El filólogo y académico Gregorio Salvador Caja ha fallecido este sábado en Madrid a los 93 años, según ha informado la Real Academia Española (RAE) con la publicación de un obituario en su página web. Gregorio Salvador contaba, entre otros reconocimientos, con la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio (1999) y la Medalla de Andalucía (2010).

Nacido en Cúllar (Granada) el 11 de julio de 1927, Salvador era experto en lexicología y dialectología, ocupaba la letra q desde el 15 de febrero de 1987, cuando tomó posesión de su silla con un discurso que trataba precisamente sobre esa letra y al que le respondió, en nombre de la corporación, Manuel Alvar, ha informado la RAE en su web.

Fue bibliotecario (1990-1998) y vicedirector (2000-2007) de la Academia y ocupó la presidencia de la ASALE entre 1992 y 1998.

Doctor en Filología Románica, Gregorio Salvador fue catedrático de Lengua Española en las universidades Autónoma y Complutense de Madrid y de Gramática Histórica en las de La Laguna y Granada.

Estas dos últimas le nombraron doctor honoris causa, distinción que le otorgó también la Universidad de Alcalá de Henares.

Fue miembro de honor de la Asociación de Hispanistas de Asia, de la Asociación de la Prensa de Madrid, correspondiente de la Academia Nacional de Letras de Uruguay, de la Academia Chilena de la Lengua, de la Academia Argentina de Letras y de la Academia Hondureña de la Lengua.

Fue académico honorario de la Academia Colombiana de la Lengua y de la Academia Nicaragüense de la Lengua.

Fue presidente de la Sociedad Española de Lingüística (1990-1994).

Recibió la Medalla de Honor de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (2004) y los premios de periodismo José María Pemán (1987), Mesonero Romanos (1995), César González Ruano (2001) y Mariano de Cavia (2004).

Atlas lingüístico y etnográfico de Andalucía

Fue autor de una decena de obras filológicas, entre las que cabe citar el Atlas lingüístico y etnográfico de Andalucía (ALEA) -en colaboración con Manuel Alvar-, Semántica y lexicología del español (1985), Estudios dialectológicos (1987) y La lengua española, hoy, en colaboración con el también académico Manuel Seco (1995).

Escribió igualmente obras de ficción, como Casualidades (1994), El eje del compás (2002) y Nocturno londinense y otros relatos (2006).

Publicó recopilaciones de sus artículos periodísticos, con títulos como El destrozo educativo (2004) y El fútbol y la vida (2007).

«Era perfecto»

El alcalde de Granada, Luis Salvador, ha subrayado en su cuenta de Twitter sobre la muerte de Gregorio Salvador que entraña la pérdida de «uno de los mejores refentes intelectuales de nuestra querida España», al tiempo que ha expresado «el cariño y la admiración» hacia su figura entre las diversas reacciones suscitadas, sentimientos que ha dicho tener «toda la familia», después de aludir al filólogo y académico como «mi tío Gregorio Salvador».

Junto al alcalde de Granada una de las reacciones ha sido la del también escritor y académico Arturo Pérez Reverte, quien también en su cuenta de Twitter ha subrayado sobre Gregorio Salvador que era «el académico perfecto, tal vez, el último todavía en activo de los verdaderamente grandes».

Pérez Reverte ha explicado que «durante 17 años nos sentamos uno junto al otro en las comisiones y en los plenos» y ha recordado que «fue él quien dio la réplica a mi discurso de ingreso en 2003».

«Era mi padrino en la RAE, y uno de los hombres a los que más quise y respeté en mi vida», ha apostillado el escritor y académico.