Marzo de 1931. El Lyceum Club Femenino presenta una exposición de ilustraciones en la que solo firman mujeres. Hoy no tendría mayor relevancia. En aquella época, cuando la mejor crítica que recibían era «dibujas como un hombre», esta muestra fue toda una conquista.

Se habían pasado años con seudónimos para poder publicar, muchos otros haciendo lo que los hombre no querían, otros tantos suplicando por darse a conocer y aguantando comentarios machistas. Aquella muestra, Dibujantas, les abrió alguna puerta pero siguieron siendo consideradas artistas de segunda. Ahora, el Museo ABC recupera a todas aquellas que se atrevieron y conquistaron las páginas de sus revistas. Las pioneras, las modernas, las actuales. Recogen así a 41 dibujantas desde finales del siglo XIX hasta la actualidad, donde se han convertido en protagonistas gracias a una apertura social y gracias a su exposición en redes sociales y las reúnen en una exposición del mismo nombre que permanecerá abierta hasta el próximo 22 de septiembre.

«La figura de las ilustradoras ha sido como una nube dentro de la creación artística, ayudada a diluirse en muchos casos por seudónimos masculinos que ocultaban los verdaderos nombres de las creadoras. Esta exposición nos descubre las figuras de cuarenta ilustradoras desde el siglo XIX hasta la actualidad, destacando la importancia, la presencia y la calidad de aquellas que fueron pioneras de un oficio copado por nombres masculinos», aseguran Marta González Orbegozo y Josefina Alix, comisarias de la muestra que han pasado meses sumergidas en los fondos del museo y han seleccionado 136 obras.

De las pioneras a los aires nuevos

Desde Amparo Brime, pasando por Margarita Gil a Matilde Ras, la exposición recorre a través de sus ilustraciones la cultura, las costumbres y la tradiciones de sus épocas, además de los cambios de estilo. Para contarlo todo, a todas, las han dividido en cuatro periodos. Primero las pioneras, las que como ellas dicen «abrieron camino en los albores del siglo XX». Aquí nos encontramos con el costumbrismo de Mme. Gironella o a Maroussia Valero, que fueron las que entraron en las revistas para ilustrar moda, fiestas y que supusieron la puerta de entrada a una nueva generación.

Esta nueva ola fue la de Las Modernas. Llamadas así por apuntarse a las tendencias internacionales y hacerlo en aquel productivo período de entreguerras. Aquí tenemos a la Marga Gil o a Maruja Mallo, dos figuras españolas que tardaron en recibir el reconocimiento necesario pero que desde hace años están siendo reivindicadas tanto por su talento como por su historia.

Luego llegó la Guerra Civil, un parón y el posterior despertar. Los años cincuenta y sesenta, con Ana María Badell, Xelia o Menchu Gal también están representados en está muestra que acaba con Mar Ferrero, una de las integrantes de la sección ‘Aires nuevos’, la más joven de la exposición y con la que pretenden representan la época de Internet y las nuevas maneras de trabajar.