Cultura DÍA DE LAS BIBLIOTECAS

Los templos de la lectura que retan a Google

Collage biblioteca con libros volando y una chica en el centro leyendo

Carmen Vivas

Lo que para Pérez-Reverte es un proyecto de vida, para Borges es un paraíso. Y viceversa. Porque de nada les sirve a ambos hablar de local, de edificio donde se conservan libros ordenados y clasificados para su consulta o préstamo. Ambos van mucho más allá y piensan en una biblioteca como lo que un día ardió y dió lugar a cada 24 de octubre, «como una máquina del tiempo que te llevará al pasado lejano y al lejano futuro».

Cada 24 de octubre desde 1997 se conmemora el Día de la Biblioteca. La propuesta surge de la Asociación Española de Amigos del Libro Infantil y Juvenil, que apoyada por el Ministerio de Cultura, marcó este día en recuerdo de la destrucción de la Biblioteca de Sarajevo, incendiada en 1992 durante el conflicto en el que decenas de miles de personas perdieron la vida en los dos grupos de guerras que se sucedieron en la península balcánica. La intención, la causa de celebrarlo, era trasladar a la opinión pública la importancia de la biblioteca como lugar de encuentro de los lectores de todas las edades con la cultura, y como un instrumento de mejora de la formación y la convivencia humana. Y poco o nada ha cambiado desde entonces.

‘Bibliotecas: leer, aprender, descubrir’ es el lema que, impulsado por la Dirección General del Libro y Fomento de la Lectura, a través de la Subdirección General de Coordinación Bibliotecaria, presenta la celebración del Día de las Bibliotecas este 24 de octubre de 2021: «’Bibliotecas: leer, aprender, descubrir’ se centra en destacar el papel de las bibliotecas de diferentes tipología como espacios libres, diversos y abiertos para el acceso a la cultura y el conocimiento, a partir de la lectura y del conjunto de recursos que permiten el aprendizaje y posibilitan el descubrimiento de otras ideas, otras personas, otras culturas y otros mundos. En esencia, las bibliotecas son una ventana abierta a la lectura. Una lectura que va más allá del edificio de la biblioteca, pues permiten llevar la lectura allí donde estén sus usuarios, gracias al préstamo y ahora más que nunca, a los servicios de préstamo a través de diferentes plataformas digitales. Buscamos promover, difundir y celebrar todos estos servicios de las bibliotecas que nos acercan a la lectura», señala José Luís Bueren, director técnico de arte de la Biblioteca Nacional Española en palabras para El Independiente.

Fundada por Felipe V a finales de 1711, la Biblioteca Nacional Española es considerada el primer templo de la lectura desde que abriera sus puertas en marzo de 1712 como Real Biblioteca Pública. Su primera sede fue el Pasadizo que unía el Alcázar con el Monasterio de la Encarnación, pero en 1808 la Biblioteca fue instalada en el Convento de la Trinidad Calzada en la calle de Atocha de Madrid. Con el regreso de Fernando VII, en 1819 fue trasladada de nuevo al Palacio del Consejo del Almirantazgo, en la plaza de la Marina Española, y siete años después, en 1826, volvería a mudarse; esta vez, a una casa que había pertenecido al Marqués de Alcañices, en la calle de Arrieta: «La Biblioteca Nacional de España recibe y conserva ejemplares de todos los libros publicados en España. Además, atesora una valiosísima colección de incunables, manuscritos, estampas, dibujos, fotografías, grabaciones sonoras y partituras que conforman un archivo de más de cinco millones de documentos de una enorme variedad. La misión de la biblioteca es conversar y difundir todo el patrimonio cultural que crea el país, y en este Día de las Bibliotecas, es importante compartir el espíritu diario con el que intentamos fomentar la lectura que impulsa al conocimiento».

