Rafa Méndez. RTVE

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Rafa Méndez: "Cuando entro a una sala de baile se me va la cabeza"

Si Fama ¡A Bailar! hubiese contado con la exposición actual de Twitter, él hubiese sido el principal trending topic. Sus icónicas frases conformaron una carrera televisiva propia, pero Rafa Méndez (Tenerife, 1975) es algo más que un excéntrico profesor de danza. «Soy una persona muy empática y lo que me gusta es conquistar al público a través de las emociones», afirma. Atiende a El Independiente entre compromisos profesionales y pidiendo a una conductora que le deje más espacio en una plaza de aparcamiento. La naturalidad sigue siendo su forte.

El 3 y 4 de septiembre regresa al Teatro Rialto de Madrid con Canarias, no solo plátanos, una obra en la que pretende potenciar el talento joven de las islas y mostrar una cara diversa de su tierra, alejada de la imagen mojopiconesca y calurosa que suele acuñar.

«Quien conozca Canarias, en este caso Tenerife, sabe que hay mucho más que todo eso», apunta. «Con mis idas y venidas de Madrid me di cuenta de que tenía que hacer algo por y para el talento joven, y de ahí nace el espectáculo y esta reivindicación, pero de una forma cariñosa», apostilla. «Es todo muy canario».

Vídeo de Canarias, no solo plátanos.

Pura televisión

Su esperado regreso a la pequeña pantalla cogió forma en The Dancer, el formato de RTVE en el que el tinerfeño pudo mostrar una versión distinta, y hasta entonces desconocida: «Siempre he esperado a formatos que me hagan sentir bien y que tengan que ver conmigo», explica en referencia a su regreso televisivo.

Aunque el público pedía Rafa Méndez y existían ofertas sobre la mesa, al bailarín no siempre le encajaba todo lo que veía. «The Dancer era el típico programa con el que quería volver, ha sido un regalo caído del cielo, ha sido brutal y espero volver para una segunda edición». «Ha sido, sin duda, una de las mejores cosas que he hecho en mi vida», reitera.

En el panel de jueces coincidió con la que un día fue su alumna, Mimi Doblas, conocida artísticamente como Lola Índigo. Con ella enunció una de sus frases más recordadas de Fama: ‘Mimi, fuera de la clase, eres un estorbo para mi vista, eres un cuadro, chao’. En una entrevista a El Independiente, la propia cantante admitía que Méndez era «súper exigente conmigo en Fama. Después me dijo que me metía caña porque en el fondo le gustaba».

Mi forma de trabajar puede ser, para muchos, equivocada»

RAFA MÉNDEZ

«Tengo la experiencia para decirles claramente lo que pienso», replica Méndez. «Le metes mucha caña a tu novio o novia porque te interesa, pues esto lo mismo». «Mi forma de trabajar puede ser, para muchos, equivocada. Cuando entro a una sala de baile se me va la cabeza», explica. «En Mimí veía a una niña con mucha personalidad, pero muy despistada», añade. Aunque considera que dicha frase fue «anecdótica», pues «nunca le diría a nadie que no se dedique a esto».

Con una larga trayectoria en estudios, platós y escenarios, el tinerfeño considera emotivo formar parte de los sueños de los jóvenes bailarines que, como él, buscan una salida profesional en el mundo de la danza y la interpretación. «Me fascina todo aquel que quiera luchar por conseguir aquello que quiera en su vida», indica. Ahora, como jurado, afirma que «es más cómodo verlo todo desde la barrera». «Cada uno tenemos nuestro momento».

El suyo fue de la mano de Raffaella Carrà. «No me gusta hablar en pasado, quiero creer que ella está viva». La intérprete italiana falleció el pasado julio, dejando un legado innegable en España e Italia, las ciudades que la vieron nacer en su plantel artístico. Méndez tuvo sus primeras oportunidades en la televisión italiana junto con Carrà, un «antes y un después en el ámbito profesional» del que guarda el mejor de los recuerdos: «Imagínate lo que supone haber trabajado con Raffaella, que ha sido televisión pura, es una mujer extremadamente profesional que no pierde nada de tiempo».

«El homófobo no se acepta»

La creciente escalada de las agresiones y crímenes homófobos como el de Samuel Luiz han avivado el debate acerca de la regresión de las libertades y los derechos del colectivo LGTBIQ+ en los últimos años. La autodeterminación de género tras la aprobación de la ley trans por parte del Ministerio de Igualdad también ha generado un análisis pormenorizado de lo que se asocia(ba) al género.

Méndez tuvo la suerte de ser apuntado a los 13 años de edad a clases de baile por su madre, pero no todas las familias consideran a la danza como una vía plausible para sus hijos. «Me resulta un discurso tan añejo, tan ridículo y tan absurdo, en la vida siempre tiene que haber bien y mal, pero me parece una auténtica gilipollez, viva la libertad», replica tajante.

«El mensaje es para todas esas personas que tienen algo mal en la cabeza, creo que no les funciona, como siempre digo, el homófobo es alguien que no se acepta como es y el miedo le hace sentirse hostil», añade. «Cuando nos muramos, a nadie le importará lo que somos desde fuera». «Me cabrea este discurso mediocre y esa gente que lo hace pasar mal, esta gente se las come dobladas. Se las come dobladas y triplicadas», concluye.

Con planes en su agenda, y con la esperanza de volver a una nueva temporada de The Dancer, Rafa Méndez consigue que su naturalidad y excéntrica personalidad sigan siendo líderes de audiencia.

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