¿Qué convierte a un lugar en maldito? Lo que pasa en él, la historia y los sucesos o nuestra lectura de los mismos crean el malditismo de los lugares. La calle Antonio Grilo de Madrid, en el corazón del barrio de Malasaña, está marcada con la muerte desde hace décadas. 

“El número 3 de la calle Antonio Grilo es un lugar maldito de Madrid, es uno de esos sitios que nadie quiere ocupar ni nadie quiere vivir por la cantidad de fenómenos truculentos que han tenido lugar allí. Es un lugar maldito o una de esas casas infectadas, como las han denominado los antropólogos”, afirma Javier Pérez Campos. La cultura popular y el miedo, que se transmite de generación en generación, es la combinación que conduce por el tiempo a ese malditismo que Pérez Campos explora en su último libro, Los intrusos (Planeta)

En pleno corazón de Madrid, tienen lugar entre 1962 y 1964 una serie de crímenes que espantan a los medios de comunicación del momento»

Javier Pérez Campos

Sorprende que exista un lugar así en Madrid porque estos espacios, donde se quedan a vivir las leyendas y a los que se atribuyen fenómenos paranormales, suelen estar alejados. “Sin embargo, es el número 3 de Antonio Grilo, en pleno corazón de Madrid, donde  tienen lugar entre 1962 y 1964 una serie de crímenes que espantan a los medios de comunicación del momento”, explica Pérez Campos. “Allí un hombre mata toda su familia y sale al balcón con uno de los cuerpos diciendo que los ha asesinado a todos. Que tenía que hacerlo. Incluso llega hasta el lugar un sacerdote por petición del asesino a intentar confesarle y a intentar disuadirle para saber qué es lo que estaba ocurriendo dentro del piso”. 

Cuando el cura está en la puerta, el hombre se pega un tiro y se suicida. “Este será el bautismo de fuego del lugar a nivel popular, fue el suceso más impactante”, afirma este investigador de fenómenos paranormales. El 1 de mayo de 1962 José María Ruiz Martínez mata a los siete miembros de su familia, muestra los cadáveres por el balcón y luego se suicida. El asesino aseguró que unas voces le habían incitado a hacerlo.

Dos años después hay otro crimen, en 1964, una mujer que da luz a su hijo y lo que hace es matarlo, esconderlo en una cómoda, envolverlo en unos paños y guardarlo en el fondo de un cajón. Detalles escabrosos que recoge el periódico El Caso. El bebé asesinado fue encontrado por la hermana de la asesina.

Un historial de crímenes

Entonces fue cuando los periodistas se dan cuenta de que en ese lugar ya se habían producido otros crímenes. En 1945 había tenido lugar el crimen del camisero, un hombre de 48 años que apareció asesinado en extrañas circunstancias, probablemente un robo con violencia. El cuerpo fue descubierto en avanzado estado de descomposición.

Pero los hechos escabrosos no sólo se centran en el número 3 de la calle. En la bodega del 9 apareció una fosa con fetos de una clínica de abortos clandestina de la posguerra. En Los intrusos Javier Pérez Campos añade también que, en el siglo XVIII, un sacerdote mató a un hombre cuando la calle se llamaba de las Beatas.

Lugares malditos

'Los intrusos' de Javier Pérez Campos.
‘Los intrusos’ de Javier Pérez Campos.

En su investigación, Pérez Campos ha dormido en casas, hoteles y lugares malditos para recoger impresiones de cómo son estos espacios. “De todas las casas en las que he dormido para escribir este libro, la de Antonio Grilo es una de las que más impresión subjetiva me ha dejado. Tenía una sensación desagradable y opresiva, pese a que estaban todas las ventanas abiertas y de que era una tarde ventosa y lluviosa. Parecía que ahí no corría el aire, era un sitio muy opresivo con un pasillo muy estrecho que comunica con un montón de habitaciones a los lados. Hay un salón en cuyo balcón creemos que es por el que salió este hombre con sus víctimas en brazos”, relata el autor.

“Es una vivienda vieja, sin reformar y  polvorienta, con una historia detrás, todo eso pesa, pero a pesar de que no pasó nada evidente, no se manifestó nada delante de mí, sí que sería uno de los sitios que a mí personalmente más me incomodó”, añade.

En Los intrusos se compilan un montón de lugares y espacios que forman un mapa de la España maldita. Lugares en los que han pasado cosas, en algunos hay más información objetiva de lo que ocurrió y en otros hay más información subjetiva de personas que han vivido fenómenos extraños.

En su libro se reproducen varios casos arquetípicos de lugares en los que han tenido lugar sucesos que han hecho huir a sus ocupantes y en los que antes habían ocurrido hechos dramáticos. “Suena a Poltergeist [la película] sí, pero son reales”, concluye Pérez Campos.