Cultura

San Juan de Puerto Rico condecora cinco siglos de historia y legado español

Puerto Rico, la isla de las alcapurrias, el mofongo y los imperdibles paisajes paradisíacos; la menor de las 4 islas que conforman las Antillas Mayores -Cuba, Jamaica, La Española, Isla de La Juventud- y la más alejada del continente americano. Su capital, San Juan, primer nombre con el que fue bautizada, descubierta por Cristóbal Colón en 1493 y fundada por Juan Ponce de León en 1521. Hace más de 500 años esta llamada ‘isla del encanto’ se consagró como el puesto miliar español más importante de América y aunque hoy pertenece a los estadounidenses, los ‘boricuas’ siguen conmemorando el legado español de su codiciada isla.

Estados Unidos fue la culpable del robo de la isla a España en 1898 y partir de ahí, pasó a ser un estado asociado de América del Norte, convirtiéndose en un floreciente rincón del Caribe sin perder nunca el sesgo latino.

Fotografía donde se aprecia una bandera de Puerto Rico pintada en negro la puerta de una casa en ruina en la calle San José en el Viejo San Juan
Bandera de Puerto Rico pintada en negro la puerta de una casa en ruinas en la calle San José en el Viejo San Juan EFE/Thais Llorca

Isla de dos estaciones del año, el verano y el infierno, como decía la periodista puertorriqueña Susan Soltero, fue habitada previamente por los indios taínos hasta 50 años después de la llegada de Colón, la llamaban Borinkén y de ahí surgió el término ‘boricua’ para nombrar a los nativos de Puerto Rico, aunque el nombre desapareciera medio siglo después cuando los españoles pisaron sus playas y bautizaron como San Juan Bautista.

Hace unos tres años, esto se confirmó con el hallazgo de un diente de una mujer de hace miles de años encontrado en una cueva de la isla de Eleuthera en las Bahamas, el cual compararon con el de 104 puertorriqueños. De esa forma, descubrieron que estos estaban más estrechamente relacionados con los taínos que con cualquier otro grupo indígena de las Américas.

Sin embargo, San Juan no fue el asentamiento original. La primera ciudad fue Caparra, fundada en 1508 en el interior de la bahía, un lugar nocivo y difícilmente defensivo que acabó trasladándose de sitio gracias a la Corona española: «El traslado de Caparra a la isleta en 1521 nos da pie a revisitar nuestra historia. La historia que nos hermana y que va poco a poco forjando una idiosincrasia distinta», explica a Efe Luis Moisés Pérez, director del Museo de San Juan. Esta isleta pasaría a llamarse ‘El Viejo San Juan’.

Dibujo de Indios Taínos
Indios Taínos

En su lucha por defender la ciudad, destacan las cinco grandes batallas que combatieron contra los ataques ingleses (1595), el holandés (1598), la nueva incursión británica en 1797 y el bombardeo estadounidense en 1898 en el marco de la guerra hispano-estadounidense, la definitiva tanto para los españoles como para los puertorriqueños.

A causa de la guerra contra los holandeses, donde estos incendiaron la ciudad, se decide amurallar la zona para convertirla en invencible y se la decide llamar como «la ciudad amurallada». Ya en el siglo XVIII llega la ayuda en forma de ingenieros del Ejército español. Con ello llegaron los castillos de San Felipe del Morro y San Cristóbal y las pequeñas fortalezas como la de San Jerónimo, los cuales definen la ciudad actual con un toque de herencia española.

Fotografía donde se aprecia una parte del barrio La Perla y al fondo el castillo de San Felipe del Morro, conocido simplemente como El Morro, en el Viejo San Juan
Fotografía donde se aprecia una parte del barrio La Perla y al fondo el castillo de San Felipe del Morro, conocido simplemente como El Morro, en el Viejo San Juan EFE/Thais Llorca

La mayor batalla: la deuda pública

Puerto Rico, además de batallas fronterizas, vivió batallas económicas. A finales de la década de los 60 apostó por mover su economía al sector petroquímico, con la idea de elaborar refinados de este producto y exportarlos a Estados Unidos. Pero en 1973 el sector cayó ante la crisis internacional del petróleo después de que la OPEP decidiera elevar los precios del combustible en la Guerra de Yom Kipur.

La respuesta de Estados Unidos fue aprobar 3 años más tarde nuevas exenciones contributivas con la intención de atraer más empresas farmacéuticas y de alta tecnología. Sin embargo, en 1996 el gobierno estadounidense decidió retirar los beneficios contributivos. Para el 2006 la compañías foráneas ya había reducido la inversión de manera considerable.

En un periodo entre 1997 y 2012 la isla perdió cerca de 80.000 empleos únicamente en el sector de la manufactura.

Como solución, Puerto Rico volvió a resurgir y realizó grandes esfuerzos en fomentar la producción local.

Con la salida de las empresas el territorio comenzó a a pedir ayudas para sostener el gasto social y su mecanismo gubernamental, y esto desencadenó en un deuda que crecía de manera exponencial mientras la economía se contraía. El índice de pobreza se estancó en un 45% y el desempleo no paraba de aumentar, creando una emigración masiva de puertorriqueños a Estados Unidos.

Esa deuda, vigente a día de hoy, será reestructurada gracias al Plan de Ajuste aprobado por Estados Unidos donde se incorpora una serie de acreedores que reducen los pagos anuales en un 80%. Este plan entraría en vigor el 15 de marzo.

La estatua de El Viejo San Juan, derribada

Hoy Felipe VI asistía a San Juan en conmemoración a los 500 años de su fundación. El director del Museo de San Juan, que asegura que el patrimonio histórico edificado de la isleta es «único en su clase» declaraba a Efe que la visita del Rey reafirma «los lazos y el compromiso entre España y Puerto Rico para potenciar lo que nos une y, más que al pasado, mirar al futuro».

Sin embargo, precisamente hoy un acto de vandalismo ha arrollado la ciudad. En el suelo, partida en dos, ha amanecido la estatua de bronce del conquistador español Juan Ponce de León, ubicada junto a la de Cristóbal Colón.

Derriban la estatua de Ponce de León, español y primer gobernador de Puerto Rico, a horas de la llegada de Felipe VI
Derriban la estatua de Ponce de León, español y primer gobernador de Puerto Rico, a horas de la llegada de Felipe VI

El alcalde Miguel Romero, quien entregará al Rey las llaves de la ciudad ha lamentado el suceso y ha afirmado que se ha puesto en marcha una investigación para identificar a los responsables.

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