De Ana Alba, nacida en Barcelona en 1971, su jefa en El Periódico de Cataluña Marta López dice que era «una enorme periodista y una humilde persona». Es decir, lo más a lo que aspiramos muchos: cumplir con nuestro trabajo dignamente y hacer el bien. El último reconocimiento que recibió Ana Alba fue el Premio Julio Anguita Parrado, entregado de forma virtual el pasado 7 de abril. Ana Alba ha fallecido en Barcelona víctima del cáncer.

El jurado del Premio de esta última edición destacaba de Ana Alba su «rigor, seriedad, sensibilidad y compromiso» con «el sufrimiento de las poblaciones más vulnerables de los conflictos armados». A su vez, destacaba cómo «a lo largo de su trayectoria profesional ha mostrado siempre una gran generosidad con sus compañeros de profesión y una enorme versatilidad para trabajar en diferentes medios y soportes».

Debido a la pandemia del coronavirus, el Premio no se entregó por primera vez desde su creación el 7 de abril, cuando murió el periodista Julio Anguita Parrado en 2003 en las inmediaciones de Bagdad, cuando cubría la guerra empotrado con las tropas estadounidenses.

Lo que se hizo fue muy emotivo: se envió a Ana Alba un video en el que miembros del jurado, y de los organizadores del Premio, junto con amigos de la profesión, comentaban sus logros como profesional y como ser humano.

La madre de Julio Anguita Parrado, Antonia Parrado, agradece a Ana Alba su labor: «Por tu acercamiento a las mujeres doblemente castigadas en los conflictos». Antonia Parrado, que en esta edición del Premio representó a la familia de periodista fallecido en Irak, añadía: «En este momento que estamos viviendo tan difícil, que muchas informaciones nos llegan sesgadas y manipuladas, espero que sigas luchando y estando ahí, porque la información veraz es más necesaria que nunca»

Sabemos por Marta López, quien ha defendido su trabajo con gran tesón, recibió emocionada este video-homenaje. Hace un año fue segunda finalista en el Premio Cirilo Rodríguez.

Ana Alba ha trabajado como corresponsal en Israel de El Periódico de Cataluña durante nueve años. En este medio ha desarrollado la mayor parte de su trayectoria profesional como freelance. Antes trabajó en el Avui.

Allí empezó a publicar sus crónicas desde Sarajevo, desde donde narró las heridas de las guerras balcánicas. En Sarajevo coincidió con el reportero Gervasio Sánchez, que escribe de ella en El Heraldo de Aragón: «Habías llegado a la capital bosnia atraída por la leyenda de la ciudad cercada, pero pronto percibí que tú no eras como los demás. Que tras esa carita de ángel había una mujer con las ideas muy claras y con ganas de trabajar mucho y quejarse poco».

Marta López, en su emotivo adiós a Ana Alba, escribe: «Nos deja a todos los que la hemos conocido una huella imborrable. A sus compañeros en Israel, su segunda familia que tanto la cuidó en sus idas y venidas de los últimos años, cuando se acercaba a Barcelona para sus sesiones de quimioterapia y al día siguiente volvía a coger un avión para plantarse en Jerusalén. En esta redacción, nos quedará el recuerdo de sus crónicas, escritas siempre desde el rigor y una gran sensibilidad, y de su profunda humanidad y humildad»difícil de casar en esta profesión que tanto amaba y a la que con tanta devoción se entregó.

Recuerda Marta López cómo escribió hasta el final, en la cama del hospital, cuando no podía ni con su alma. Firmó su última crónica en El Periódico el 20 de abril, sobre el gobierno de emergencia nacional en Israel, pactado entre Benjamin Netanyahu y Beny Gantz.

Su último proyecto es el documental Condenadas en Gaza, junto a Beatriz Lecumberri, sobre las mujeres que padecen cáncer en la franja de Gaza. Narran cómo, debido al bloqueo israelí, no pueden viajar ni recibir el tratamiento que necesitan.

Descansa en paz, Ana Alba.