La gran mayoría de los descubrimientos arqueológicos son por casualidad. Esto mismo ha ocurrido en unas obras municipales de Tauste (una localidad de Zaragoza). Con apenas 7.000 habitantes, han aparecido más de 300 tumbas de la época andalusí en los trabajos relativos a la urbanización de la Avenida Obispo Conget de la localidad. Las 345 tumbas se datan entre los siglos VIII y XI.

Según recoge El Confidencial, se esperan encontrar más de 400 enterramientos. «Aunque se aprecian afecciones producidas por tuberías de saneamiento, la zahorra y el pavimento habrían preservado las tumbas prácticamente intactas», destaca Paleoymás, la empresa encargada de la excavación y estudio de los restos. Una vez concluida la actuación arqueológica, se procederá a la catalogación y estudio de los hallazgos.

Se tendrá que estudiar de forma exhaustiva al menos un 10% de las inhumaciones y seguidamente los arqueólogos elaborarán un informe detallado del proceso con la documentación gráfica y descripciones detalladas de las estructuras recuperadas. Esta necrópolis islámica, o maqbara, es de las más antiguas conservadas de España hasta la fecha.

Se estima una superficie de dos hectáreas y hasta tres niveles diferentes de enterramientos. Los enterramientos corresponden a la tradición con el Islam, enterramientos simples, sin ajuar y el individuo colocado sobre su costado derechos orientando su rostro hacia el sureste —donde se encuentra la Meca—. La zona despertó la curiosidad de los arqueólogos ya que en 2010 se descubrieron los primeros indicios del cementerio musulmán.