El día del padre está aquí, y me he tenido que guardar las ganas de recordar que este año, otra vez, será el año ideal para regalar discos de vinilo. Hay novedades entre las que elegir. Aunque bien es verdad que es muy probable que el lector esté en edad de recibirlos, más que de regalarlos.

Con motivo de esta fecha señalada, el debate se inició con mi querida compañera de redacción Loreto Sánchez y una recomendación vestida de amenaza lógica: “.. mientras incluyas a Cat Stevens…”. Claro que sí. No hay mejor principio para esta columna que recordar un clásico que todos podemos tararear, pero pocos conocen. Eso es algo que suele pasar con todos sus éxitos. Father and son, padre e hijo:

Cinco décadas de música y solamente se hizo llamar Cat Stevens como artista unos pocos años. En 1977 se pasó al islamismo y en 1979 cambió su nombre al de Yusuf Islam. Tampoco Cat era su nombre original, ya que nació Stephen Demetre Georgiou, mezcla sueca y griega. Fue precisamente su padre quien, sin saberlo, le inició en la canción. Le puso de camarero en el negocio familiar, y por lo que cuenta, cantaba para evadirse de las cuestiones más mundanas.

Pero ahondemos en el tema. Se trata de una historia sobre una familia de Rusia, en plena revolución. El hijo quiere unirse, su padre le comprende, pero le pide que se quede en casa trabajando en la granja. El cantante reconoció que se inspiró en el camino que él tomó, muy diferente del que quería para él su padre hostelero.

No es tiempo para hacer un cambio,

Simplemente relájate, tómalo con calma.

Todavía eres muy joven, eso juega en tu contra,

Hay tanto que tienes que saber…

Muy de padre.

Otro artista con ascendencia griega que tomó un camino muy diferente del que quería (en un principio, claro) para él su progenitor fue el ya difunto Georgios Kyriacos Panayiotou, o sea, George Michael.

Father figure (figura paterna) no es una canción sobre la paternidad. Muy al contrario, rezuma sensualidad. Pero sirvió como declaración al mundo sobre su estética iconoclasta, y la colocó en el imaginario colectivo de los años 80.

Viene a cuento por sus propias declaraciones a la hora de valorar la paternidad de sir Elton John mediante una madre de alquiler: lo respeta, pero no tendría hijos por lo que supondría ser el hijo de George Michael. Protegió a su vástago inexistente hasta la mismísima inexistencia.

Un tema dedicado a la figura de un padre que probablemente el lector habrá olvidado, aunque puedo jurar que sí sonó en la radio de 1991, es Father (Padre) de The Christians. Un toque soul desde Liverpool:

Puedes ver la tele, y sacudir tu cabeza

Veo el mundo, y realmente creo que podríamos estar mejor

Padre, has estado mucho tiempo tan solo…

Escúchame, padre.

La escena de un padre, ya mayor, distante, viendo la tele mientras el mundo se desmorona, bien podría pertenecer a nuestro día a día actual.

Podríamos recorrer los inevitables Papa don’t preach de Madonna, o una de las mejores canciones de Alejandro Sanz, como Ese que me dio la vida, pero mejor acabar este toque paterno musical con dos temas enormes, pero cargados de dramatismo.

Cierto, por alguna razón no existen muchos temas musicales alegres en relación a un padre, pero en este caso con toda la lógica. Bono compuso este Sometimes You Can’t Make It on Your Own cuando se despedía del suyo, fallecido días atrás. La cantó en su funeral y vio la luz años después:

Un tema seco, en blanco y negro, dedicado a un hombre “… duro y viejo. Irlandés, dublinés del lado norte, muy cínico sobre el mundo y su gente, pero muy encantador y divertido a la vez…», en palabras del propio autor.

No tienes que tener siempre la razón

Y eres tú cuando me miro en el espejo

Y eres tú cuando no cojo el teléfono

A veces no puedes hacerlo por ti mismo

Nos peleamos constantemente

Somos la misma alma

No necesito oírte decir

Que si no fuéramos tan parecidos

Te gustaría mucho más.

Acabamos con un magnífico tema y un no menos excelente vídeo que viene como anillo al dedo en estos días inciertos y temblorosos.

Si uno escucha Father, father… ya sabe que está ante uno de los más grandes himnos de la Historia del soul. Aunque en esta ocasión, en la letra podemos escuchar antes referencias a las madres y hermanos, el papel del reverendo padre de Marvin Gaye en los últimos años del artista fue decisivo, hasta la muerte.

La droga, deudas con hacienda, un matrimonio fallido y la muerte de Tammy Tarrell, con quién cantó el inolvidable Ain’t No Mountain High Enough, destrozaron a nuestro joven artista, que comenzaba a despuntar como un ídolo de la música negra de finales de los 60.

Esta semana se cumplen exactamente 38 años de su muerte. Marvin no salía de su habitación desde hacía seis días. Consumía porno y drogas a todas horas. Marvin Gaye Sr. entró en el cuarto enfurecido. El cantante le amenazó con matarle a golpes y mientras le empujaba, fue su propio padre quien le disparó varias veces, de forma involuntaria según la justicia.

La rabia que esta figura de la música sentía hacia su vida y hacia lo que veía en el mundo solamente se aplacaba expresándola con su canto. Esa es la magia de esta canción. Expresa rabia pero tan dulcemente…

En medio de su drama personal, veía a los soldados ir y volver en menor número de Vietnam. ¿Qué está pasando? es todavía hoy en día un himno de paz, que buena falta hace.

Padre, padre,

no necesitamos aumentar la tensión,

verás, la guerra no es la respuesta,

porque solo el amor puede conquistar el odio.

Sabes que tenemos que encontrar la forma

de traer algo de amor aquí hoy.