Reinventarse o morir. Hemos convertido el reto de la digitalización en una oportunidad sin precedentes»

José Luís Bueren

Pero, ¿Cómo se fomenta dicho espíritu en un mundo donde empieza a primar lo intangible por encima de lo palpable, y donde Google parece saberlo todo? Las Bibliotecas se enfrentan a los retos que, en los últimos años, plantean las nuevas tecnologías, sobre todo, la digitalización de los fondos y la puesta en marcha de plataformas comunes: «Todas las tipologías de bibliotecas, públicas, escolares, universitarias, especializadas y nacionales y regionales constituyen espacios de aprendizaje a todos los niveles. Ofrecen una amplia variedad de herramientas y servicios que buscan impulsar el aprendizaje tanto individual como colectivo, con el objetivo de que los ciudadanos puedan adquirir nuevos conocimientos transformadores que permitan generar cambios en el ámbito académico, profesional, personal y de ocio. Estas herramientas con el paso de los años han cambiado y hay que adaptarse a ellas. Nosotros lo hemos hecho. La Biblioteca Nacional ha convertido el reto de la digitalización en una oportunidad. Desde finales del siglo XX se empezaron grandes proyectos de digitalización sistemática de las colecciones de la biblioteca. Ahora las colecciones están disponibles en la que hemos llamado ‘biblioteca digital’ de la Biblioteca Nacional. Las posibilidades de acceso que esto ha permitido son sin precedentes con el mundo en papel, y cualquier persona desde cualquier parte del globo terráqueo puede acceder a nosotros. Además, sobre la base de la colección digital hemos construido exposiciones virtuales, activado nuestra actividad en redes sociales, etc.».

Las bibliotecas ya no son sólo libros

El auge de la información digital a principios de este siglo predijo la muerte de las bibliotecas. Sin embargo, lejos de provocar su desaparición, la revolución digital ha dado lugar a la reinvención y revitalización de estos espacios en si mismos. Las bibliotecas ya no son sólo libros ni una sala gris de estudio donde permanecer en absoluto silencio. No son un anacronismo del siglo XIX, sino que se han convertido en mucho más: «Las Bibliotecas hoy en día albergan mucho más que libros; en nuestro caso es un espacio donde todo lo que se publica se guarda, un espacio que alberga exposiciones virtuales, visitas de colegios, talleres educativos que tienen una acogida excelente. El propio espacio de la biblioteca fomenta que se venga a ella y se conozca. En el ámbito digital, por ejemplo, y tras la pandemia, creamos proyectos específicos sobre un determinado autor, sus colecciones o obras, y todo lo adaptamos al lenguaje de los medios sociales, de la gente joven, de la gente de la calle. Hoy en día las bibliotecas organizan eventos tan dispares entre sí como clubes de lectura o exposiciones de arte, certámenes de cartas de amor o conferencias sobre la historia de algún hecho histórico insólito y hasta actividades de animación a la lectura o la organización de un vídeo fórum».

La pandemia refuerza el gusto por las Bibliotecas

Lejos de lo esperado, la pandemia del coronavirus ha significado un impulso para la lectura en España y ha incrementado en un 120% el número de usuarios del servicio de préstamo digital eBiblio, impulsado por el Gobierno central y gestionado por las Comunidades Autónomas, y en más de 105% el número de préstamos al término de 2020. De hecho, en lo que llevamos de 2021 y, entre enero y agosto, han aumentado en más de 60.000 los usuarios de las bibliotecas del país gracias a la posibilidad que las administraciones han ofrecido la posibilidad a los ciudadanos que estaban confinados de hacerse los carnets bibliotecarios de manera virtual.

Así lo ha asegurado en declaraciones a los medios de comunicación la subdirectora general de Coordinación Bibliotecaria del Ministerio de Cultura y Deporte, Clara Ortega, durante su visita a la biblioteca pública de Teruel ‘Javier Sierra -sede de los actos oficiales para celebrar la efeméride-, para conmemorar el Día de las Bibliotecas: «La lectura digital ha aumentado muchísimo con el confinamiento de la población. Los ciudadanos se refugiaron en la cultura, porque ayudaba a olvidar un poco y a sobrellevar mejor esa situación de tensión y nervios, y las bibliotecas desde el principio supieron estar ahí ofreciendo sus servicios virtuales», ha indicado Ortega.

Sobre el Día de las Bibliotecas, Ortega ha destacado que este año han querido llevar el acto central a la ciudad de Teruel porque transmite la idea de vida y conexión que estos centros de lectura dan a los ciudadanos, especialmente en los territorios más despoblados.

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