a todo un país por décadas.

Inspirada en hechos reales, su hilo conductor son los cinco jayeechi (cantos) de los pájaros que van anunciando los acontecimientos que están por venir. I: Hierba Salvaje, 1968; II: Las Tumbas, 1971; III: La bonanza, 1973; IV: La Guerra, 1980; y V: El Limbo. Puro realismo mágico.

la película se sitúa entre los años 60 y 80 época en la que la juventud norteamericana capitalista abraza la cultura hippie y con ella a la marihuana

Así, la película se sitúa entre los años 60 y 80 época en la que la juventud norteamericana capitalista abraza la cultura hippie y con ella a la marihuana. Ésto se presenta como una oportunidad para los agricultores de hacer dinero fácil y rápido lo que les convierte en pequeños, y luego peligrosos (para su comunidad), «empresarios».

Ambos directores coinciden en afirmar que la mejor manera de describir esta cinta es como «una película de gánster, en las que romper los códigos puede llevar a la venganza, en la que la ofensas se pagan con sangre o con dinero y en la que es muy fácil romper la línea que permite vivir en armonía o en una constante guerra por disputas no resueltas».

Sinopsis

El clan wayuu encabezado por la matriarca Úrsula Pushaina (Carmiña Martínez), una mujer fuerte capaz de dar la vida por los suyos, se ve obligado a asumir su papel de liderazgo en este nuevo negocio en el que los involucró Rapayet (José Acosta), marido de su hija Zaida (Natalia Reyes), quien se mueve entre amistades arijunas (los payos para los gitanos). Un

El choque entre la ambición y el honor en una comunidad donde «Si hay prestigio, hay honor. Si hay honor, hay palabra. Y si hay palabra, hay paz», se combinan con una guerra fratricida que pondrá en grave peligro a su familia, a sus vidas y a sus tradiciones ancestrales: rituales, supersticiones, creencias, fuerza femenina, intuición, sueños y conocimiento wayuu.

«Una historia local pero al mismo tiempo global de cómo el capitalismo, en su estado más salvaje, trabaja sobre una sociedad que no está lista para eso», dice el director.

Un canto contra el olvido

“Siento que a los colombianos nos ha sido robada nuestra historia, nuestro pasado. En otros países y en otras culturas, que tienen una infraestructura más desarrollada, hacen películas de época para narrar su pasado, en cambio en Colombia siempre nos estamos preguntando qué fue lo que pasó, no recordamos ni siquiera lo ocurrido hace un par de días”, es el sentimiento de un Ciro Guerra que ve cómo no sólo la historia de su país no está siendo contada por sus propios protagonistas sino que además lo convierten en tabú.

¿Si el narcotráfico es el flagelo más grande que nos ha consumido como nación, por qué nosotros, los protagonistas, no podemos contarlo?

En esto coincide Cristina Gallego quien se pregunta «¿Si el narcotráfico es el flagelo más grande que nos ha consumido como nación, por qué nosotros, los protagonistas, no podemos contarlo?, ¿Somos incapaces de vernos y hablar de nosotros mismos? Es posible, por eso Pájaros de Verano tiene dobles retos. Tiene que enfrentar tabús, tiene que ser tan fiel a la historia y a la tradición como al género, tiene que ser tan entrañable, íntima y personal como entretenida».

Ciro Guerra y Cristina Gallego, directores de ‘Pájaros de Verano’

«La gente pasó del contrabando del café al de marihuana. Fue un paso natural de un producto que no pensaban que fuera a generar todo lo que generó, fue algo en lo que todo el mundo estuvo metido y hay muchas historias, gratas y malas. Lo que dicen es que los ‘bobos’ fueron los que sobrevivieron porque los bravos están muertos. Es una historia que todo el mundo quería contar y nosotros la estamos contando», dicen con orgullo ambos directores.

Estela internacional

La cinta, hablada en wayuunaiki, fue rodada con once comunidades indígenas (Comunidad Manzana, El Molino, Samaria, Samaria2, Sigmana, Lantamana, Gila, Uleshi, La Raya, Seiamake, La Tuna y Aruacos), en locaciones de la costa caribe colombiana, durante nueve semanas –entre febrero y abril de 2017–, por un equipo técnico de más de 75 personas, 60 figurantes y cerca de 2000 extras.

El gran componente antropológico, narrativo y visual de Pájaros de Verano ha puesto a esta cinta en la inauguración de la Quincena de Realizadores del Festival de Cannes, en la Sección Contemporany World Cinema del TIFF y en la sección Perlas del Festival de Cine de San Sebastián.

Además de hacerse con el premio a Mejor Película en el Festival de la Habana y en los Premio Fenix, fue preseleccionada al Oscar a Mejor película en lengua extranjera por la Academia de Hollywood aunque esta vez no consiguió la nominación.

Estreno en España

Pájaros de verano llega a los cines españoles a partir de este viernes 22 de febrero con una gran presencia en las carteleras de las salas de todo el país:

  • Barcelona: En Balmes, Boliche, Cinemes Girona y Yelmo Icaria
  • Billbao: Golem Alhóndiga y Multicines
  • Las Palmas: Monopol
  • Lleida: Espai Fuantic
  • Logroño: Moderno
  • Madrid: Golem
  • Málaga: Albéniz
  • Palma de Mallorca: Augusta y CineCiutat
  • Pamplona: Golem Yamaguchi
  • Salamanca: Van Dyck
  • San Sebastián: Tueba
  • Sevilla: Nervión
  • Tenerife: La Laguna Multicines
  • Valencia: Lys
  • Valladolid: Casablanca
  • Vigo: Norte
  • Vitoria: Florida
  • Zaragoza: Aragonia

A partir del 1 de marzo:

  • Los Alcázares: Las Velas
  • Girona: Truffaut
  • Huelva: Aqualon
  • Lugo: Codex Cinema
  • Majadahonda: Zoco
  • Santiago: Numax
  • Soria: Cines Mercado
  • Valencia: Babel