Una mujer vestida de luto llora mientras una alcahueta se dirige a ella con poco tacto. Detrás un hombre permanece impasible ante la escena. Ha pagado por los servicios sexuales de la mujer que llora, ella está viuda y la prostitución es la única salida para subsistir. Es el cuadro La bestia humana de Antonio Fillol Granell (1870 – 1930), está inspirado en la novela homónima de Émile Zola.

Esta es una de las muchas historias que hay detrás de los cuadros de Invitadas. Fragmentos sobre mujeres ideología y artes plásticas en España (1833-1931), la primera muestra temporal que organiza el Museo Nacional del Prado tras su reapertura en junio. Se trata de un recorrido por el sistema artístico español desde el reinado de Isabel II hasta el de su nieto Alfonso XIII con el papel y la imagen de la mujer como protagonista.

“No se trata de una bienal sobre pintoras, ni de arquetipos. Se trata de dar visibilidad a las pintoras del siglo XIX y primeras décadas del XX y explicar el molde patriarcal al que tuvieron que hacer frente”, ha asegurado el comisario de la muestra, conservador del Área de pintura del siglo XIX, Carlos G. Navarro, durante su presentación.