“España es un país místico y mágico por la fusión de culturas que remontan atrás hasta los antiguos pueblos íberos”. Pedro Amorós, escritor y divulgador  es un experto conocedor de los rincones de la España más allá de la “historia oficial” y de las guías turísticas. Una España donde misterio, historia y tradición se funden. Su libro Guía de la España misteriosa (Espasa) acaba de ser reeditado en edición ampliada, con nuevos enigmas históricos. “Por España han pasado prácticamente todas las civilizaciones, desde los antiguos griegos y romanos hasta las tres religiones monoteístas cada una ha dejado un rastro de misterio que es imposible borrar”. Estos son sus lugares “imprescindibles” para visitar en 2019.

Las casas de Bélmez

Las casas de Bélmez G.M.P.

Bélmez de la Moraleda.

Es uno de los primeros fenómenos paranormales que atraparon la atención mediática durante el crepúsculo del régimen franquista, que tildó de “fraude” las apariciones. El 23 agosto de 1971 apareció un extraño rostro en el suelo de la casa de María Gómez Cámara en Bélmez de la Moraleda, en provincia de Jaén. Desde entonces “las apariciones” nunca se han detenido como las polémicas sobre entre partidarios y detractores. La casa de María Gómez se ha convertido en museo y en el pueblo se encuentra también un Centro de interpretación.

Las ruinas de Belchite

Las ruinas de Belchite G.M.P.

Las psicofonías de Belchite

El pueblo de Belchite viejo (Zaragoza) permaneció destruido y abandonado desde la Guerra Civil por voluntad de Franco. “Todo lo que rodea el lugar es muy misterioso” – dice Amorós – “Ahí se han grabado psicofonías terribles con sonidos de bombas, tanques y ametralladoras”. En la batalla de Belchite murieron más de 6.000 personas. Aquí en 1988 el director Terry Gillian rodó algunas escenas de Las aventuras del barón Munchausen. Ahora este pueblo “maldito” que no sobrevivió a la Guerra Civil se ha convertido en museo y se puede visitar.

La ermita del Santo Niño de la Guardia

La ermita del Santo Niño de la Guardia

El antisemitismo y el Santo Niño de la Guardia

El misterio del Santo Niño de la Guardia surge en uno de los momentos más dramáticos de la historia de España: las persecuciones antisemitas que precedieron a expulsión de los judíos. Cuenta la leyenda que un grupo de judíos secuestró y torturó a un niño de Toledo para vengarse de un inquisidor. Sobre el lugar donde presuntamente se celebró el ritual surge ahora la Ermita del Santo Niño de la Guarda, a poca distancia de Toledo, que se puede visitar. “Los Reyes Católicos utilizaron esto y otros episodios como pretexto para crear la figura del Inquisidor General”, explica Amorós. “Se utilizaron para fundamentar la expulsión frente a la sociedad multicultural que había convivido durante siglos”. La leyenda cuenta que la muerte del Santo Niño fue similar a la de Jesús y buscando incluso similitudes entre la geografía toledana y Jerusalén.

Las Cuevas de Zugarramundi

Las Cuevas de Zugarramundi

Cuevas de Zugarramunrdi

“España es un país con una gran tradición brujeril aunque queda todavía mucho por conocer de las persecuciones que empezaron con los Reyes católicos”, explica Amorós. Durante la hambruna que azotó la región pirenaica se acusaron a 53 personas, hombres y mujeres, de brujería. Once fueron condenados a la hoguera, entre ellos María de Zozaya, considerada “maestra de artes ocultas”. La leyenda cuenta que se reunían en la llamada “cueva del aquelarre” para realizar cultos demoníacos.

La Capilla del Santo Cáliz, Catedral de Valencia

La Capilla del Santo Cáliz, Catedral de Valencia

El Santo Grial de Valencia

El mismo Arzobispado de Valencia recoge en su web que la catedral de Santa María custodia en su interior una copa de estilo oriental del I siglo a.C. y que no es imposible que Jesús hubiera utilizado un objeto parecido durante la Última Cena en Jerusalén. De ahí que proporcione el don de la inmortalidad a quienes beban del cáliz es cuestión de fe, pero no de fe católica. Cierto es que bien entrado el siglo XX el régimen nazi invirtió mucho dinero para encontrar la sagrada reliquia. El mismo comandante de las SS Heinrich Himmler viajó a España para encontrarlo. Pero fue a buscarlo en el monasterio de Montserrat en Cataluña y no en la Catedral de Valencia.