Cultura

Los icónicos brazaletes de María Antonieta que una familia española ha vendido por 7 millones de euros

Imagen de archivo de los brazaletes subastados por Christie’s. Christie’s/RRSS

Siete millones de euros. Es el precio que ha pagado un comprador anónimo por dos brazaletes de diamantes que pertenecieron a la reina consorte María Antonieta de Francia, subastados el pasado martes en el hotel Four Seasons des Berges, en Ginebra, tras más de 200 años custodiados por la familia española Borbón-Dos Sicilias.

De 112 diamantes y revestidas en plata y oro amarillo, la propia María Antonieta había legado estas joyas a su hija, Marie-Thérèse de Francia, en una carta escrita desde su encierro en el palacio de las Tullerías de París antes de ser guillotinadas en 1793. Según Christie’s, la casa de subastas encargada del evento, los brazaletes fueron encargados por la llamada l’autre-chienne al joyero Charles Auguste Boehmer en París en 1776, que se había convertido en reina de Francia dos años antes. Antes de huir del país con Luis XVI y sus hijos en la conocida La Fuga de Varennes, María Antonieta, envueltos en un paño de algodón y en un cofre de madera, envió sus joyas a Bruselas, desde donde se transmitieron a sus parientes en Austria, el país natal de la reina: «Estas joyas pueden remontarse a María Antonieta. Es la primera vez que las vemos en una venta pública y representan una parte de la Historia de Francia y de Europa. El precio total de estos brazaletes en su momento fue de 250.000 libras, que era mucho dinero para la época. Se pagaron con piedras (preciosas) y también gracias a un depósito pagado por el rey Luis XVI a la reina».

Así, conservadas por descendientes de su familia, las joyas han roto con todas las previsiones. Y es que aunque estaban valoradas entre dos y cuatro millones de euros, su precio final ha sido de más de siete millones -7.074.488 euros-, una cantidad que ha ido a parar a las arcas de una conocida familia española: «Es milagroso que hayan permanecido juntos e intactos (los diamantes), cuando podrían haberse roto fácilmente, como le ha ocurrido a muchas otras joyas de procedencia real. Estos diamantes son extraordinarios, no sólo por su procedencia, sino también por lo que son. 112 diamantes de talla antigua. Su tamaño oscila entre un quilate para los más pequeños y más de cuatro quilates para los grandes diamantes del centro», explica Marie-Cecile Cisamolo, especialista en joyería de Christie’s, casa de subastas encargada del evento.

Ya en 2018, un colgante de diamantes que también perteneció a María Antonieta, adornado con una perla natural excepcionalmente grande, fue vendido por Sotheby’s en Ginebra por 36 millones de dólares, aunque se estimaba que podía alcanzar entre 1 y 2 millones.

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